Nos tenemos que remontar al post pandémico año 2022 cuando el exalcalde socialista Alberto Rojo, durante una visita realizada al barrio de la Esperanza de la capital, prometía una importante mejora en el conocido parque de la Amistad. Mejora que, según sus palabras, “reformaría de manera integral muchos de sus espacios, con unos trabajos ejecutados en parte con el programa RECUAL del Gobierno regional, y un coste que en materiales y personal que ascendería a casi 300.000 euros”.

Se trataba de un proyecto visible y de mejora de un espacio público que causó una buena impresión entre los vecinos, ya que prometía una remodelación de la plaza central del parque, de la zona de patinaje, mejoras en mobiliario y zonas de juegos infantiles y un largo etcétera que mejorarían la calidad de los vecinos.
Crónica de Andoni Madrid y Cuka Leyre. Fotografía de Cuka Leyre
A este proyecto de mejora se sumaría después, como promesa electoral unos días antes de ser expulsado de la Alcaldía por los votantes, su compromiso de convertir el abandonado quiosco de verano del parque de la Amistad en una de las sedes de la red de bibliotecas de la ciudad.
Y es que Alberto Rojo, con su varita mágica de promesas, -no olvidemos que todas estos proyectos se anunciaron con carácter preelectoral-, declaró que el quiosco renacería como el ave fénix.
Pero, ¡oh sorpresa!, el ave se perdió de camino y debió tomarse unas vacaciones a Cancún, porque, en una muestra más de la “gestión eficiente e inversión” del mandato de Rojo, el quiosco sigue mostrando la misma imagen de deterioro, abandono y riesgo de derrumbe inminente. ¿O no?
Por eso, este ciudadano de a pie, armado con paciencia infinita, se pregunta si Alberto Rojo volverá a prometer, si llega a ser de nuevo candidato del PSOE, que va a volar en helicóptero algún día cargado con cemento fresco y pinceles para realizar, él mismo si fuera preciso, la rehabilitación de dicho quiosco. Y, lo más importante, ¿lo cumpliría esta vez de ser elegido de nuevo alcalde?
Mientras tanto, el quiosco de la Amistad se ha convertido en el refugio favorito de las telarañas y es el escenario perfecto para los paseos nostálgicos de quienes aún creen en el milagro de la rehabilitación.
Un monumento a las promesas de campaña, que en vez de renovarse, se van diluyendo a lo largo del tiempo, promoviendo el tan famoso envejecimiento edilicio de todos los edificios públicos de la ciudad.
¿El equipo de Guarinos pondrá manos a la obra antes de 2027?
Una vez recordada esta promesa incumplida del inefable Rojo, solo nos resta lanzar una última pregunta al actual equipo de Gobierno de Ana Guarinos: a la vista de las diferentes inversiones realizadas en esta zona de la capital durante su mandato, pero dado que el quiosco sigue abandonado, ¿habrá reforma del mismo antes de las elecciones de 2027 o tendremos que dedicarle también al actual equipo de Gobierno ‘un ciudadano de a pie pregunta’ antes de esa fecha?
El Heraldo del Henares
