lunes , 16 marzo 2026

XXIX Festival de Cine de Málaga 2026 (VI)

Un año más, por decimocuarto consecutivo, el crítico de cine de EL HERALDO DEL HENARESRamón Bernadó, viaja hasta Málaga para cubrir una nueva edición del Festival de Cine que esta espléndida capital andaluza celebra cada año y que en esta ocasión se celebra del 6 al 15 de marzo.

En esta sección, se irán publicando las críticas de aquellas películas y eventos varios a los que día a día acuda nuestro enviado especial.

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Yo no moriré de amor – 2026 – Marta Matute – Festival de Málaga 29 (2026) – #29FestivalMálaga – @festivalmalaga

Marta Matute

Sobre la directora

Marta Matute debuta en el largometraje con Yo no moriré de amor, una ópera prima muy personal que ella misma escribe y dirige.

Licenciada en Comunicación Audiovisual y formada también en interpretación, el proyecto de esta película pasó por varias incubadoras y laboratorios de desarrollo del cine español y obtuvo el Premio SGAE de Guion Julio Alejandro en 2021.

Antes de este largo había dirigido el cortometraje Una amiga (2023).

La película nace además de una experiencia personal de la propia directora relacionada con la enfermedad de su madre, lo que explica el tono íntimo y muy vivido de la historia. 

Comentario

Yo no moriré de amor es una de esas películas que te pillan por el estómago… pero sin necesidad de subrayados ni violines manipuladores.

La historia está contada desde el punto de vista de la hija adolescente, interpretada por Júlia Mascort, que ve cómo su vida —que debería estar llena de primeras veces, fiestas, amigos y algún que otro drama hormonal— se convierte en otra cosa muy distinta: cuidar a su madre.

La madre está interpretada por Sonia Almarcha, que realiza un trabajo impresionante, muy físico y muy contenido, retratando ese proceso terrible de deterioro provocado por una demencia precoz. No es un papel de grandes discursos, sino de pequeños gestos, silencios y miradas perdidas. Y ahí la actriz está sencillamente formidable.

La película sigue el proceso durante varios años, mostrando cómo la enfermedad va arrasando poco a poco con la normalidad de la familia.

Mientras la hija intenta seguir viviendo su adolescencia —con sus ilusiones y su caos emocional—, la casa se va transformando en una especie de campo de batalla doméstico donde todo gira alrededor de los cuidados.

El padre, interpretado por Tomás del Estal, ofrece un personaje muy contenido, casi austero, un hombre desbordado por la situación que intenta mantenerse firme sin saber muy bien cómo. Es un papel aparentemente pequeño, pero con una presencia muy sólida.

También destaca Laura Weissmahr, que interpreta a la hermana mayor y aporta uno de los contrapuntos más interesantes del relato: la mirada más pragmática, más organizada, casi administrativa del drama familiar.

La película juega mucho con el contraste entre dos tiempos vitales: el de la enfermedad que va apagando a la madre y el de la juventud que sigue empujando a la hija hacia adelante. Ese choque entre cuidar y vivir es el verdadero corazón del relato.

Lo interesante es que Marta Matute evita el melodrama fácil. No hay golpes de efecto ni lágrimas forzadas. Todo está narrado con una puesta en escena bastante sobria, que transmite muy bien esa sensación de casa que se convierte poco a poco en un lugar asfixiante.

Y claro, cualquiera que haya pasado por una situación parecida —una enfermedad larga, una demencia en casa, ese deterioro lento y cruel— sabe que esta película toca fibras muy reconocibles. Hay momentos que duelen bastante.

No es una película cómoda, pero sí muy honesta. Y cuando el cine es honesto, normalmente llega directo al corazón.

Una ópera prima muy sólida, muy emocional y muy valiente.

De esas que no hacen ruido, pero que se quedan dentro un buen rato después de salir del cine. Y eso, en un festival donde se ven cuatro o cinco películas al día, ya es bastante decir.

Mi puntuación: 7,67/10.

Ficha técnica en este enlace.

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Pizza Movies – 2026 – Carlo Padial – Festival de Málaga 29 (2026) – #29FestivalMálaga – @festivalmalaga

Carlo Padial

Sobre el director

Carlo Padial es uno de los nombres más peculiares del humor audiovisual español.

Director, guionista, escritor y agitador cultural, lleva años moviéndose entre el cine, internet y la comedia absurda.

Su obra suele jugar con la sátira, el meta-humor y la cultura pop.

Entre sus trabajos más conocidos están Algo muy gordo (2017), una especie de experimento inclasificable sobre el fracaso de hacer una película con Berto Romero, y Doctor Portuondo (2021), serie de culto basada en el libro autobiográfico de Carlo Padial.

También ha trabajado como guionista y creador en televisión y en proyectos vinculados al universo cómico de Berto Romero y Andreu Buenafuente.

Con Pizza Movies vuelve a ese territorio donde la comedia absurda se mezcla con la cultura cinéfila y la crítica al ecosistema cultural actual.

Comentario

Pizza Movies es una de esas películas que salen del Festival de Málaga con una misión clara: hacer reír. Y lo consigue. Bastante, además.

La historia gira alrededor de una crítica de cine interpretada por Judith Martín, que descubre que su profesión se ha ido al garete después de la pandemia.

Antes la gente leía críticas largas, razonadas, sesudas… ahora la gente mira un tuit de dos líneas o un vídeo de TikTok donde un influencer dice “peliculón” o “truño”. Fin del análisis cinematográfico.

Ante ese panorama laboral digno de un drama social… decide montar una pizzería temática cinéfila.

Sí, tal cual.

Una pizzería donde las pizzas pueden llevar la cara de PsicosisCasablanca o E.T., el extraterrestre.

La idea es maravillosa: si la crítica de cine no da dinero, pues al menos que lo den las pizzas con forma de clásicos del cine.

Para el reparto a domicilio contrata a lo mejor del mercado laboral disponible: críticos de cine en paro.

El otro gran protagonista es Berto Romero, que interpreta a uno de esos personajes que parecen vivir siempre un poco descolocados respecto al mundo real. Algo que Berto Romero hace especialmente bien: tipos medio perdidos, medio ingenuos, medio neuróticos, pero siempre muy humanos.

La película se mueve en ese territorio satírico donde Carlo Padial se encuentra comodísimo.

Hay bromas sobre el oficio de crítico, sobre el amor al cine, sobre los derechos de autor, sobre la justicia y sobre esa sensación de que hoy en día cualquiera con un móvil se convierte en prescriptor cultural aunque no tenga ni idea de lo que está hablando.

Por ahí aparecen también secundarios muy jugosos como Joaquín ReyesRaúl ArévaloTamar Novas o Bruna Cusí, que interpreta a la psicóloga de un hijo que empieza a desarrollar ciertos problemas derivados del caos emocional de sus padres.

La película está llena de gags, comentarios meta-cinematográficos y momentos bastante disparatados. Pero lo mejor es que debajo de la comedia hay una reflexión bastante certera sobre la precariedad cultural actual.

Porque sí, nos reímos mucho… pero el retrato del crítico de cine convertido en repartidor de pizzas tampoco es que esté tan lejos de la realidad.

Y hay una regla de oro en la crítica cinematográfica que conviene recordar: si una película te hace reír, mejor no decir que es mala.

Pizza Movies no pretende cambiar la historia del cine. Pero durante hora y media te lo pasas muy bien. Y eso, en un festival donde también hay mucho drama existencial, se agradece casi tanto como una pizza recién salida del horno.

Mi puntuación: 7,67/10.

Ficha técnica en este enlace.

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El inventor del cine invisible (Mediometraje) (Documental) – 2025 – Manuel Jiménez Núñez – Festival de Málaga 29 (2026) – #29FestivalMálaga – @festivalmalaga

Manuel Jiménez Núñez

Sobre el director

Manuel Jiménez Núñez es periodista y realizador vinculado a la historia del cine y de los medios de comunicación en Málaga.

Con El inventor del cine invisible se adentra en el terreno del documental biográfico para rescatar una figura muy particular del periodismo cinematográfico español.

No hay una filmografía especialmente extensa como director de cine conocida públicamente, pero su trayectoria está muy ligada al ámbito cultural y periodístico malagueño.

Este mediometraje funciona casi como un trabajo de arqueología cultural: recuperar una figura que, paradójicamente, fue muy famosa en su momento y hoy casi nadie recuerda.

Comentario

El inventor del cine invisible es uno de esos documentales que empiezan pareciendo una curiosidad histórica… y acaban convirtiéndose en un retrato bastante emocionante de una época.

El protagonista es Guillermo Jiménez Smerdou, probablemente uno de los críticos de cine más longevos de Europa.

El hombre estuvo escribiendo críticas cinematográficas hasta los 98 años, y a lo largo de su vida publicó más de 8000 críticas además de miles de artículos y reportajes. Vamos, que si hubiera tenido cuenta en FilmAffinity habría roto el contador.

Pero lo verdaderamente fascinante de su historia no es solo su longevidad profesional, sino un invento radiofónico absolutamente genial: el programa El cine invisible.

La idea era tan simple como brillante. Jiménez Smerdou iba al cine, veía la película dos veces y tomaba notas detalladas. Después escribía un guion en el que reconstruía la película escena a escena.

Un locutor lo leía por la radio y los oyentes podían “ver” la película… sin verla.

Cuando había diálogos se reproducían, y cuando no los había, Jiménez Smerdou describía lo que ocurría: cómo se movían los actores, qué hacía la cámara, qué pasaba en pantalla.

Vamos, que inventó el Netflix… pero solo con palabras y mucha imaginación.

El programa tuvo un éxito enorme y fue escuchado durante décadas por miles de oyentes malagueños. En una época sin streaming, sin VHS, sin YouTube y sin nada de nada, aquello era casi magia.

El documental está construido con testimonios de investigadores de la historia de la radio, familiares, amigos y gente que lo conoció bien.

Poco a poco se va componiendo el retrato de un periodista absolutamente vocacional, de los que vivían el cine como una religión.

El momento más potente llega al final, con una larga entrevista que Manuel Jiménez Núñez le realiza al propio Guillermo Jiménez Smerdou. Es uno de esos momentos donde el documental se detiene y deja hablar al personaje, que resulta ser tan interesante como entrañable.

Tristemente, Jiménez Smerdou no llegó a ver terminado el documental, ya que falleció antes de su estreno.

El Festival de Málaga quiso rendirle homenaje con una Biznaga honorífica, recogida por su hijo en un acto muy emotivo celebrado en el Museo Picasso. Allí estuvieron presentes el alcalde de Málaga, el director del festival y el crítico Mirito Torreiro, uno de los grandes especialistas españoles en cine documental.

El inventor del cine invisible no es un documental espectacular ni pretende serlo. Pero tiene algo mucho más valioso: rescata a uno de esos personajes que demostraban que amar el cine no siempre significa hacer películas… a veces también significa contarlas.

Y contarlas tan bien que la gente podía verlas con los ojos cerrados.

Mi puntuación: 7,55/10.

Ficha técnica en este enlace.

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Otros post relacionados con este festival:

XXIX Festival de Cine de Málaga 2026 (I)

XXIX Festival de Cine de Málaga 2026 (II)

XXIX Festival de Cine de Málaga 2026 (III)

XXIX Festival de Cine de Málaga 2026 (IV)

XXIX Festival de Cine de Málaga 2026 (V)

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Muchos besos y muchas gracias.

Chistes y críticas en holasoyramon.com

Crítico de Cine de El Heraldo del Henares

​​Colaborador de Esradio GuadalajaraAlcarria TV, Nueva Alcarria y GuadaTV Media

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Acerca de Ramón Bernadó

Cinéfago compulsivo desde la infancia. Cuando veo una peli no puedo resistir la tentación de escribir una crítica…

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