La buena evolución del incendio que asola a la Sierra Norte de Guadalajara y que ya ha calcinado más de 32.000 hectáreas de este paraje natural ha permitido que se rebaje el nivel de peligrosidad del 2 al 1 y se dejen sin efecto los desalojos de una veintena de municipios de la comarca.
En concreto, según han informado fuentes del Infocam en un comunicado, se trata de las localidades de Monasterio, Veguillas, San Andrés del Congosto, Congostrina, Hiendelaencina, Alpedroches, Umbralejo, La Nava de Jadraque, Arroyo de fraguas, Navas de Jadraque, Zarzuela de Jadraque, Villares de Jadraque, Bustares, Robledo de Corpes, Naharros, La Bodera, Albendiego, Somolinos, La Huerce y Valdepinillos.
Además, se ha levantado el confinamiento de Tordelloso, Miedes de Atienza, Bañuelos, Romanillos de Atienza, Casillas y Bochones.
No obstante, los vecinos de Aldeanueva de Atienza, Prádena de Atienza, Gascueña de Bornova, Semillas y El Ordial no pueden regresar todavía a sus casas.
También siguen cortados a estas horas algunos tramos de las carreteras provinciales GU-162, GU-151, GU-147, GU-213, GU-137.
Además de estas medidas, también se ha desactivado la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias y de los bomberos del Ayuntamiento de Guadalajara en las tareas de extinción, por lo que en adelante, salvo imprevistos o reactivación del fuego, seguirán en el frente las brigadas forestales y agentes medioambientales de Castilla La Mancha.
En concreto, 2 medios aéreos, 26 terrestres y un total de 207 efectivos regionales.
Controlado el incendio del Señorío de Molina
En lo que se refiere al incendio forestal que se declaró el pasado marte 21 en el término municipal de Selas, en la comarca de Molina de Aragón, este se encuentra ya controlado y en nivel 0 según estas fuentes del Infocam.
También han señalado que a estas horas se encuentran tan solo trabajando en el mismo 5 medios terrestres y 28 efectivos de las brigadas forestales y agentes medioambientales de la Junta.
Todos los vecinos de los pueblos evacuados hace unos días ya han podido regresar a sus domicilios.
El Heraldo del Henares