viernes , 5 junio 2020

Los Down, en casa

Afortunadamente, los whatsApp van y vienen y llegan a cualquier parte del mundo, mucho más rápidos  que las cartas. Y están al alcance de todos.

Había recibido hace unos días este mensaje escueto: «Vamos a estar en casa, Jefe». La persona entrañable que lo escribe, me llama así,  porque no sabe en qué categoría ponerme. Para ella  un Jefe es lo más ya que no soy su amigo y tampoco soy un familiar suyo.

Ayer, como los planes han cambiado me dice: «otros 20 días, el mes de abril en casa, Jefe».

Creo que he visto a esta persona una o dos veces.  ¿Importa? Vive a muchos kilómetros de donde vivo yo. La distancia o la lejanía física ¿tiene algo que ver con el corazón?  Por supuesto, es una persona con un cromosoma más, la trisomía 21, o Síndrome de Down, que descubrió Jérôme Lejeune;  aunque tiene unos rasgos característicos, goza de una gran simpatía  y es muy generosa. ¿Entonces? Pues nada. Yo peino canas, ¿cambia eso mi ser o mi carácter?

Es verdad que en los países desarrollados, solo un 20% de los adultos con síndrome de Down logran encontrar trabajo. Pues, además, tiene, un trabajo temporal pagado al que siempre llega a tiempo y en el que está contenta y es feliz. Pinta, y lo hace con gusto. Se implica lo que puede  en un trabajo social, siempre alegre y disponible para colaborar. Y eso sí, tiene la sonrisa en la cara a cualquier hora del día. Con lo que es capaz de iluminar la vida de los que la conocen.

Para esta persona, como para cualquiera, tener un trabajo le permite sentirse útil, y eleva su autoestima porque no se siente una carga para nadie. No ha sido fácil encontrarlo, por los prejuicios sociales, que no son muy inclusivos. Pero nunca se ha rendido. Hay otros, que gracias a la Obra Social de la Caixa, y su apoyo a la reinserción social de los mas desfavorecidos, han encontrado trabajo.

Chus, ha disfrutado mucho con la película «Campeones», donde chicos y chicas con el mismo síndrome, han sido capaces de triunfar y ganar  el Premio de los «Goya». ¿Por qué no? Son capaces de conseguir lo que se propongan, siempre que sean respetados y comprendidos.

Puede apreciarse por su mensaje, que son los primeros en respetar las normas sociales y de «quedarse en casa», aunque no las entiendan o les guste salir, para trabajar y estar con los amigos.  Por eso dice «otros 20 días, el mes de abril en casa, Jefe».  Puede interpretarse que es mucho, pero… ni un reproche. ¡Bendita inocencia!

Si llevan con esa paciencia su confinamiento, puede añadirse que en casa, son además, las personas más cariñosas y dispuestas para echar una mano y ayudar en lo que puedan.

Y se alegran con cualquier detalle que reciban. Pero también lo ofrecen de forma generosa. Lo pude comprobar, al sorprenderme, el día 19, con el siguiente mensaje: «¡Que tengas un buen día de tu santo!. Felicidades, gran Jefe. Tómate un café en mi nombre».

Sólo me duele, que a estas personas, alguien las pueda hacer daño por ser Down. Lejeune luchó por eso,  toda su vida.

Desde aquí, les mando a los Down un abrazo especial. Y con ello quiero decir a estos ángeles, que no se sientan solos, aunque no puedan salir a regalar su sonrisa a los demás, durante algunos días. No os sintáis solos, porque aparte de vuestra familia, somos muchos los que os queremos. Tenéis un lugar especial en nuestro corazón. ¡Sois especiales, no diferentes!  Juntos, somos una gran familia.

Un amigo,

               José Manuel Belmonte.

Acerca de José Manuel Belmonte

Soy un ciudadano del mundo observador y caminante. La Vida, la Naturaleza y la Humanidad, pero sobretodo el corazón del hombre son una fuente inagotable de sorpresas. De eso escribo…

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