Hay momentos en los que una provincia demuestra quién es de verdad. Los incendios forestales que estos días golpean con una dureza insoportable a Guadalajara, especialmente los originados en la Sierra Norte y en la comarca de Molina, están dejando una huella ambiental, social y económica que tardaremos mucho tiempo en superar. Son días de incertidumbre, de tristeza y de impotencia para todos los que queremos esta tierra.
Pero, en medio de tanto dolor, también estamos siendo testigos de lo mejor de nuestra gente.
Quiero dirigirme especialmente a los agricultores y ganaderos de Guadalajara para expresarles mi más sincero agradecimiento. Una vez más, habéis sido los primeros en ofrecer vuestra ayuda. Sin esperar nada a cambio, habéis puesto vuestros tractores, vuestro tiempo, vuestro trabajo e incluso vuestra propia seguridad al servicio de la sociedad, colaborando con el INFOCAM, la UME y el resto de efectivos especializados en las labores de extinción.
Ese gesto habla de la grandeza de un sector que, demasiadas veces, solo ocupa titulares cuando surgen problemas, pero que siempre está presente cuando alguien necesita ayuda. Habla de vuestra nobleza, de vuestro compromiso y del profundo arraigo que tenéis con esta tierra.
No es la primera vez que ocurre. Los agricultores y ganaderos siempre habéis respondido cuando la sociedad os ha necesitado. Lo hicisteis durante la pandemia, cuando garantizasteis el abastecimiento de alimentos en los momentos más difíciles. Lo hacéis cada vez que una catástrofe natural golpea nuestros pueblos. Y lo seguís haciendo en el día a día, ayudando a vuestros vecinos, colaborando en las pequeñas y grandes necesidades que surgen en el medio rural, muchas veces de forma silenciosa y sin buscar reconocimiento alguno.
El entorno rural no está exento de sufrir accidentes, y desgraciadamente estos días estamos viendo las terribles consecuencias que pueden derivarse de ellos. Vuestro trabajo y vuestro medio de vida os exponen constantemente, y cada verano esa vulnerabilidad aumenta. Las largas temporadas de sequía, las temperaturas extremas y unas condiciones meteorológicas cada vez más adversas son una realidad que pone de manifiesto los efectos del cambio climático sobre nuestro territorio y sobre quienes vivimos y trabajamos en él.
Quisiera también hacer una reflexión dirigida al conjunto de la sociedad.
Cuando un agricultor sale a cosechar un campo en pleno verano, lo hace porque es cuando el cereal está preparado para la siega. Es el único momento posible. Esa cosecha representa el trabajo de todo un año y el sustento de miles de familias de nuestra provincia. Los agricultores no perciben un salario mensual; sus ingresos dependen de lo que consigan recoger durante estos días decisivos.
Y, además, esa cosecha no solo garantiza el futuro de sus explotaciones. Garantiza algo mucho más importante: nuestra soberanía alimentaria. Gracias a vuestro trabajo diario, todos disponemos de alimentos seguros, de calidad y producidos en nuestro propio territorio. Cuidar a quienes producen nuestros alimentos es también cuidar nuestro futuro.
Durante estos días muchos de vosotros me habéis trasladado vuestra profunda tristeza, vuestra angustia y vuestra desesperación. Me habláis del miedo con el que salís cada mañana al campo, pendientes de cualquier humo, de cualquier chispa, de cualquier cambio de viento. Entiendo perfectamente ese sentimiento. Están siendo jornadas especialmente duras para toda la provincia y para quienes vivís del campo todavía lo son más. Solo puedo desear que podáis terminar la campaña con la mayor seguridad posible y que muy pronto podamos dejar atrás esta pesadilla.
No quiero olvidarme tampoco de nuestros ganaderos. Ellos también están sufriendo pérdidas irreparables. El fuego arrasa explotaciones, destruye pastos imprescindibles para alimentar al ganado y devasta un medio natural del que depende su forma de vida. A ellos quiero trasladarles toda mi cercanía, mi apoyo y el compromiso de UPA para defender sus intereses en unos momentos tan difíciles.
Todo lo que estamos viviendo debe servirnos también para extraer una enseñanza. Ahora más que nunca resulta imprescindible que las administraciones públicas y las organizaciones agrarias mantengamos un diálogo permanente para avanzar hacia una convivencia equilibrada entre la actividad agraria y la conservación del medio natural. No son dos realidades enfrentadas; al contrario. Agricultura, ganadería y medio ambiente forman parte del mismo ecosistema y solo trabajando juntos podremos proteger nuestro territorio y garantizar el futuro de nuestros pueblos.
Por último, quiero expresar mi más profundo reconocimiento a las brigadas forestales, a los cuerpos de bomberos, a la UME, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y a todos los profesionales que, con una entrega admirable, llevan días luchando sin descanso contra las llamas. Gracias por vuestro esfuerzo, por vuestro sacrificio y por proteger nuestra provincia en unas circunstancias tan difíciles.
A todos los agricultores y ganaderos de Guadalajara quiero deciros una cosa: no estáis solos. Vuestra dedicación, vuestro trabajo y vuestra solidaridad hacen grande a esta provincia. Hoy, más que nunca, Guadalajara debe sentirse orgullosa de quienes, además de alimentar a nuestra sociedad, no dudan en ponerse al servicio de todos cuando la tierra que aman los necesita.
Porque cuidar del campo es cuidar de Guadalajara. Y quienes cuidáis del campo merecéis todo nuestro reconocimiento, nuestro respeto y nuestro apoyo.
María José Ramiro, secretaria general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, UPA, de Guadalajara
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El Heraldo del Henares

De la misma manera que no se puede decir que todo un gobierno es corrupto. (excepto el PP, primer y único partido condenado por corrupción siendo gobierno, al que pronto seguirá VOX, en cuanto a algún juez le dé por investigar un poquito, aunque eso será dificil claro) .
Tampoco podemos decir que toda la curia sea abusadora de mujeres y pederasta aunque tenga casos de curas que drogaban a las mujeres en capilla abusaban a placer con todo tipo de actos lo grababan para mayor disfrute posterior y avisada la jerarquía esta se limitará a cambiar al párroco de parroquia, viéndose obligada la «novia» del párroco a denunciar a la policía nacional (dando pie a pensar que no solo el señor cura disfrutaba de esos videos de violaciones anales, vaginales y felaciones, si no que lo mismo quienes le cambiaron de parroquia también visualizaban dichos vídeos, presuntamente claro por dios, no vayamos a pensar tan mal)o esos legionarios de Cristo de Marcial Maciel pedófilo habitual y violador de pequeños durante décadas con conocimiento de sus superiores Papas incluidos)o los lobby trans y homosexuales del Vaticano que algún Papa reconoció que se excedían en poder.
Igualmente es injusto arremeter contra los agricultores y ganaderos, aunque. En España, las cosechadoras y empacadoras provocan una media de 110 incendios forestales al año (92 atribuidos a cosechadoras y 17 a empacadoras). El riesgo es particularmente alto en máquinas con más de 6.000 hectáreas cosechadas, siendo el motor y la barra de corte los principales puntos donde se originan las llamas.
Y otra cosa es defender a capa y espada a quien se pasa el sentido comun por el forro y hace algo que es peligroso sí o sí, además dándose la circunstancia de que el mismo partido al que representa asegura que ya el año pasado aviso (a quien fuera) de que esa zona precisamente esa misma zona de origen de este pavoroso incendio, era un polvorín, pues bien señoras y señores ustedes como llamarian a quien entra fumando un puro y con un bidón de gasolina… ya me dirán por cierto si hay que hacer caso del alcalde de La Mierla, «»»El alcalde de La Mierla ve al alcalde de Robledillo de Mohernando montado en una cosechadora en el día y la hora en la que eso sabe todo el mundo que no hay que hacerlo y le viene a decir “pero dónde vas, qué vas a hacer un desaguisado”. Ni caso, claro. Impasible el ademán.
Ese último «impasible ademán», ¿acaso sabía a lo que iba?¿acaso pretendía aleccionar a quienes parece que no hicieron caso con eso de que aquello era un polvorín? por que según palabras del propio Alcalde, «estábamos preparados pero se nos fue de las manos «»» eso si yo no estaba allí aseguró el señor Marchamalo.
Lo que está muy claro es que hay verdaderos héroes entre nuestros agricultores y ganaderos, gente que de forma voluntaria corre el riesgo de apagar esos increíbles incendios a los que está siendo sometida nuestra tierra, la imperiosa necesidad de recolectar el fruto de su trabajo en el momento álgido de riesgo, pero ¿por qué no se siega y recolecta de noche?. Cosechar trigo de noche se hace para evitar altas temperaturas extremas, ganar tiempo antes de lluvias y aprovechar la humedad estable del grano, usando luces potentes en las máquinas, además en caso de incendio se visualiza mucho antes el inicio del mismo.