domingo , 16 diciembre 2018
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Cazar para proteger

A veces resulta difícil determinar quién y qué influye más en tu actitud y peculiaridad a lo largo de tu vida. Pienso que las personas que forman parte de tu vida moldean tu forma de ser y de actuar. Yo crecí y me eduqué con el “Hombre y la Tierra” y con los valores naturalistas y conservacionistas de Félix. Formo parte de ese conjunto de españoles que disfrutaron y descubrieron la naturaleza con su peculiar y mágica forma de divulgarla.

            Nací  en la sierra de la Demanda, en un pueblo burgalés (como Félix)  muy escondido, recóndito y de inviernos con muchas nieves; intacto en el tiempo y costumbres tremendamente ancestrales. La falta de trabajo provocó que mucha gente emigráramos del pueblo a la ciudad. Mi familia fue una de ellas. Recuerdo como siendo muy niño tuve que dejar, mi casa, mi colegio, mis costumbres, mis amigos, mis vecinos, mi leche de vaca recién ordeñada, mi pan de hogaza calentito hecho en horno de leña, mis calles frías, mis pinares, mi naturaleza, mí nieve y empezar una nueva vida en tierras entonces extrañas. Adaptarse, no es fácil pero tampoco difícil si tienes claro tus objetivos y tu predisposición al trabajo, al anhelo positivo de superación, y a ponerse metas al alcance de nuestras posibilidades; claro nunca hay que renegar de nuestras raíces, más bien enaltecerlas y estar orgulloso de haber nacido en tierras de pinares, en una zona rural maravillosa.

            Estudié Biología y Magisterio en la Universidad de Alcalá de Henares y he sido miembro fundador de alguna que otra asociación y plataforma en defensa de nuestra naturaleza. He conocido de una forma muy activa y protagonista lo que se cuece dentro de esos movimientos y la opinión que tienen de la Caza, que no es otra que la de ser criticada, acosada y perseguida. Muchos de estos lobbies y colectivos han conseguido que los cazadores en España se hayan criminalizado y nos hayan trasladado al resto de españoles, un estereotipo del cazador como el de una persona con poca sensibilidad y valores por la conservación y cuidado de la naturaleza, la de un asesino y destructor del medio natural.            

Félix Rodríguez de la Fuente

Félix fue cazador y escribió textos, artículos y libros dedicados a la caza: “Los Libros de la Caza Española”, “La Enciclopedia de la Caza”, “El Arte de Cetrería” y defendió su práctica con numerosas películas: “Los Señores del Espacio”, “Alas y Garras”, “El Trampero”. Él habló de las bondades y virtudes de la caza como instrumento de gestión para la conservación y de cómo “los cazadores, con su conocimiento del entorno y control de los individuos, tienen que adjudicarse un papel activo en la gestión de la convivencia del mundo natural”.

            Aunque mi educación, mi formación, mi profesión y posteriormente mi pertenencia a esos grupos conservacionistas pareciesen contraponerse con la caza y deberían estar en frente de los cazadores y no al lado de ellos; no es así. El hecho de conocer desde dentro el lado radical del conservacionismo en España y por otro lado el estar abierto a conocer y escuchar la verdadera esencia del cazador que hace una caza ordenada, responsable, legal, hecha con sensatez y prudencia; utilizando la caza como herramienta imprescindible para la gestión reguladora de las poblaciones de fauna; todo ello, me ha permitido tener una visión holística de la caza; pues cuando te quitas las gafas de los intereses anti-caza y de las conveniencias anti-radicales proteccionistas, consigues ver y entender que la caza, realizada con  moderación  es necesaria para el equilibrio de los ecosistemas y totalmente imprescindible para la defensa y recuperación de la fauna silvestre más sensible. Es la herramienta para solucionar los problemas de control poblacional de las especies y para remitir los daños a las actividades del ser humano, a otras especies, a la ganadería y a la agricultura. La caza además de ser la solución para regular las excesivas poblaciones, crea riqueza y fija población en el medio rural, siendo un importantísimo motor dinamizador y de desarrollo en esos pueblos de España tan abandonados.

            La mayoría de cazadores que he conocido practican una caza ética, sostenible, bien gestionada, equilibrada y regulada. Esa caza, como les comento, produce riqueza y garantiza la supervivencia y conservación del medio natural y además de tener un impacto socio-económico muy importante en las zonas rurales de nuestro país, es fruto indefectible de una “libertad” y un “derecho” a ejercerla a quienes así quieran realizarla libremente. ¿Quiénes somos los demás para prohibírselo? ¿Para acosarles por hacerlo? ¿Para perseguirles, insultarles y amenazarles? ¿Dónde queda su libertad?… Para defender esa libertad, para defender la actividad cinegética en toda España la Real Federación Española de Caza con el apoyo de todas las Federaciones Autonómicas de Caza ha convocado concentraciones simultáneas en más de 50 ciudades españolas a las 12:00 horas del día 15 de Abril.

            Por todo ello, el 15 de abril yo también apoyaré a los cazadores y saldré a la calle #EnDefensaDeLaCaza , en defensa de esta libertad, en defensa de esta actividad  legal, legítima y necesaria. Porque la caza es vida, es gestión y es equilibrio. Porque la caza es imprescindible y necesariamente útil para proteger. Daré mi apoyo a la caza y me sumaré a la manifestación en mi ciudad, para conseguir ayudar a situar a la caza en el lugar que le corresponde y reivindicar de esta forma el papel que la caza juega en nuestros pueblos y la repercusión que tiene. La caza, así como otras tradiciones, labores y costumbres, forman parte de la historia y de las raíces de España y permiten a muchos pueblos y zonas rurales sobrevivir.

Acerca de Antonio De Miguel Antón

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Un comentario

  1. Qué razón tienes en cuanto a Félix R de la Fuente. De hecho su primer programa en tv lo hacía con un pescador y un cazador que era mi suegro. Y cada cual hablaba de su tema y ponía las imágenes pertinentes con todo el respeto y mutua aprobación.

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