Me dirijo a ustedes con el corazón lleno de emoción y gratitud para agradecerles, de la manera más sincera, su invaluable ayuda en un momento que pensé sería uno de los más tristes de mi vida
Hace once días, mi loro amazónico Nico, se perdió. Los días pasaban y la esperanza se desvanecía con cada hora sin noticias. Hasta que, gracias a la difusión que hicieron en su periódico en las redes sociales, pude saber la identidad de la persona que lo rescató en la calle y lo cuidó hasta que fue entregado al Centro de Recuperación de Fauna, perteneciente al mini zoo de Guadalajara
Inmediatamente me puse en contacto con esa persona anónima para conocer de primera mano la aventura de Nico. Fue entonces cuando supe que había sido rescatado por una familia adorable, amante de los animales, y lo más importante, con un gran corazón. Ellos lo cuidaron con todo el cariño del mundo, asegurándose que estuviera bien alimentado, protegido y, sobre todo, muy querido
Eternamente agradecida por todo vuestro cariño y por todo lo que hicisteis para que Nico volviera con nosotros sano y salvo. No tengo palabras para expresar el alivio y la felicidad que siento, y sé que parte de ese milagro llevará el nombre de Toni y Yulia para siempre, sus salvadores…..
En un mundo donde a veces parece que las noticias solo traen malas nuevas, El Heraldo del Henares demostró que el periodismo también puede ser un puente hacia la esperanza y el reencuentro. Una cobertura, que no solo fue informativa; fue humana, cercana y decisiva, porque gracias a Ustedes, Nico está de nuevo en casa, piando, cantando y llenando de vida cada rincón
Por eso, hoy quiero decirles simplemente: gracias. Gracias por su sensibilidad, por su trabajo y por creer que cada historia, incluso la de un loro perdido, merece ser contada.
Con todo mi agradecimiento,
Arantxa Díaz. Guadalajara
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El Heraldo del Henares
