El tercer teniente de alcalde y concejal de Infraestructuras del Ayuntamiento de Guadalajara, Santiago López Pomeda, ha presentado esta mañana el proyecto de rehabilitación parcial de la cubierta del edificio principal del consistorio alcarreño, trabajos en los que se invertirán un total de 589.164 euros.
Según López Pomeda, esta obra pretende garantizar la conservación de un inmueble centenario que forma parte del patrimonio histórico, institucional y arquitectónico de la ciudad, según han informado fuentes municipales en un comunicado.
El edil ha señalado que estas obras no son opcionales, sino una obligación que hay que afrontar para garantizar la seguridad del inmueble y de sus ocupantes.
En este sentido, ha recordado algunas de las incidencias que han puesto de manifiesto el deterioro del edificio en los últimos años, como la que tuvo lugar en febrero de 2024 cuando se produjo el desprendimiento del techo de la sala anexa al despacho de la alcaldesa.
O como cuando posteriormente los informes técnicos alertaron del riesgo real de colapso en la torre y el campanario, lo que obligó a una intervención urgente con una inversión total de 270.000 euros.
Asimismo, las lluvias torrenciales de septiembre de 2024 causaron graves filtraciones que obligaron al cierre temporal del salón de plenos, afectando directamente a la actividad institucional.
Por ese motivo, este edil ha criticado que en el anterior mandato, el del socialista Alberto Rojo, «se actuara solo en el interior del salón de plenos, pero no en la cubierta, que era el verdadero origen del problema, toda una operación de maquillaje”.
«Frente a ello, el equipo de Gobierno actual está actuando sobre la causa, no sobre los síntomas, para evitar que se repitan situaciones tan graves como las vividas en los últimos meses (…), porque se trata de una obra que mira al futuro y que garantizará la seguridad, la estabilidad y la dignidad de un edificio que es símbolo de la ciudad», ha añadido.
El proyecto presentado hoy aborda la raíz del problema y tiene como objetivo mejorar de forma definitiva el comportamiento de la cubierta, eliminar humedades y filtraciones y garantizar un mantenimiento adecuado tanto a medio como a largo plazo, ha añadido.
El edil ha explicado que es posible que durante las fases de demolición, que pueden extenderse entre uno y tres meses, sea necesario trasladar temporalmente algunas dependencias municipales, especialmente en la parte antigua del edificio, que podrían reubicarse en la zona nueva, el Centro Cívico o el Centro Municipal Integrado.
“Esta actuación responde a una idea muy clara: cuidar lo esencial, preservar el patrimonio y actuar con total responsabilidad, como nos lleva pidiendo la alcaldesa Ana Guarinos desde el primer día”, ha finalizado el edil de Infraestructuras.
Demolición parcial de la cubierta existente y su reconstrucción
Por su parte, el técnico responsable del proyecto, Ricardo Fernández, que ha comparecido junto a López Pomeda, para detallar cómo será la ejecución estas obras.
Así, ha dicho que la intervención contempla la demolición parcial de la cubierta existente y su reconstrucción modificando el sentido de los faldones, de modo que el agua se evacúe correctamente hacia el exterior, evitando los encuentros que actualmente provocan problemas.
La nueva estructura será de madera, un sistema más ligero que reduce las cargas sobre los muros históricos, y los acabados se realizarán con teja curva árabe instalada sobre rastreles y panel sándwich, manteniendo la continuidad estética del conjunto y mejorando su eficiencia y durabilidad.
Sobre la organización de los trabajos, ha explicado que comenzarán por la zona del salón de plenos y avanzarán hacia la escalera principal, garantizando que cada fase se ejecute con control técnico y medidas de impermeabilización temporales.
El presupuesto total de la obra, que ya está adjudicada, asciende a 589.164 euros, IVA incluido, con un plazo previsto de ejecución de nueve meses, cuidadosamente planificado para minimizar riesgos, especialmente en los meses de lluvia, y así asegurar la correcta protección del edificio durante toda la obra.
El Heraldo del Henares


