Quiero dirigirme públicamente a la presidenta de la Junta de Personal del Ayuntamiento de Azuqueca de Henares y al conjunto de los trabajadores y trabajadoras municipales para expresar mis disculpas por lo ocurrido durante el último Pleno de la Corporación.
En el desarrollo de la sesión tomé la decisión de solicitar su salida del salón de plenos al considerar que determinados gestos que se estaban produciendo alteraban el normal desarrollo del debate. Tras reflexionar sobre lo sucedido, entiendo que pude interpretar de manera errónea esos gestos y que mi valoración de la situación no fue la acertada.

Por ello, quiero trasladarle mis más sinceras disculpas si esa decisión le causó malestar o hizo sentir que no era tratada con el respeto que merece como representante legítima de los trabajadores y trabajadoras municipales.
Como alcalde, tengo la responsabilidad de preservar el orden institucional durante los plenos, pero también la obligación de reconocer cuando una decisión puede no haber sido la más adecuada. Creo que asumir los errores cuando se producen fortalece las instituciones y contribuye a generar un mejor clima de convivencia.
Vivimos un momento especialmente complejo para nuestro Ayuntamiento, en el que la colaboración, el diálogo y la confianza entre la representación política, los representantes sindicales y el conjunto de la plantilla resultan más necesarios que nunca. Estoy convencido de que compartimos un mismo objetivo: garantizar el mejor funcionamiento posible de nuestro Ayuntamiento y ofrecer el mejor servicio a los vecinos y vecinas de Azuqueca de Henares.
Por mi parte, seguiré tendiendo la mano al diálogo y al entendimiento, desde el respeto mutuo y la lealtad institucional, con el deseo de que podamos continuar manteniendo unas relaciones constructivas que beneficien tanto a los empleados públicos como a toda la ciudadanía.
Miguel Óscar Aparicio de Lucas, alcalde de Azuqueca de Henares
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