El próximo domingo 8 de marzo se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer, una jornada de reivindicación histórica de los derechos de la mitad de la población mundial. Millones de mujeres saldrán a las calles. También en Guadalajara.
Crónica de Andoni Madrid y Cuka Leyre
Sin embargo, este ciudadano de a pie se pregunta qué pasa el día siguiente del 8M, el día 9 de marzo, cuando pase el festival de globos y luces moradas, frases cursis y descuentos de cosmética y las mujeres sigan cobrando lo mismo de siempre, es decir, menos que sus colegas hombres.
Y es que cada 8M el mundo despierta con la convicción de que, por un día, la igualdad se puede lograr con discursos motivacionales en desayunos corporativos con croissants conmemorativos que reparten pins que dicen “Mujer Maravilla”, como si esta gesto fuera a borrar siglos de brecha salarial mientras las políticas de conciliación laboral siguen sin aprobarse.
Y así entre discursos, charlas sobre empoderamiento, resiliencia y demás palabros rimbombantes e inventados, que vienen a decir ‘este es tu momento‘, o regalo de miles de productos de merchandising como globos, pins, pañuelitos, pegatinas…, al final resulta que el Día de la Mujer Trabajadora corre el riesgo de convertirse en una fiesta sin contenido, ¿o no?
En las redes sociales, desfilarán selfies con frases motivacionales y hashtags como #MujerEmpoderada, mientras se ignora que la conciliación familiar y la violencia de género no se resuelven con un simple filtro rosa
Ojalá que detrás de tanta brillantina, se recuerde que lo que realmente importa son las medidas de igualdad, la educación y el cambio social, y no en la celebración vacía y sin contenido en la que se está convirtiendo….
En definitiva, un día para recordar que hay mucho por hacer, pero que se celebra con actividades que nada tienen que ver con los cambios reales, porque al final del día 8 de Marzo, el verdadero desafío es que esta reivindicación no se quede sólo en cupcakes y hashtags motivacionales, sino en acciones que duren más que un post de Instagram….
El Heraldo del Henares
