El pasado 14 de febrero, la provincia de Guadalajara se encontraba en alerta amarilla por fuertes vientos que ocasionaron la caída de varios árboles de grandes dimensiones entre los puntos kilométricos 206 al 202 de la carretera N-320, a la altura de Alcocer, por lo que tuvo que ser cortada y desviada la circulación por una ruta alternativa.
En este sentido, cuando una patrulla del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Guadalajara se encontraba en el lugar para atender dicha incidencia, un conductor se dirigió a los agentes con gran estado de nerviosismo.
Este les comunicó que su familia se encontraba inmovilizada en el vehículo que conducía su esposa debido al corte de la carretera y que una de sus hijas necesitaba urgentemente una transfusión sanguínea, según han informado fuentes del Instituto Armado en un comunicado.
Inmediatamente, los agentes acompañaron al padre campo a través hasta el lugar donde se encontraba el vehículo de la familia y trasladaron a la menor en brazos durante unos dos kilómetros aproximadamente, hasta el otro punto de la carretera donde se encontraba el vehículo del padre.
Gracias a la colaboración de los agentes, la menor pudo ser trasladada urgentemente luego en el coche por su padre hasta un centro sanitario donde pudo ser atendida.
El Heraldo del Henares