The Mandalorian and Grogu supone el salto definitivo al cine de una de las series más exitosas que ha dado el universo Star Wars en la era Disney.
Dirigida por Jon Favreau, la película continúa directamente los acontecimientos narrados en la tercera temporada de The Mandalorian, funcionando casi como una cuarta temporada con esteroides, presupuesto galáctico y pantalla gigante.
Favreau es uno de esos tipos que tiene las manos metidas en media cultura popular contemporánea. Actor, guionista, productor y director, ha firmado títulos como Chef, Iron Man, Iron Man 2, El libro de la selva o El rey león.
Además, es uno de los principales arquitectos del actual universo televisivo de Star Wars junto a Dave Filoni, convirtiéndose prácticamente en el padrastro legal de media galaxia. (IMDb)
En el momento de su estreno, la película llega sin un recorrido importante de premios, aunque sí con una enorme expectación mediática por ser el regreso de Star Wars a los cines tras varios años de ausencia y por continuar una de las producciones más populares de Disney+. (StarWars.com)
La historia se sitúa después de los acontecimientos de El retorno del Jedi y también después de la tercera temporada de The Mandalorian.
El Imperio ha caído, pero los restos imperiales siguen sembrando problemas por toda la galaxia mientras la Nueva República intenta mantener el orden con más buena voluntad que presupuesto.
En ese contexto, Din Djarin y Grogu trabajan como una peculiar pareja de mercenarios al servicio de la Nueva República. (StarWars.com)
El personaje del Mandaloriano, interpretado por Pedro Pascal, apareció por primera vez en la serie The Mandalorian en 2019.
Se trata de Din Djarin, un cazarrecompensas criado por los mandalorianos tras ser rescatado durante las Guerras Clon.
Su evolución ha sido una de las más interesantes de todo el universo reciente de Star Wars: de pistolero frío y silencioso a padre adoptivo, guardaespaldas, mentor y prácticamente niñero armado de Grogu. (StarWars.com)
Entre las novedades destaca la presencia de Sigourney Weaver como la coronel Ward, una veterana piloto de la Nueva República curtida en la lucha contra el Imperio. Sí, la teniente Ripley ha cambiado los xenomorfos por los restos imperiales. Tampoco parece un mal negocio. (StarWars.com)
Otro personaje importante es Rotta el Hutt, interpretado por Jeremy Allen White. Los fans veteranos recordarán que Rotta apareció siendo apenas un bebé en Star Wars: The Clone Wars (2008), como hijo de Jabba el Hutt. Aquí reaparece convertido en un adulto musculado, bastante más peligroso y con bastantes cuentas pendientes. (StarWars.com)
También aparecen los llamados Mellizos Hutt, probablemente los personajes más delirantes de toda la función, junto a una galería de criminales, mercenarios, restos imperiales y criaturas imposibles que parecen salidas de una convención entre George Lucas y un vendedor de sustancias muy poco legales.
La acción viaja por distintos rincones de la galaxia, incluyendo mundos vinculados a la Nueva República, escenarios criminales dominados por los Hutt y zonas urbanas con una estética que recuerda descaradamente a Blade Runner, especialmente en la misión de rescate de Rotta. Ese ambiente de neones, suciedad futurista y personajes de aspecto dudoso funciona francamente bien. (Awn)
Y entrando ya en materia…
Como fan de Star Wars, cualquier nueva excursión por esta galaxia siempre tiene algo de visita familiar. Se conocen las manías, los defectos y las costumbres de todos, pero sigue apeteciendo volver.
The Mandalorian and Grogu es una película muy divertida, muy entretenida y con un tono claramente infantil. No pretende ser El Imperio contraataca ni falta que le hace.
Va a lo que va: aventuras, humor, criaturas raras, disparos láser y un muñeco verde que sigue robando escenas con una facilidad insultante.
El Mandaloriano aparece aquí convertido casi en una especie de superhéroe galáctico. Quizá demasiado poderoso en algunos momentos, pero dentro de los códigos actuales de la franquicia encaja bastante bien. Al final esto ya no es el western sucio de los primeros episodios de la serie; ahora estamos en una aventura mucho más luminosa y familiar.
La recreación visual del planeta donde se desarrolla el rescate de Rotta es una auténtica maravilla. Ahí sí aparece ese aroma a Blade Runner mezclado con la iconografía clásica de Star Wars, consiguiendo algunos de los mejores momentos visuales de toda la película.
Los Mellizos Hutt aportan además una dosis considerable de humor grotesco y absurdo. Son tan excesivos que terminan funcionando.
Algo parecido ocurre con Grogu, que sigue siendo el alivio cómico perfecto: mitad niño pequeño, mitad aprendiz Jedi, mitad desastre ambulante. Sí, salen tres mitades. Es Grogu. Puede hacerlo.
La película funciona especialmente bien en pantalla grande. Hay aventuras que en casa se disfrutan. Y hay aventuras que piden butaca, sonido atronador y una pantalla enorme para contemplar explosiones espaciales como si uno tuviera diez años otra vez.
No revoluciona la saga. Tampoco reinventa nada. Pero es un acierto.
Una entrega simpática, entretenidísima y con suficiente encanto como para salir del cine pensando que un segundo visionado tampoco sería precisamente una tragedia galáctica. 🚀
Mi puntuación: 7,66/10.
Ficha técnica en este enlace.
***

Muchos besos y muchas gracias.
Chistes y críticas en holasoyramon.com
Crítico de Cine de El Heraldo del Henares
Colaborador de Esradio Guadalajara, Alcarria TV, Nueva Alcarria y GuadaTV Media
El Heraldo del Henares

