El Ayuntamiento de Driebes ha presentado la campaña de micromecenazgo “Salvemos la ciudad romana de Caraca” en la que ha pedido la colaboración ciudadana para conseguir los 70.000 euros que se necesitan para adquirir los terrenos donde se asienta la ciudad romana de Caraca.
Esta cantidad se ha visto reducida a la mitad tras el anuncio de la Diputación de Guadalajara de aportar 35.000 euros, por lo que ahora solo se necesitarían 35.000 para conseguir el importe total y hacerse con la propiedad de las parcelas, según han informado fuentes municipales en un comunicado.
Por ese motivo, según dichas fuentes, si se consiguiera superar la cantidad restante de 35.000 euros a través de esta campaña, el sobrante se destinaría a financiar los gastos de las siguientes intervenciones arqueológicas en la ciudad romana de Caraca.
Las aportaciones a la campaña de micromecenzago “Salvemos la ciudad romana de Caraca” se pueden realizar a través de la web de la asociación cultural de recuperación del patrimonio histórico español, Hispania Nostra.
La campaña de micromecenazgo
El redescubrimiento de Caraca en Driebes (Guadalajara) ha tenido gran repercusión en medios de comunicación de ámbito nacional e internacional, según el Ayuntamiento de esta localidad.
A raíz del hallazgo se ha celebrado un congreso, publicado monografías y organizado iniciativas culturales como el certamen de murales “Ruranos” en Driebes.
En 2024, el yacimiento arqueológico del Cerro de la Virgen de la Muela y su área arqueológica, en Driebes fue declarado Bien de Interés Cultural, por Acuerdo de 22/01/2024, del Consejo de Gobierno de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
En el año 2025 se realizó en el Museo de Guadalajara la exposición temporal “Caraca, la ciudad perdida” con un notable éxito de público.
Las ya nueve campañas de excavaciones arqueológicas que se llevan realizadas en este yacimiento han demostrado que esta ciudad perdida es, sin duda, un yacimiento fascinante.
Sin embargo, ahora atraviesa un momento crítico, pues el Ayuntamiento de Driebes necesita expropiar los terrenos para poder continuar las excavaciones en este yacimiento arqueológico del Cerro de la Virgen de la Muela, garantizando así su conservación, protección y difusión.
Por ese motivo, es necesario que las tierras donde se ubican los restos arqueológicos más destacados pasen a propiedad municipal, lo que implica un desembolso económico que un ayuntamiento con 331 habitantes no puede costear en solitario.
El consistorio ha recordado que según la según la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo las donaciones a esta campaña de micromecenazgo contarán con una serie de beneficios fiscales.
En el caso de las personas físicas (IRPF) en los primeros 250 € de donación, la desgravación es de hasta el 80%; en cantidades superiores a 250 €, la desgravación es de hasta el 80% para los primeros 250 € y de hasta el 40% para el importe restante.
En el caso de personas jurídicas (Impuesto de Sociedades) la desgravación será de hasta el 40%. Para más datos acerca del régimen fiscal de las donaciones consultar la web de Hispania Nostra:
Las personas que colaboren con la campaña, en función de la cantidad donada, recibirán detalles simbólicos en reconocimiento de su contribución. Estos se detallan en la web de Hispania Nostra.
Sobre Caraca
La antigua ciudad de Caraca se localiza en el Cerro de la Virgen de la Muela (Driebes, Guadalajara). La identificación de Caraca ha sido objeto de discusión desde el siglo XVI, asociándose tradicionalmente con Guadalajara. Esta interpretación influyó en el nombre de sus habitantes y en la fundación de entidades como el Ateneo Caracense.
Fue en los años 80 cuando Jorge Sánchez-Lafuente y Juan Manuel Abascal propusieron una nueva hipótesis: situar Caraca en el Cerro de la Virgen de la Muela, por lo que desde el año 2016, el Equipo Arqueológico Caraca lleva a cabo investigaciones en este lugar.
Caraca se encontraba en el Cerro Virgen de la Muela (Driebes, Guadalajara), un emplazamiento frecuentado desde tiempos de los cazadores-recolectores del Paleolítico hasta la época visigoda.
Entre su legado destaca un depósito de objetos de plata enterrado en el siglo III a.C. por los carpetanos: el Tesoro de Driebes, que se expone en el Museo Arqueológico Nacional. Este tesoro fue hallado en 1945 y está compuesto por 1480 piezas de plata, con un peso total de 13,8 kg. Entre los elementos más singulares está la conocida como “Fíbula de Hércules”, adornada con motivos mitológicos.

Este enclave y su entorno fueron testigo de importantes episodios históricos, ya que en estas tierras se produjo el enfrentamiento entre los carpetanos con figuras como el general romano Sertorio, quien finalmente la conquistó en el año 77 a.C., según relata Plutarco. De hecho es posible que en su entorno se produjera la batalla del Tajo entre Aníbal y una coalición de pueblos hispanos liderada por los carpetanos en el año 220 a. C. Todo esto convierte a Caraca en un referente arqueológico de enorme valor.
El anónimo de Rávena mencionó Caraca entre Complutum (Alcalá de Henares) y Segóbriga, dentro de la vía Complutum-Cartago Nova. Las investigaciones modernas, así como el uso del georradar han documentado un tramo de vía romana junto a la ciudad. Ptolomeo citó Caraca entre las poblaciones de los carpetanos.
En la Edad del Hierro, el lugar fue un oppidum carpetano. La cantidad y variedad de restos en superficie, junto al Tesoro de Driebes, lo confirman. Caraca se encontraba en una posición estratégica sobre los vados del Tajo, lo que la convirtió en punto de interés para cartagineses y romanos.
La incorporación del territorio a Roma en el siglo II a.C. dio paso a un lento proceso de romanización. Caraca se transformó gradualmente en una ciudad con las infraestructuras propias del modelo romano. En su momento de mayor esplendor (siglos I-II d.C.), se edificaron termas públicas, el foro, viviendas, un ustrinum (pira funeraria) de grandes dimensiones y un acueducto de más de 3 km que abastecía a la ciudad desde el manantial de Lucos. Esta obra, construida en opus caementicium, representa la eficacia de la ingeniería hidráulica romana.
A partir de mediados del siglo II d.C., Caraca entró en declive. Los edificios públicos perdieron su función original y se reutilizaron como espacios de hábitat. Finalmente, la población se desplazó hacia el entorno rural.
Siglos después del abandono de Caraca, en los siglos VI-VII d.C., a los pies del cerro, se estableció una necrópolis visigoda con cientos de tumbas orientadas en sentido este-oeste. Algunas de estas son tumbas de cista construidas con lajas de piedra y otras son fosas simples recubiertas de grandes losas de piedra yesífera.
El Heraldo del Henares


