La organización Ecologistas en Acción ha presentado el informe anual de calidad del aire en Castilla-La Mancha 2025, en el que se muestran datos en algunos casos positivos de mejora respecto de años anteriores, pero mayoritariamente negativos para algunas comarcas de Guadalajara, Toledo o Ciudad Real.
Y todo ello, según estas fuentes, sin que el Gobierno regional de Emiliano García Page haya tomado verdaderas medidas para mejorar la calidad del aire que respiran más de 2,1 millones de castellanomanchegos.
Según dicho informe, el cuadro general que presenta Castilla-La Mancha es el de dos zonas con una elevada contaminación: una situada al norte, caracterizada por contener una gran actividad industrial y un elevado número de kilómetros de carreteras y autovías con una gran intensidad de tráfico.
En esta zona, que incluye las provincias de Guadalajara y Toledo, existen importantes núcleos de población como Guadalajara, Azuqueca de Henares, Toledo y Talavera de la Reina).
El otro área especialmente contaminada está al sur y se encuentra delimitada por la zona industrial de la Comarca de Puertollano.
La contaminación emitida desde ambas zonas y desde la vecina Comunidad de Madrid se extiende por el resto del territorio en la forma de ozono troposférico, lo que termina afectando a lugares alejados de estos focos de emisión, como las zonas rurales y del interior de Castilla-La Mancha, especialmente a sotavento de los grandes focos emisores de los contaminantes precursores del ozono.
Como consecuencia, y pese a la significativa mejora general de la calidad del aire en los últimos años, toda la población de Castilla-La Mancha siguió respirando en 2025 un aire perjudicial para la salud según las recomendaciones de la OMS y los nuevos límites legales aprobados para 2030 por la Unión Europea.
En total, casi dos millones de personas (el 92 % de la población) están afectadas por niveles de contaminación superiores a los nuevos límites legales aprobados para 2030 por la Unión Europea, y 800.000 los habitantes (el 38 % de la población) de las tres zonas donde la media de sus estaciones de medición todavía superó el obsoleto objetivo legal vigente de ozono en el trienio 2023-2025: Oeste de Castilla-La Mancha, Norte de Toledo y Comarca de Puertollano.
Y la totalidad del territorio castellano-manchego estuvo expuesto a niveles de ozono que dañan la vegetación, desbordando el objetivo legal en el quinquenio 2021-2025 en las zonas Oeste de Castilla-La Mancha y Sureste de Albacete, con 22.300 kilómetros cuadrados (el 28 % de la superficie regional).
Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), la contaminación atmosférica ocasionó en Castilla-La Mancha hasta 750 muertes en el año 2023, el 4 % de las totales durante el mismo año, 380 de ellas atribuibles a las partículas finas PM2,5, 40 al dióxido de nitrógeno (NO2) y 330 al ozono, por exposición a niveles en conjunto similares a los registrados en 2025.
Las provincias de Albacete y Toledo superaron los 50 fallecimientos por cada 100.000 habitantes mayores de 30 años, por la incidencia de PM2,5 y ozono.
Muy preocupantes también son los datos obtenidos en 2025 respecto de las mediciones de benceno, hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) y metales pesados, que en el caso de las estaciones Azuqueca de Henares y Campo de Fútbol en Puertollano superaron la directriz de la OMS para el cancerígeno benzo(α)pireno (BaP), establecida en 0,12 ng/m3, y en el caso de la estación Campo de Fútbol también la recomendación de la OMS para el cancerígeno benceno, establecida en 1,7 ng/m3.
Hasta la fecha, la Junta de Castilla-La Mancha no ha aprobado ningún plan de mejora de la calidad del aire referido a las superaciones en la última década de los valores objetivo de ozono para la protección de la salud y/o de la vegetación en todas las zonas de la Comunidad, por lo que persiste en el incumplimiento de la legislación ambiental en esta materia, han denunciado desde Ecologistas en Acción.
Tampoco se cuenta con ningún plan de acción a corto plazo para hacer frente a los episodios de ozono en la Comarca de Puertollano, recurrentes en los últimos años, por lo que esta organización ecologista ha solicitado formalmente al Gobierno regional en cuatro ocasiones la adopción urgente de estos planes en las zonas afectadas, sin recibir respuesta.
Y es que, han añadido, los programas de reducción de partículas PM10 y SO2 en Puertollano aprobados en 2010 no han llegado a cumplir plenamente sus objetivos, a la vista de la situación en 2025.
El Heraldo del Henares
