Cualquier ciudadano de a pie que pasee por las inmediaciones del parque de la Concordia de Guadalajara se habrá preguntado por el uso que se está dando a la pista de Bolos Castellanos sita en ese parque.
Crónica de Andoni Madrid. Fotografías de Cuka Leyre
Y es que hace mucho tiempo que no disfrutamos en la capital de este tradicional juego popularizado por los pastores norteños y de tan arraigo rural de la Sierra Norte de Guadalajara.
Allá por 2016, ésta disciplina se dejó ver en la “Fiesta del Deporte Rural” organizado por el Ayuntamiento capitalino en su programa de Ferias junto con otros juegos tradicionales como la Rana y el Chito, en donde participantes y aficionados disfrutaron seguro de nuestras tradiciones de raigambre cultural.
Pero mucho han cambiado las cosas, porque en la actualidad en esta abandonada pista de bolos, los idem brillan por su ausencia. Ya no hay presencia de palitroques de madera, ni bolas de acero, ni el griterío bullicioso de paisanos animando a los esforzados competidores. Ya no hay nada de eso, nada, señores. Solo el recuerdo de unos juegos tradicionales que han quedado atrincherados en el olvido y que han sido reemplazados por botellones juveniles, trapicheos de poca monta, y fiestas de cumpleaños clandestinas, que han acabado convirtiendo este pequeño recinto de tierra en un “espacio sin ley”, donde todo vale…
Comparto la necesidad de potenciar el uso social y recreativo que se puede dar a este recinto, porque es un espacio vivo que la gente puede disfrutar, pero no de la forma en la que se está haciendo en la actualidad, para consumir alcohol y, en demasiadas ocasiones, otras sustancias prohibidas.
Por ende, no estaría de más, señores munícipes, que se revisara la Ordenanza Municipal de uso de los Parques y Jardines de la ciudad y se erradicaran aquellas actividades contrarias al fin para el que este recinto se creó y de forma alternativa se promoviera su uso deportivo, que es el fin con el que se instaló.
Por eso, este ciudadano de a pie se pregunta si se va a dar un uso acorde a este espacio que podamos disfrutar los ciudadanos, lo que supondría la vuelta de las competiciones de Bolos Castellanos a la ciudad. ¿Están pensando en darle una nueva vida a este espacio tan desaprovechado?
Sea lo que fuere, cualquier iniciativa de mejora siempre será bienvenida, pero con premura, de lo contrario, seguiremos conviviendo con la inseguridad y la delincuencia motivada por la inacción, dejadez e incompetencia consistorial.
Sería una injusticia la pérdida de estas prácticas deportivas de antaño en el parque de La Concordia para disfrute de nuestros mayores y pequeños, ¿no creen?
Emplazamos a la alcaldesa y a sus concejales para que se pongan a trabajar para devolver este espacio a mayores y pequeños, para que los campeonatos de bolos vuelvan a llenar de bullicio sano este pulmón verde de nuestra ciudad. ¿O no?
El Heraldo del Henares

