sábado , 8 agosto 2020

Jeep Cherokee 2.2 195 CV: ciudadano sin perder la esencia

Nadie se atreve a poner en duda que el segmento más competitivo que hay en el mercado es de los SUV. Las marcas se pelean por tener productos competentes y que sean atractivos al público. Incluso hay casos en los que los más directos rivales se encuentran dentro de la propia marca y esto hace que el producto final cada vez sea mejor en cada una de las versiones y modelos.

Jeep, marca TT por tradición, se une a las demás con el nuevo Cherokee. Un SUV de los más polivalentes que hemos probado. La verdad es que el 80% de los kilómetros que hacen los SUV los hacen por asfalto, si no es más, por lo que las salidas off-road quedan como mera anécdota. Esto es debido principalmente a que el comprador no es un habitual de los caminos y, tan solo sale al campo ocasionalmente y sin muchas complicaciones. Sin olvidar que las cualidades TT de muchos SUV actuales nos son para tirar cohetes.

Jeep Cherokee. Fotografía de José Andrés Merino

En el Cherokee, aunque también algunos de sus propietarios vean el “barro” solo en los anuncios de televisión, la cosa cambia. Podemos complicarnos mucho la vida cuando el asfalto se acaba y, seguro que el Cherokee nos sacará del apuro. Estoy convencido de que con unos “zapatos” adecuados, los límites estarán bastante lejos.

Son ya varias décadas las que el Cherokee lleva en la gama del fabricante americano y, sin duda, es uno de sus productos estrella. Se ha ido “civilizando” generación tras generación y desde el principio, además de ser un buen número en ventas, ha ido cosechando éxitos a nivel internacional. Esta ultima generación, sin duda, con el objetivo de captar todo tipo de clientes, es un producto más globalizado y pensado para uso diario pero sin olvidar las excursiones TT.

Imagen inconfundible

Los Cherokee, desde sus inicios, han tenido una imagen inconfundible. Según han ido pasando los años se han ido modernizando y en esta última actualización, manteniendo los ADN propios, destaca su nuevo frontal, más equilibrado y mejor rematado. Los grupos ópticos ahora son más afilados y aerodinámicos y con tecnología LED, mientras que los paragolpes se fusionan en el centro con una moldura en acabado cromado.

Jeep Cherokee. Fotografía de José Andrés Merino

En la vista lateral, son los generosos pasos de rueda en forma de trapecio junto con las enormes llantas de aleación los que acaparan la vista. Siguiendo con los pasos, en los bajos de las puertas, unos faldones que protegen al Cherokee de arañazos y golpes imprevistos. En el techo, las barras portaequipajes cromadas hacen juego con la parte central de los paragolpes. La tapa del deposito de combustible ahora no lleva tapón, simplemente por comentar un detalle práctico.

Si echamos la vista a la zaga, al igual que en la parte delantera, los paragolpes terminan en un moldura central cromada y acoge la matrícula. El portón, de apertura eléctrica, de generosas dimensiones permite un buen acceso a la zona de carga y tiene la posibilidad de apertura moviendo el pie bajo el paragolpes.

Paquete de seguridad amplio

Buena calidad de materiales y buen confort de marcha, que en realidad es lo que se busca en un modelo de estas características. El Cherokee es un coche muy espacioso en las plazas delanteras y tiene bastante espacio libre entre conductor y copiloto.

Predomina en el centro del salpicadero la enorme pantalla táctil de hasta 8,4 pulgadas que incorpora el sistema UConnect HD con todas las posibilidades que ya conocemos y conectividad tanto para Android como para IOS. Disponemos también de todo un paquete de sistemas de seguridad como el control de crucero predictivo, el aviso de mantenimiento de carril y la ayuda o asistencia automática al aparcamiento, aviso de colisión frontal-Plus con frenada de emergencia y aviso de peatones, control de frenada avanzado…

Jeep Cherokee. Fotografía de José Andrés Merino

En las plazas traseras, las dos plazas laterales ofrecen buenas cotas de habitabilidad mientras que la central, a pesar de que el túnel de transmisión no es alto, anda algo más escasa y cuesta encontrar espacio para dejar las piernas. Esta bancada trasera permite desplazarse de forma longitudinal y permite crecer al maletero de los 448 litros hasta los 570.

En marcha

La unidad de prueba que hemos tenido durante estos días es la 2.2 Multijet que se queda ligeramente por debajo de los 200 cv. Un propulsor y una potencia que se muestra muy equilibrado para el Cherokee, ya que tiene potencia de sobra pero con unos consumos que no se disparan mucho.

El motor, de ultima generación, incorpora un turbo de geometría variable integrado en el colector del escape, ayudando a reducir el peso del motor y al sistema de tratamiento de gases. Esta idea la integra la función SCR que reduce los NOx a través del ADBlue y la reducción de partículas a través de la regeneración.

Jeep Cherokee. Fotografía de José Andrés Merino

Está asociado a una caja de cambios automática de 9 velocidades, de fantástico funcionamiento y dispone de una “ruleta” para poder seleccionar el tipo de terreno por el que vamos a circular o el modo de conducción y, así, modificar los parámetros de funcionamiento dinámico del Cherokee. Podemos elegir entre estas posibilidades: Auto, Snow, Sport y Sand/Mud.

En ciudad, sus algo más de 4,60 metros, no son obstáculo para ser ágil. Es un Cherokee cómodo de conducir, agradable de suspensiones y buena maniobrabilidad, que gracias a ella le confiere una agilidad algo inesperada para un coche de estas dimensiones. Además, las cámaras, detectores de aproximación y la ayuda al parking son unos extras que en la conducción urbana son de impresionante utilidad.

En carretera la comodidad está asegurada desde el primer momento. Ya hemos comentado que las suspensiones funcionan de maravilla y destaca también la excelente insonorización del conjunto. Tal vez al ralentí, muestra algo de ruido y alguna pequeña vibración que solo notarás si eres muy puntilloso. En cuanto aceleras y avanzas, se torna silencioso.

Su cambio automático, que no es de los más rápidos, pero tampoco podemos decir que es lento, gracias a sus 9 velocidades permite regímenes de giro bajísimos, por debajo de las 1.800 rpm a 120 km/hora, por lo que si no eres agresivo con el pedal derecho, la cifra de los 7 litros a los 100 no es una quimera.

Jeep Cherokee. Fotografía de José Andrés Merino

Su hábitat natural sin duda son los terrenos complicados. Su ángulo de entrada de 21 grados, salida de 27,3, ventral de 21,7, altura libre al suelo de 208 mm y una de vadeo que casi llega a los 50 cm, le convierten en el candidato perfecto para mancharlo de barro durante el fin de semana. Únicamente, encontraras los limites en los neumáticos que le pongas. Ya sabes, si son buenos en TT, las prestaciones en asfalto se ven penalizadas y, si son unos buenos rodadores en asfalto, las prestaciones TT bajan considerablemente.

Conclusión

Un mito como es el Cherokee se moderniza y ahora es el Cherokee del siglo XXI. Un coche muy agradable a la vista, que conserva los ADN de sus predecesores y que tiene un comportamiento impecable. Es capaz de circular por la ciudad y carretera con la comodidad de un turismo, pero que cuando hay que ponerse el mono de trabajo y mancharse de barro, lo hace de manera sobresaliente.

Acerca de José Andrés Merino

Fotógrafo y redactor motor. Pruebas y noticias del mundo del motor…

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