domingo , 19 septiembre 2021

Skoda Kodiaq 2.0 TFSi 190 CV DSG 7V: un buen compañero de viaje

Un auténtico devora kilómetros. Esta es la gran sensación que nos queda después de haber tenido la oportunidad de hacer al Kodiaq casi 2.000 km por una gran variedad de escenarios.

Estamos ante un gran SUV de 7 plazas con generosas dimensiones y con grandes cotas de habitabilidad. Evidentemente su hábitat natural serán las largas autopistas que le van a permitir sacar el máximo partido a sus casi 200 caballos manteniendo buenas velocidades crucero sin que los consumos se disparen demasiado.

Supera ligeramente los 4,7 metros de longitud, 1,882 de anchura, 1,676 de altura con una batalla de casi 2,8 metros. Con estas cifras no podemos decir que se va a mover como pez en el agua en la ciudad, pero tampoco debemos decir que es un coche torpe. El cambio automático DSG de 7 V contribuye a que el tráfico urbano no sea un impedimento para este gran SUV. Ahora, como es lógico, no vamos a poder aparcar en cualquier hueco, una pequeña pega, pero claro, a cambio, obtenemos otras ventajas.

Terminando de comentar los números de sus medidas, diremos que tiene un peso de 1,754 kilos y  que los volúmenes del maletero van desde 270 litros con las 7 plazas utilizadas hasta algo más de 2.000 litros usando solo la primera fila de los asientos.

Skoda siempre se ha caracterizado por hacer coches con una relación calidad precio muy alta. En el Kodiaq pasa lo mismo. Ofrece una calidad de acabados y detalles con un precio bastante alejado de otros coches del mismo segmento pero de otras marcas.

Como hemos comentado antes líneas arriba, el tamaño del Kodiaq es considerable y eso se ve reflejado indudablemente en la habitabilidad interior. Las butacas delanteras, acabadas en cuero alcántara en el caso que nos ocupa al ser el acabado SportLine, pueden parecer algo duras al principio, pero la verdad es que son cómodas y esa dureza inicial se agradece con el paso de los kilómetros.

Preside la consola central una enorme pantalla táctil desde la que controlamos casi todo lo que concierne al funcionamiento del Kodiaq. Existen botones físicos que activan ciertos comandos en la pantalla y de esta forma es todo mucho fácil de seleccionar. Por ejemplo, el modo de conducción, tiene un boto físico entre los dos asientos pero para seleccionar en que modo queremos que funcione el Kodiaq, le damos el último toque en la pantalla táctil.

La plazas traseras de la fila central, como ocurre en casi todos los vehículos, ofrecen dos amplias a los lados y una central ligeramente más escasa. Y las dos ultimas de atrás, quedan reducidas a “gente menuda” que tienen facilidad para acceder a ellas y tienen espacio más que suficiente para aguantar con comodidad largas rutas.

Motor poderoso

En esta furia de acoplar a los motores gasolina “batidoras eléctricas” para poder llevar la etiqueta ECO, en este caso, Skoda se desmarca y sigue fiel a los motores convencionales y nos ofrece un poderoso motor 2 litros  de gasolina turbo con la nada despreciable cifra de 190 caballos.

Se trata del conocido 4 cilindros montado en posición delantera transversal, con 320 Nm de par y asociado a una super efectiva y fiable caja de cambios DSG automática de 7V. La velocidad máxima según catalogo llega hasta los 210 km/hora y acelera de 0 a 100 km/hora en poco más de 7,5 segundos. El consumo homologado es de 9 l/100 kilómetros y en nuestra prueba se ha quedado algo más bajo, superando ligeramente los 8,5 litros. Nuestro recorrido fue de un 70 % carretera, 20 % urbano y el resto conducción off-road. Las emisiones son de 204 gr/km y lleva distintivo ambiental de la DGF categoría C.

Conducción

Vayamos por partes y dejemos claro que dependiendo del modo de conducción elegido el Kodiaq se comporta de manera totalmente diferente. En primer lugar, en la posición ECO, el Kodiaq es un coche tranquilo, predecible y sin alardes. Evidentemente, el consumo es muy bajo pero no podemos pedirle grandes prestaciones. Si cambiamos y elegimos la posición Sport, los 190 caballos parece que todos quieren empujar al mismo tiempo y, claro, las aceleraciones y sensaciones son mucho más energicas en todos los sentidos y, como es lógico, todos los caballos quieren comer al mismo tiempo: el consumo se eleva considerablemente.

Entre el ECO y el SPORT, disponemos de las opciones personalizada y dinámica, cada una con sus peculiaridades pero ambas igualmente efectivas. Al ser un 4×4 no podía faltar la opción de SNOW, donde se suavizan las entregas de potencia y en casos de firme con escasa adherencia será nuestro mejor aliado.

Pensado para largos viajes con altos niveles de confort, el Kodiaq ofrece una calidad de rodadura muy alta. El 2.0 Tsi es un motor prácticamente sin vibraciones y muy silencioso, solo audible en altas aceleraciones apurando las marchas, unido a que la suspensión ha sido diseñada y configurada para reducir al mínimo las molestias en los pequeños baches y badenes, la comodidad de marcha está asegurada.

Si queremos buscar las máximas prestaciones y comportamiento deportivo, evidentemente nos hemos equivocado de coche. Estamos ante un SUV de 1.700 kilos, y con 7 plazas, estos datos son incompatibles con “prestaciones deportivas”. A pesar de ello, es un coche con un comportamiento neutro y muy predecible y muy divertido de conducir.

Si se nos acaba el asfalto y decidimos entrar en pistas con firme deslizante, debemos decir que es especialmente útil, pero claro, no podemos olvidar de las limitaciones que vamos a encontrar con los neumáticos, mucho más limitados por ellos que por el sistema de tracción. Sus ángulos de ataque y salida, asi como la altura libre al suelo que es de poco más de 17,2 centímetros y con no demasiadas protecciones nos recuerdan también que no estamos ante un 4×4 puro.

Conclusión

Como hemos dicho muchas veces, si un coche cumple con nuestras necesidades diarias, estéticamente nos gusta y tiene una buena relación calidad precio, poco más podemos pedir. Es un SUV 4×4 con las ventajas que ello conlleva, pero también con las condiciones que van asociadas a un vehículo de este tamaño. 190 caballos, tracción 4,  automático DSG 7v, 7 plazas, calidades y acabados muy buenos y consumos muy equilibrados, son argumentos de compra más que suficientes para decidirnos por él.

Acerca de José Andrés Merino

Fotógrafo y redactor motor. Pruebas y noticias del mundo del motor…

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