PortadaGuadalajaraProvinciaRegiónAlcaláEspañaSociedadCulturaUniversidadEconomíaDeportesTorosSaludOpiniónCartas

por Gordon Craig - 15-02-17 23:30 - 0 comentarios

Celestina

De Fernando de Rojas

    "Vívido mosaico naturalista de una España en la encrucijada"
    
    
    
    Frecuentemente, cuando en el programa de mano que te facilita el teatro, leo junto al título de la obra palabras tales como “dramaturgia”, “adaptación”, “versión” u otras similares me echo a temblar, porque al amparo de tan respetuosas etiquetas se suele cometer con los textos originales tropelías inimaginables. No es este el caso afortunadamente y este es uno de los mayores méritos del montaje de esta obra, cumbre de nuestras letras, que puede verse estos días en el teatro de la Abadía.
    
    El texto original, no escrito específicamente para la escena, según algunos críticos, es largo y denso y los diálogos están trufados de citas, refranes y enjundiosas reflexiones morales que corren parejas con un proceso muy matizado de evolución psicológica de los personajes, todo ello formando un continuum coherente de actitudes, motivaciones y reacciones cuyo equilibrio no puede alterarse sin que el conjunto se resienta. Pues bien, como decía arriba, y con las inevitables carencias que tal labor de poda lleva aparejadas, y que a buen seguro percibirá el espectador que haya leído la obra, la “adecuación” del texto de Fernando de Rojas que han hecho para la ocasión José Luis Gómez y Brenda Escobedo mantiene los elementos esenciales de la trama, respeta la literalidad de los parlamentos de los personajes en los momentos de mayor interés y dramatismo -verbigracia, los encuentros de Celestina con Melibea, la “despedida” de ésta última o el llanto de Pleberio-, y garantiza un desarrollo fluido de la acción en la que no se echan a ver huecos ni tropiezos, excepción hecha, quizá, de la interpolación de la escena del ajuste de cuentas de Sempronio y Pármeno a Celestina inmediatamente antes del llanto de Melibea, desconectándolo de la muerte accidental de Calisto en su atropellada huída por la escala, que es lo que desencadena la desesperación de la joven.
    
    La ambientación es de una sobriedad extrema; sirviéndose del propio ábside y cúpula abaciales para las escenas de la sinagoga y el templo cristiano, la escenografía se reduce a una plataforma desnuda sobre la que se insinúa con proyecciones el recinto del jardín de Melibea y el tabuco de Celestina, al que se accede mediante sendas entradas con trampilla practicadas en el entarimado. Esa escasez de atrezo y de elementos escenográficos obliga a un riguroso estudio del movimiento escénico y a un esforzado trabajo de los actores sobre cuya capacidad de expresión verbal y corporal recae toda la responsabilidad en la trasmisión del rico mundo interior de los personajes. Tan solo una licencia se concede el director, abrir y cerrar el espectáculo con sendas escenas alusivas al enrarecido clima de intolerancia religiosa de la época que se materializó en una implacable persecución de conversos encausados por prácticas judaizantes. La escena del “descendimiento” de los despojos del reo expuesto para escarmiento público y la escena final de la muerte por ahorcamiento de los encausados son verdaderamente estremecedoras y enmarcan a la obra en esa atmósfera de amenaza y represión.
    
    El espectáculo en general rezuma vitalismo y sensualidad; aun con un vestuario no estrictamente de época, (o con algún anacronismo como el pago a Celestina con billetes de “curso legal”) la ambientación y los personajes, fruto de un escrupuloso trabajo actoral, remiten a un inequívoco pasado en el que el incipiente renacentismo está alumbrando una nueva escala de valores materializados en la rebeldía contra ciertos convencionalismos sociales, en el sentido de la caducidad de la vida con su consiguiente búsqueda del placer y del goce del cuerpo o en la nueva moral utilitaria, donde el interés, el dinero y el afán de lucro triunfan sobre el amor, el ascetismo, la religiosidad o la creencia en una vida ultra terrena propias de una cosmovisión medieval en trance de desaparecer.
    
    Como digo, el trabajo de los actores es en general de un altísimo nivel. Raúl Prieto, es un Calisto, egoísta, cínico y absorbido por su pasión libidinosa; no sé si he llegado a entender bien sus repentinos e inopinados cambios de humor; huraño y cariacontecido parece un niño mal criado al que se le niega una fruslería y de pronto pasa un estado de máxima exaltación o cae preso de un frenesí fetichista, como cuando dialoga con el cordón de la joven. Advierto una impostación forzada que rompe con la naturalidad general con que sus compañeros interpretan sus papeles. Indudablemente lo he visto en tardes mejores. También me pareció un tanto desdibujado el Pleberio de Chete Lera; bien es verdad que entra en frío cuando la tragedia ha llegado a su momento culminante y le cuesta encontrar el punto de ebullición. Progresa al transitar del asombro e incredulidad iniciales a la expresión de dolor profundo por la pérdida y, se crece, en las etapas finales de su duelo, en la rabia y en la desesperación. Está a tono en sus breves intervenciones Palmira Ferrer en una cándida y confiada Alisa. Y lo mismo cabe decir de los criados de Calisto y de las protegidas de la alcahueta: la descarada y vivaracha Elicia (Inma Nieto) y la un tanto tímida y cohibida Areúsa (Nerea Moreno), cuyos remilgos destruye Celestina en una escena memorable y que luego goza del placer con particular fruición en los brazos de Pármeno. Ambas representan, para decirlo con un verso de Rubén Darío: “la carne que tienta con sus frescos racimos”, bocado exquisito para el truhán codicioso y sin escrúpulos que es Sempronio (José Luis Torrijos) y para el incauto e inexperimentado Pármeno, cuyo aprendizaje de la vida expresa magníficamente Miguel Cubero.
    
    Muy en sazón está Marta Belmonte en el papel de la dulce Melibea. Su belleza hierática, su figura grácil y sus modales delicados contrastan con un carácter fuerte y una activa resolución que la permite ser prácticamente dueña en todo momento de la situación. Muestra ese especial sentido femenino para las realidades inmediatas; sabe escuchar, mostrase esquiva, imperiosa o disimular para ocultar sus verdaderos sentimientos, cuya exteriorización modula con singular pericia apoyada en un verbo fluido pletórico de inflexiones tonales. Confiere un marchamo de autenticidad a un personaje que ha concitado a lo largo de la historia un alud de referencias librescas.
    
    José Luis Gómez, por último, constituye la verdadera sorpresa del montaje encarnando con particular maestría a la vieja alcahueta. Compone una anciana menuda, de mirada penetrante, andares torpes y aspecto frágil pero incansable en sus idas y venidas para conseguir sus propósitos. Osada, codiciosa, taimada, camaleónica, posee un agudo sentido de la realidad para adaptar su discurso a cada situación y circunstancia. Es digno de verse como se desenvuelve con Melibea para mediante embustes y subterfugios granjearse su confianza y espolear su concupiscencia, o como manipula a Pármeno para vencer sus escrúpulos, aunque también sabe tenérsela tiesas cuando la ocasión lo requiere. Es dueña y señora de la escena con su punto de socarronería, con su palabra justa, con su desenvoltura y con ese gracejo que confieren a su interminable perorar el acento levemente andaluz y la expresividad de sus manos con las que pareciera estar tejiendo la tela de araña en la que aprisionar a sus víctimas.
    
    Gordon Craig.
    13-II-2017
    
    Ficha artística:
    
    Autor: Fernado de Rojas
    Adecuación para la escena: José Luis Gómez y Brenda Escobedo.
    Con: Chete Lera, Palmira Ferrer, Raúl Prieto, Marta Belmonte, José Luis Torrijo, José Luis Gómez, Inma Nieto, Miguel Cubero, Diana Bernedo y Nerea Moreno.
    Espacio escénico: José Luis Gómez y Alejandro Andujar.
    Dirección: José Luis Gómez
    Madrid. Teatro de La Abadía
    Hasta el 26 de febrero de 2017.
    

Opinión

Aquí paz...

El Tajo se seca

No hay voluntad política

Decir basta en este momento no es ser insolidario, egoísta o fascionacionalista. Decir basta en este momento es sinónimo de sentido común, de inteligencia, de supervivencia... (1 comentario)

Roberto Mangas ver mas noticias

Al cine con Ramón

Gru 3. Mi villano favorito

D Balda, Coffin y Guillon

Peor que las dos anteriores. Repetir la fórmula con desgana ya no funciona.

Ramón Bernadó ver mas noticias

El cine de Fotogramito

El último hombre… vivo

De Boris Sagal, 1971

Cuando lo de la guerra del Vietnam el mundo parecía estar loco, loco, loco… El movimiento Flower Power de los hippies estaba en plena ebullición herbal y efervescencia sicalíptica...

David Recio Gil ver mas noticias

La Gatera de la Villa

Por el Madrid...

... de los Austrias mayores

El Madrid imperial tiene de unos 15.000 a 20.000 habitantes y se vuelve a expandir, ahora hacia el norte (hacia la actual plaza de Santa Bárbara), y hacia el este, por el camino de Alcalá de Henares...

La Gatera de la Villa ver mas noticias

De ocho a cinco

Animalillos de oficina

Y del sótano

Hay uno que últimamente nos visita mucho, ahora más con el buen tiempo, que es el cortapichas, así, con este apelativo tan vulgar que a mi compañera le chirría tanto...

Julia San Miguel Martos ver mas noticias

Desorden de colores

La guerra del lobo...

Llama a la puerta

Ellos conocen perfectamente que la protección del lobo en España no acarreará ni significará su conservación absoluta, sino todo lo contrario, será la guerra más cruel y más sangrienta...

Antonio de Miguel Antón ver mas noticias

Justicia Agridulce

El acoso escolar...

...Acosado

Esta vez ha sido la sentencia de la Audiencia de Barcelona el pasado 1 de marzo. Similar a la examinada de la Audiencia cántabra, pero con precisiones que elevan en este caso la responsabilidad del colegio hasta 46.129 euros

María Cristina Morado Fernández ver mas noticias

Libros de dietas y recetas

¿Qué vino con este pato?

De Ferran Centelles

El libro sobre maridaje imprescindible para los amantes de la buena mesa y para todos los estudiantes de hostelería, enología y cata.

Carla Moreno Romero ver mas noticias

La tangente

Sobre Charlie Gard

¿Decide el Estado o sus padres?

Charlie Gard, secuestrado por un hospital y desahuciado por los jueces, se debate entre la vida y la muerte por culpa de la batalla innecesaria entre el poder legal y el paternal.

José Manuel Belmonte ver mas noticias

Entre bastidores

Europa

De Andrés Laguna

Que míseramente a sí misma se atormenta y lamenta su propia desgracia.

Gordon Craig ver mas noticias

Grafopsicología

Autoafirmación (II)

Y autorrealización

Continuamos con el análisis del reflejo de la autoafirmación y autorrealización en la escritura, recordando que la autoafirmación es la tendencia del “yo” a imponerse al medio...

Maria Amor Barroso ver mas noticias

Osteopatía y fisioterapia

Bursitis

Y osteopatía

La bursitis es una dolencia que aparece al inflamarse o irritarse las bursas, unas estructuras en forma de saco situadas entre los tejidos blandos (músculos, tendones, piel) y las prominencias óseas subyacentes.

Marcos Iglesias ver mas noticias

Motor al día

VW Tiguan Sport 190

El compañero ideal

Un gran coche. Perfecto si se adapta a nuestras necesidades. Coche familiar, espacioso, gran maletero, cómodo para viajar, consumos reducidos, ligeras excursiones en nieve o tramos de caminos…

José Andrés Merino ver mas noticias

El tiempo
 

El Heraldo del Henares© - Edita: Henares Natura - Director: Roberto Mangas
Mande sus cartas y opiniones a:redaccion@elheraldodelhenares.es
o por correo postal al apartado de correos nº 41. 19200 Azuqueca de Henares(Guadalajara)

Dejanos tu opinion
Nombre e-mail Valoración 12345678910 

Comentario

Comentarios de los Lectores