Con la llegada del mes de junio, Castilla-La Mancha inicia la temporada de baño con 38 zonas naturales autorizadas en las cinco provincias, distribuidas en 24 municipios e integradas en las demarcaciones hidrográficas del Júcar, Tajo, Guadiana y Guadalquivir.
Se trata de “enclaves de gran riqueza paisajística y medioambiental” como las Lagunas de Ruidera, el río Júcar, el embalse de Entrepeñas, el río Tajo o las Lagunas de Villafranca de los Caballeros, según han informado fuentes del Gobierno regional en un comunicado.
Estas fuentes han señalado que estas zonas cuentan con control y vigilancia sanitaria durante toda la temporada a través del Programa Regional de Vigilancia Sanitaria de las Aguas de Uso Recreativo, que permite comprobar la calidad del agua, revisar las instalaciones y supervisar el entorno de las zonas de baño.
Este programa incluye evaluaciones presenciales de la playa y del agua, toma de muestras y análisis en la red de Laboratorios de Salud Pública, donde se controlan los parámetros microbiológicos exigidos por la normativa vigente.
Además, también se vigilan otros parámetros biológicos, como cianobacterias y microcistinas, a través del Instituto de Ciencias de la Salud de Talavera de la Reina.
A partir de estos controles, la consejería de Sanidad emite informes sobre la aptitud de baño de las aguas cada 15 días hasta el final de la temporada, previsto para el 15 de septiembre, de manera que quede garantizada la vigilancia continua durante todo el verano.
Zonas autorizadas
Por provincias, la portavoz ha expresado que las provincias de Guadalajara, Albacete y Cuenca cuentan con ocho zonas de baño; Ciudad Real, con diez; y Toledo, con cuatro.
Así, en la provincia alcarreña estas zonas se sitúan en el río Tajo y en los embalses de Entrepeñas, Alcorlo, Pálmaces de Jadraque y Bolarque.
En Albacete se controlan varias zonas en las lagunas del municipio de Ossa de Montiel, dentro del Parque de las Lagunas de Ruidera, y una en el río Júcar, en Alcalá del Júcar.
En Ciudad Real, las zonas se reparten entre el río Bullaque, el pantano de Carboneras y el entorno de las Lagunas de Ruidera.
En la provincia de Cuenca, las zonas autorizadas se localizan en espacios como el embalse de Buendía, el río Guadiela, la laguna del Tobar, el río Escabas, el embalse de la Toba, el río Cuervo y el río Júcar.
Por su parte, Toledo cuenta con tres zonas en las Lagunas de Villafranca de los Caballeros y una en el embalse de Cazalegas, en Talavera de la Reina.
Desde la Junta han recomendado respetar siempre la señalización y las indicaciones instaladas en estos parajes, así como extremar la precaución en zonas donde la profundidad pueda variar por las condiciones del terreno o por cambios en el caudal de ríos y arroyos, cambios que puedan comprometer la seguridad de las personas y en cuyo caso la recomendación es evitar el baño.
El Heraldo del Henares

