La Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura (ATS) ha informado que a fecha 1 de agosto, según los datos del sistema Entrepeñas-Buendía y las previsiones existentes, los embalses de cabecera disponían de un volumen efectivo de 1.312,5 hm3, valor correspondiente con la situación denominada nivel 1, de acuerdo con las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura.
Además, estas fuentes han añadido en un comunicado que para el mes de septiembre, la aplicación semestral de la regla de explotación permite deducir que el sistema entraría en el nivel 2, manteniéndose previsiblemente en dicho nivel durante el resto del semestre.
En consecuencia, la Comisión ha autorizado un trasvase de 60 hectómetros cúbicos (hm3) para el mes de agosto y otro trasvase de 27 hectómetros cúbicos (hm3) para el mes de septiembre.
Por su parte, la Confederación Hidrográfica del Guadiana ha informado de la superficie inundada en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y ha solicitado un volumen de 1,1 hm3 para atender los abastecimientos mediante la denominada “Tubería Manchega” durante el mes de agosto.
La solicitud se ha hecho extensiva al mes de septiembre, para el que se ha solicitado un volumen de 0,9 hm3.
En resumen, en aplicación de la normativa vigente, se ha autorizado un trasvase de 60 hm3 desde los embalses de Entrepeñas-Buendía, a través del Acueducto Tajo-Segura, correspondiente al mes de agosto de 2026.
Asimismo, con base en la aplicación semestral de la regla de explotación, se autoriza un trasvase de 27 hm3 desde los embalses de Entrepeñas-Buendía, a través del Acueducto Tajo-Segura, correspondiente al mes de septiembre de 2026.
Siguen las obras para abastecer a los municipios colindantes a los embalses
La Confederación Hidrográfica del Tajo ha informado a la Comisión de los avances en relación con el proyecto de abastecimiento a la futura mancomunidad de aguas de los núcleos colindantes con los embalses de Entrepeñas y Buendía (Guadalajara y Cuenca).
El proyecto es financiado con fondos del ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y ejecutado por la Confederación Hidrográfica del Tajo que el pasado mes de julio comenzó las pruebas de elevación de agua desde la toma principal de Morillejo (GU) a la balsa de la planta potabilizadora.
La puesta en marcha definitiva de dicha actuación requiere además la adaptación a la normativa sectorial del conjunto de líneas eléctricas que dan energía al sistema y el desarrollo de las pruebas para la comprobación del resto de conducciones y equipos.
En este enlace puede consultar el informe de situación.
40 años de trasvases que no han cesado nunca, ni con PP ni con PSOE
El trasvase Tajo-Segura fue inicialmente planteado en el Plan Nacional de Obras Hidráulicas de 1933 y, tras un paréntesis de varias décadas, fue posteriormente retomado en el “Anteproyecto General del Aprovechamiento Conjunto de los recursos hidráulicos del Centro y Sureste de España. Complejo Tajo–Segura” de 1967. Se procedió a su construcción unos años después y, finalmente, comenzó su explotación en 1979.
El acueducto Tajo-Segura conecta las cuencas del Tajo y del Segura, atravesando las cuencas del Guadiana y el Júcar, en la que utiliza el embalse de Alarcón como elemento de tránsito. Transporta las aguas de la cabecera del Tajo que previamente han sido reguladas en los embalses de Entrepeñas y Buendía.
El volumen máximo que la Ley permite trasvasar es de 600 hm3/año, que se destinan a abastecimiento y regadíos. La Ley también autoriza trasvasar una cantidad adicional a la cuenca del Guadiana para suministrar agua al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y a las poblaciones de la cuenca alta.
El trasvase Tajo-Segura está regulado por un numeroso conjunto de disposiciones de diverso rango que han ido evolucionando desde la entrada en servicio, hace más de 40 años, de esta infraestructura.
La regla de explotación original fue aprobada por la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura en su reunión de 28 de noviembre de 1997. Desde aquel momento, la normativa se ha ido adaptando a los cambios acontecidos, tanto al ámbito de la planificación hidrológica como al de los parámetros de comportamiento de los sistemas hidrológicos implicados.
En el año 2013 se firmó el Memorándum Tajo-Segura, incorporando una serie de modificaciones relativas al funcionamiento del trasvase Tajo-Segura, con el fin de adaptarlo a la legislación de aguas nacida en España a partir de 1985 y de otorgarle seguridad jurídica y técnica. El contenido de este Memorándum se trasladó a las reglas de explotación incluidas en el real decreto 773/2014 y en la Ley 21/2015.
Por medio del RD 638/2021, de 27 de julio, se modificaron los parámetros de las reglas de explotación, al amparo de la normativa que permite la modificación de determinados parámetros “con el único objetivo de dotar de mayor estabilidad interanual a los suministros, minimizando la presentación de situaciones hidrológicas excepcionales”, puesto que se había puesto de manifiesto durante los años anteriores que dichas situaciones excepcionales habían sido más frecuentes.
Han de considerarse también las sentencias del Tribunal Supremo del año 2019, que exigían el establecimiento de caudales ecológicos adaptados a las necesidades de la cuenca cedente, y la reciente aprobación de los planes hidrológicos en 2023 que han fijado dichos caudales ecológicos.
Sánchez, el presidente más trasvasista de la democracia, uno al mes desde 2018
Con esta nueva autorización, el Gobierno de Pedro Sánchez se convierte en el Ejecutivo que más trasvases habrá aprobado en menos tiempo desde que el trasvase se puso en marcha: a un ritmo de casi uno cada mes desde que accedió al cargo con una moción de censura en junio de 2018 con el apoyo de partidos separatistas y de extrema izquierda.

De momento, no se ha producido ni una sola manifestación contra los trasvases, como eran habituales durante el mandato de Mariano Rajoy.
El Heraldo del Henares

