A menos de un mes para las elecciones generales, desde Sigüenza y Sierra Norte dos candidatos pueden llegar al Congreso de los Diputados, María Jesús Merino Poyo, candidatura PSOE, alcaldesa de Sigüenza y diputada regional y Mario Gallego alcalde de Albendiego integrado en la candidatura de Podemos.
La candidata PSOE, cuenta entre sus logros haber convertido Sigüenza en una ciudad Proyecto Piloto 2030, con la firma de Protocolo de Actuación en 2022, en el ministerio de Transportes Movilidad y Agenda Urbana, el ministerio de Óscar Puente a día de hoy.
La Agenda Urbana de Sigüenza se basaba en unos puntos muy concretos en su mayoría financiados por fondos europeos, con Movilidad Sostenible que ha llevado a Sigüenza al caos circulatorio y la imposibilidad de aparcamiento si no es previo pago, pago que no existía antes de que accediera a la Alcaldía.
Esta fan del transporte público, todavía no ha dicho ni mú de que su ciudad permanezca sin servicios ferroviarios desde abril de 2025, cuando el corte iba a ser solo por unos meses de ese año.
Por otra parte, para Merino, avanzar hacia el vehículo eléctrico significa que en Sigüenza los eléctricos también pagan zona azul e impuesto de circulación, no como en la inmensa mayoría de ciudades en las que están exentos o con grandes bonificaciones.
Sobre medio ambiente baste decir que María Jesús Merino, candidata PSOE, fue también candidata al Premio Atila, premio a la peor conducta medioambiental, que concede anualmente Ecologistas en Acción de Guadalajara. Según la web oficial de EA, el Premio Atila se instituyó con el objetivo de distinguir y denunciar a aquellas personas y entidades que hayan destacado por su contribución a la destrucción del medio ambiente. La alcaldesa de Sigüenza fue nominada a este premio en 2021 por su proyecto de remodelación del parque de La Alameda, «que pretende Ecologistas en Acción nomina a dos alcaldes de Guadalajara al Premio Atila 2021«, con un gasto de dos millones de euros.
Otro punto, la Puesta en Valor del Patrimonio Cultural e Histórico significa que todas las actuaciones están orientadas a la eterna candidatura a Patrimonio de la Humanidad, UNESCO, incluida la reforma de la Alameda, jardín histórico, reforma que, como acabamos de ver, fue durísimamente criticada por las organizaciones ecologistas.

Más logros de la alcaldesa influencer: denunciada ante la Junta Electoral provincial por usar medios públicos para anunciar su candidatura al Senado (candidatura que luego fue rectificada por Pedro Sánchez para colocarla como cabeza de lista al Congreso); la pavimentación de calles en el Casco Histórico, alguna de ellas condenada por la Justicia; o la transformación del cine Capitol en Palacio de Congresos, obra que debería haber sido recepcionada por el Ayuntamiento en junio de 2025 y continua en periodo de ejecución.
Por cierto, para los curiosos, decir que finalmente fueron otros socialistas como el alcalde de Guadalajara, Alberto Rojo, su edil de Transición Ecológica, María Ángeles García, y su concejal de Parques y Jardines, Jaime San, quienes finalmente se impusieron a Merino y se llevaron el Premio Atila a la peor conducta ambiental de 2021 ‘por las políticas arboricidas que están acabando con cientos de árboles en la capital alcarreña’. Entre socialistas quedó no obstante el galardón.
En dos semanas empezara la campaña, muchas promesas, y del resultado electoral, saldrá en gobierno que llegue a 2030, el año de la agenda de la que tanto le gusta presumir a Merino.
El Heraldo del Henares
