domingo , 16 enero 2022
El presidente de la Diputación, José Luis Vega Pérez, con mascarilla en una imagen de archivo

La Diputación de Guadalajara compró miles de productos de supuesto material sanitario contra el COVID que carecían de certificado de homologación y que entregó a sus trabajadores y a los de los pequeños municipios de la provincia

La Diputación de Guadalajara compró miles de productos de los que no constaba el obligatorio certificado de homologación de las autoridades sanitarias competentes, que luego distribuyó entre su personal y entre los pequeños ayuntamientos de la provincia como si fuera material sanitario en la lucha contra el COVID.

Según la documentación a la que ha tenido acceso EL HERALDO DEL HENARES, la Diputación presidida por el socialista José Luis Vega Pérez compró en abril de 2020 a la empresa Ecological Advertising SL una serie de productos supuestamente de uso sanitario, entre los que se encontraban geles hidroalcohólicos, mascarillas, guantes, etc.

En concreto, según esta documentación, elaborada por la propia Diputación, se hizo una compra masiva de los siguientes productos de los que no constaba ningún tipo de homologación sanitaria: 1.000 unidades de alcohol al 75% desinfectante de manos esterilización antibacteriana; 10.000 unidades de mascarilla KN95 sin impresión (FFP2 standard); y 20.000 unidades de mascarilla quirúrgica sin impresión.

También se compraron 10.000 unidades de Mono de aislamiento desechable sin impresión; 40.000 unidades de guante desechable de nitrilo; 1.000 unidades de gafas de protección; 10.000 cubrezapatos; 1.000 pantallas de protección y 10.000 unidades de bata sanitaria desechable básica.

Brigadas de desinfección de la Diputación de Guadalajara

De acuerdo con la respuesta dada por la propia Diputación de acuerdo con la Ley de Transparencia a preguntas de Fernando Jabonero, estos ‘contratos de emergencia’, «fueron tramitados en el mes de abril de 2020, momento caracterizado, como es de general conocimiento, por un desabastecimiento del mercado nacional respecto de los productos relacionados con la pandemia por COVID 19».

Por ese motivo, según dicha documentación, «la actuación de la Diputación Provincial de Guadalajara consistió en una intensa búsqueda de los suministros necesarios para hacer frente a la crisis mediante la obtención de EPI’s para el personal de Diputación y para los municipios de la provincia, así como otro tipo de materiales necesarios para llevar a cabo labores de desinfección, limpieza y favorecimiento de la distancia interpersonal».

No obstante, los responsables de la Institución provincial se han negado a dar explicaciones a Jabonero a su pregunta de por qué razón se compró dicho material no certificado a la empresa Ecological Advertising SL, «empresa sin actividad ni personal, con el perfil genérico del típico ‘comercio chino‘», porque, asegura la Diputación, «dichas razones no entran en el concepto de información pública».

Además, la Diputación afirma que no se puede ya analizar los productos adquiridos ni informar de sus propiedades «dado que todos los productos suministrados ya han sido consumidos sin que se disponga de la documentación relativa a sus características técnicas».

Según los datos facilitados en abril de 2020 por la propia Diputación, había reservado fondos para estas compras por importe de 375.000 €.

Entre el material adquirido figuran cañones de ozono, atomizadores, nebulizadores, carretillas y depósitos de líquido desinfectante, 7.000 litros de hipoclorito, 1.000 unidades de alcohol desinfectante, mascarillas de diversos tipos, monos, guantes, batas sanitarias, calzas, gorros, gafas y pantallas protectoras.

Por su parte, Jabonero ha señalado que «la Diputación se instituyó en distribuidor de productos sanitarios, contratando al amparo del estado de emergencia, pero una cosa es comprar por vía de emergencia y otra muy distinta distribuir los productos adquiridos a terceros, como es el caso de sus propios empleados, sin respaldo de un certificado emitido por un órgano o autoridad sanitaria competente».

«Para que se entienda en el mismo entorno de pandemia, el hospital Isabel Zendal se alzó no de cualquier manera sino mediando los oportunos proyectos técnicos y su puesta en funcionamiento requirió de la inspección y certificación de la obra terminada y lo mismo en cuanto a sus instalaciones».

«Es decir», ha finalizado Jabonero, «el material supuestamente sanitario que se hizo entrega para proteger a los trabajadores de la Institución provincial y al de los pequeños municipios podría ser agua, parafina o benzeno, ¡qué más daba, era una emergencia!, y eso ya lo justifica todo».

Acerca de Roberto Mangas Morales

Periodista y escritor. Director de EL HERALDO DEL HENARES. El periodismo como fin, nunca como medio…

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