viernes , 6 diciembre 2019
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Comunicado de Eduardo Sánchez Baranda, militante de UGT sobre las muertes en accidente laboral: ‘Son nuestros muertos’

Manifiesto de 9 de agosto de 2019.

Buenos días a todas las personas que aquí os encontráis hoy.

Mi nombre, Eduardo, afiliado a UGT desde 1979 y aún me considero sindicalista.

Me tomo la libertad de hacer este manifiesto, por que estoy cansado de ver, oír y leer año tras año las mismas idénticas quejas y me gustaría que esto sirviera para que todos y cada uno de los presentes tomarais la decisión de hacer algo, da igual qué y como pero algo.

Todos sabéis por qué estamos aquí hoy: un trabajador, un chaval de 24 años, murió la semana pasada, el primer día de este mes agosto, triste y doloroso.

Que alguien que empieza su etapa laboral vea truncada su vida, sus sueños, de la peor forma imaginable por una caída… ¡Una caída! ¡Desprotegido! Una caída sin una línea de vida, ni arnés…

Este joven hacia el número 357 de trabajadores muertos este año. Estaba trabajando en un tejado de una nave y se cayó. No es hora de buscar culpables, que los habrá, pero lo único cierto es que este joven ya no está, que su empresa contratará a otro y la vida seguirá igual… exactamente igual. Pero no para él ni para su familia ni sus amigos.

No sé si todos sabréis que al día siguiente otro trabajador, otro obrero, murió en idénticas circunstancias. Tenía 62 años y cayó desde el tejado de la nave a más de 9 metros de altura. Tampoco llevaba arnés, era el número 358 de esta lista que no cesa y que nunca para.

Tampoco sabréis que el pasado día 6 otro trabajador de 54 años cayó desde el tejado de una piscina matándose era el numero 364. y no tampoco tenia arnés.

Ni que una trabajadora de 19 años, sí, 19 años, murió atropellada en el trabajo el día 7.

Tampoco sé si sabréis, los que hoy estáis aquí, que desde el fatídico día uno de enero todos y cada uno de los días del año han sido trágicos, han sido fatídicos para al menos dos familias de trabajadores.

Algunos ya sabréis que significa ese número que podéis leer 357, 358…362, (vamos ya por 367). Sí, son los trabajadores muertos en los 121 días que hoy 9 de agosto llevamos de año.

367 trabajadores muertos, el 97% hombres, desde los 18 a los 80 años, hombres y mujeres que dejan huérfanos y compañeros de vida, solos y solas.

Decenas de ellos por caídas en altura, en empresas, en la construcción, incluso en la ganadería y agricultura. El 99 % coincidían en una cosa, un detalle sin importancia: ninguno, repito, ninguno llevaba arnés.

Porque los que afortunadamente sí lo llevaban no pasaron a engrosar la lista de muertos en siniestros laborales, caídas a tres metros con tan «mala suerte» de desnucarse, caídas desde un noveno piso, caídas por el hueco del ascensor no señalizado…

Podría hablaros de los agricultores muertos por aplastamiento al volcar sus vehículos o remolques, tractores sin seguridad ni barras de protección, camioneros, tragedias en logística, paros cardíacos en cualquier empleo en mitad de la jornada laboral… Cientos de muertos en misión y en itinere, en tierra y en el mar…

También podría hablaros de otros cientos de personas que cada año sufren siniestros, pero no llegan a morir, aunque a veces el resultado sea dolorosísimo: trabajadores que sufren paraplejias o tetraplejias, o amputaciones severas, o problemas cognitivos, físicos y psíquicos de por vida, o acoso laboral tan cruel e invalidante como un accidente grave…

Ellos son legión y todos tienen algo en común: son totalmente ignorados. Se les califica de «accidente» y pocos dicen que esos mal llamados «accidentes» son en un 98% siniestros evitables o predecibles y además ya están muy estudiados…

Sin embargo, día a día siguen destrozando la vida de miles y miles de trabajadores en España y en todo el mundo.

Pero no, hoy quiero decir algo que va más lejos que eso y para hacerlo voy antes a explicar algo importante.

Ha quedado claro que sabéis por qué estáis aquí, y aquí se queda, de nuestro entorno no saldrá, el resto de la provincia ni se entera,  ni muchos de nuestros pueblos lo sabrán nunca.. El muerto de Arganda se queda en Arganda; el de Murcia en Murcia; el de pueblecito de Málaga ni sale en los papeles… y así es todo.

Cada uno sabe lo que le toca de cerca, los sindicatos reclaman seguridad cuando toca por geografía. Cuando los muertos son de tu propia ciudad, provincia o región, hablan de que ya está bien, que ni un muerto más, que llevamos cinco este año, que llevamos tres este trimestre…

Concentración sindical a las puertas de la subdelegación del Gobierno en Guadalajara

Se lee un manifiesto, guardamos un minuto de silencio y a esperar la próxima muerte… eso sí,siempre y cuando sea en nuestro pueblo ciudad o provincia.

En eso nuestras mujeres, nuestras compañeras nos han dado una lección, ellas han sabido trasladar lo terrible de los asesinatos de mujeres por violencia de género, ellas cuando hablan de nuestras muertas, que también son las nuestras, hablan de mil o tres mil en los últimos diez años. Prensa, radio y televisión siempre dan la cifra: «Se han producido más de mil quinientos asesinatos», «esta es la 34 asesinada en lo que va de año»…

Eso no lo han conseguido los sindicatos, aquí nadie dice más de seis mil muertos en los últimos diez años, más de 600 muertos anuales, son ya 365 muertos en siniestros laborales en lo que va de año, cada día mueren dos trabajadores en España por siniestro laboral y sin embargo nadie habla de violencia empresarial, ni de asesinatos laborales, nadie dice «nos están matando». Muy poquitos ayuntamientos ponen la bandera a media asta y salen a hacer un minuto de silencio por cada muerto en el trabajo, ni aunque sean de su propio pueblo ciudad, provincia o región.

Nosotros no hablamos de «nuestros muertos en el trabajo», nosotros no decimos «nos queremos vivos» no nos movemos para que cada día, sí, cada día, se guarde un minuto por los que van a morir en las puertas de nuestros ayuntamientos. Nosotros, compañeros, hemos asumido, queramos o no, que esas muertes son… son… la vida misma… algo así como «accidentes inevitables».

Hay quien culpa a los sindicatos «esos vendidos que no hacen nada». Estos olvidan que es precisamente allí donde hay sindicatos fuertes, que allí donde hay sindicalistas formados en prevención de riesgos laborales es donde en mucha menor medida se producen siniestros laborales. Pero compañeros, no debemos olvidar que los sindicatos somos nosotros mismos. Sí´, somos nosotros quienes debemos empujar para terminar con esta pandemia exclusiva de trabajadores, de obreros que mueren como moscas y se les entierra casi a escondidas bajo el epitafio de ¡¡sufrió un accidente!!

Aunque esto da para mucho más, no voy a hablar de los buitres carroñeros, ni de las mutuas que disfrutan de cientos de miles de euros a costa de quitarse de encima «decesos» de trabajadores, de terribles destrozos vitales «por imprudencias del trabajador», de esas itineres que hay que ganarse en pleitos largos, caros y farragosos, de esos acuerdos por debajo de la mitad a cambio de no ir a larguísimos juicios que viudas y viudos, gente obrera, son incapaces de enfrentar, de esas inspecciones de trabajo de sanidad que de entrada ya te miran mal, te faltan al respeto y casi te insultan, parece que tenemos todo en contra verdad. Pero eso da para otra misiva.

El mensaje creo que está enviado. Supongo que al igual que los 20 años que llevo peleando con esto y los seis últimos de seguimiento diario y exhaustivo de siniestros con resultado de muerte de trabajadores y su publicación en mi blog, sigo gritando en el desierto. ¡¡¡Por qué no nos tomamos esto en serio de una vez !!! y hacemos algo a nivel nacional una y otra y otra vez hasta que los políticos se den por enterados.

Eduardo Sánchez Baranda

Cuando decimos ‘Ni un muerto más’, no podemos quedarnos quietos esperando otro muerto para volver a decir, ‘Ni un muerto más’, y así un año y otro y otro.

Hay que responder y hacerlo ¡ya!

Cada muerto, por cada compañero muerto, una parada en toda España de un minuto, salidas de Comités de cada empresa, paradas en la construcción, en el trasporte, en la marinería, a la puerta de las empresas… Dos minutos diarios todos los días del año y quizás así alguien se dé por enterado la herramienta el nexo ya lo tenemos…

Disculpad este atrevimiento mío y recibir un Saludo Fraternal

Eduardo Sánchez Baranda, militante de UGT, gestor del blog https://wureba13.blogspot.com/

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