Los sindicatos de clase UGT y CCOO se han manifestado un año más este 1 de mayo, Día del Trabajador, bajo el lema “Derechos, no trincheras: salario, vivienda y democracia”, en el que se ha protestado contra ‘los bajos salarios, el alto coste de la vida, el acceso a la vivienda y a favor de fortalecer los servicios públicos’.
En el caso de la ciudad de Guadalajara, alrededor de un centenar de personas han recorrido algunas calles desde el palacio del Infantado hasta el parque de la Concordia, tras la pancarta en la que se encontraban los líderes de estas dos formaciones sindicales.
Así, por un lado, Javier Morales, secretario general de CCOO en la provincia, ha denunciado que “las guerras criminales provocadas por Trump o Netanyahu están empobreciendo a la clase trabajadora”, según han informado fuentes de este sindicato en un comunicado.
También ha recordado la movilización que tendrá lugar el 7 de mayo por la educación de 0 a 3 años o el conflicto de limpieza viaria de Cabanillas del Campo, sin olvidar los convenios “atascados” como el de comercio o logística.
“Se pueden firmar buenos convenios pero si el precio de los alquileres sigue subiendo nos seguiremos empobreciendo” por lo que ha pedido a la Junta que declare a Guadalajara como zona tensionada.
Por su parte, el secretario provincial de UGT, Juan Antonio Pendás, ha criticado a aquellos que tratan de desviar el debate y «hablan de absentismo mientras se silencian millones de horas extra que no se pagan, hablan de privilegios mientras crece la precariedad».
«Nosotros decimos: hay que mirar la realidad de frente, hay sobrecarga laboral; hay fraude en el tiempo de trabajo; hay accidentes que se pueden evitar; cada día mueren trabajadores en nuestro país, y eso es inaceptable, por lo que necesitamos más prevención, más control, más derechos laborales… porque la vida está por encima de cualquier beneficio”, según han informado fuentes de UGT en un comunicado.
Pendás ha finalizado denunciando la situación del mercado laboral de la provincia de Guadalajara, a su precariedad, a los bajos salarios, al abuso del tiempo parcial, a la subcontratación y a la falta de representación sindical en muchas empresas.
El Heraldo del Henares

