martes , 11 agosto 2020

Sobre Celaá, Marx, Engels, Guaidó, Macron y las libertades individuales

«Los hijos no pertenecen a los padres de ninguna manera». No es palabra de ninguna adolescente enfurruñada porque ha recibido un ‘no’ en casa, sino de una ministra del Gobierno bipartito socialcomunista de España, Isabel Celaá, todo un personaje: socialista, multimillonaria y madre de varias criaturas para las que, libremente, faltaría más, eligió una educación concertada, religiosa y sin ideología de género en su ideario. Para el resto de padres, la gran mayoría, los que educan a sus hijos en la escuela pública, no cabe esa libertad de elección. No se les deja.

Pero quien piense que esa sesuda reflexión se le ocurrió a ella solita en un lapso de inspiración filosófica mientras esa misma mañana compartía mesa de Consejo de Ministros al lado de ese gran gurú de sabiduría universal, esa estrella que ilumina con su luz las mentes de millones de españoles cada día y que atiende al nombre de Pedro Sánchez… que abandone ese pensamiento. No. Esa idea la parió Friedrich Engels, coautor del Manifiesto Comunista junto a Karl Marx en 1848. Hace 172 años:

«XXI. ¿Qué influencia ejercerá el régimen social comunista en la familia? Las relaciones entre los sexos tendrán un carácter puramente privado, perteneciente solo a las personas que toman parte en ellas, sin el menor motivo para la injerencia de la sociedad. Eso es posible merced a la supresión de la propiedad privada y a la educación de los niños por la sociedad, con lo cual se destruyen las dos bases del matrimonio actual ligadas a la propiedad privada: la dependencia de la mujer respecto del hombre y la dependencia de los hijos respecto de los padres (*)».

No fue, por tanto, algo espontáneo ni casual. Es una de las idea fuerza del pensamiento único revolucionario comunista, esa ideología perversa, genocida y totalitaria, la más inhumana que ha creado la mente humana junto al nazionalsocialismo, y que, juntas, son responsables del asesinato de más de cien millones de seres humanos en todo el mundo desde su implantación hace un siglo, además de ser responsables del hambre, tortura, desaparición forzada y exilio de otros tantos millones.

Por todo ello, las fuerzas democráticas del Parlamento Europeo aprobaron el 18 de septiembre de 2019 una resolución condenando por igual el nazismo y el comunismo estalinista como las dos grandes ideologías totalitarias y genocidas del siglo XX.

Parlamento Europeo con sede en Estrasburgo

En dicha resolución se expresa «su preocupación por el hecho de que se sigan usando símbolos de los regímenes totalitarios en la esfera pública y con fines comerciales, y recuerda que varios países europeos han prohibido el uso de símbolos nazis y comunistas«, a la vez que señala que «en algunos Estados miembros siguen existiendo en espacios públicos (parques, plazas, calles, etc.) monumentos y lugares conmemorativos que ensalzan los regímenes totalitarios, lo que facilita la distorsión de los hechos históricos sobre las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial y la propagación del sistema político totalitario«.

En España, sin embargo, gracias a la desmesurada ambición personal del inquilino de la Moncloa, el huevo de la serpiente comunista ya anida dentro del Consejo de Ministros.

Parafraseando a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, cuando ejerció de anfitriona del presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, tras negarse a recibirlo Sánchez como sí habían hecho el presidente de la República de Francia, Emmanuel Macron, o los jefes de Gobierno alemán, Angela Merkel, inglés, Boris Johnson, holandés, Mark Rutte,…, y dijo que «Madrid es el refugio de la libertad», EL HERALDO DEL HENARES se compromete a seguir siendo el refugio de la libertad individual de las personas para que puedan desarrollarse libre y pacíficamente en un mundo sin más limitación que el ejercicio de la libertad de los demás y el trabajo por el bien común.

Por ese motivo, desde EL HERALDO DEL HENARES reafirmamos cada día con más fuerza nuestro compromiso liberal con la Constitución de 1978 y la libertad individual y la dignidad de las personas que la misma establece, lejos de dogmatismos, sectarismos y totalitarismos.

Comenzábamos con una cita de Marx y Engels, terminamos con otra de John Fitzgerald Kennedy: «En el pasado, los que insensatamente se entregaron a buscar el poder cabalgando a lomo de tigre acabaron invariablemente por ser devorados por su cabalgadura (**).

***

(*) Manifiesto del Partido Comunista. Marx, Karl y Engels, Friedrich. Biblioteca de Filosofía. Ediciones Mestas. 2ª edición. 2003. Págs. 89 y 90.

(**) Las Voces de la Democracia. Así hablan los grandes políticos. 01. John Fitzferald Kennedy. Biblioteca El Mundo. Discurso de toma de posesión como presidente de EEUU el día 20 de enero de 1961. Pág. 42.

Acerca de Roberto Mangas Morales

Periodista y escritor. Director de EL HERALDO DEL HENARES. El periodismo como fin, nunca como medio…

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