Hoy me han impedido entrar a un acto público por puro sectarismo político. Y no es una anécdota menor: es un síntoma grave de cómo algunos entienden la política en Castilla-La Mancha.
Hoy visitaba Guadalajara Emiliano García-Page para conocer el estado de las obras del nuevo campus universitario de la Universidad de Alcalá. Una visita de la que, me enteré ayer leyendo la prensa.
Hablamos de un campus imprescindible para la provincia: Dinamizará la capital y el conjunto de Guadalajara y dará servicio a miles de universitarios.
Llega tarde, pero será positivo cuando por fin se termine.
Esta mañana me entero de que al acto acudirían Alberto Rojo y Araceli Martínez, ambos parlamentarios nacionales. Reviso mi correo (como hago a diario) para buscar la invitación pertinente. Nada. Reviso también el correo institucional del PP. Nada.

Aun así, me desplazo desde mi Ayuntamiento al nuevo campus para asistir en mi condición de senador, con el único interés de conocer un proyecto clave para mi provincia.
En la entrada al edificio para iniciar la visita, una persona de protocolo me impide el acceso. Me identifico. Respuesta: “Los parlamentarios nacionales no pueden pasar”. Le indico que, a escasos metros, hay dos parlamentarios nacionales dentro.
Su contestación es demoledora: “Se habrán colado”. Le pido entonces que les indique que no pueden continuar.
Se niega. Conclusión: no es un problema de normas, es un problema de listas.
No estaba en “la lista”. Ellos sí. Misma condición institucional. Distinto trato. La única diferencia: el partido político.
Este es un sectarismo que ya hemos vivido otras veces. Y en esta ocasión, con la Universidad de Alcalá como colaborador necesario. Basta ya de excluir a representantes públicos por no ser “de los nuestros”.
Nunca he acudido a un acto donde no se me haya invitado. Pero tampoco voy a aceptar que se me impida estar donde otros sí están por el mero hecho de pensar diferente.
Soy senador por Guadalajara. Alcalde de Yunquera de Henares. Y me debo a mi provincia, a mi pueblo y a sus legítimos intereses. Defenderlos y representarlos no es una opción, es mi obligación.
La política debería ir de proyectos, de cooperación institucional y de respeto democrático. No de listas, vetos ni cordones ideológicos. Si no somos capaces de entender eso, el problema no es el protocolo: es la calidad democrática.
Lucas Castillo, senador del PP por Guadalajara y alcalde de Yunquera de Henares
NOTA DE LA REDACCIÓN: EL HERALDO DEL HENARES acepta el envío de cartas y artículos de opinión para ser publicados en el diario, sin que comparta necesariamente el contenido de las opiniones ajenas, que son responsabilidad única de su autor, por lo que las mismas no son corregidas ni apostilladas.
EL HERALDO DEL HENARES se reserva la posibilidad de rechazar dichos textos cuando no cumplan unos requisitos mínimos de respeto a los demás lectores o contravengan las leyes vigentes.
El Heraldo del Henares