Emiliano García-Page se ha ido esta semana a Bruselas a hablar de agua, pero perfectamente podría haber ido a EuroDisney: al final, de lo que va a tratar es de magia, concretamente de cómo hacer desaparecer agua en Castilla-La Mancha sin que parezca que desaparece de ningún sitio… Salvo del Tajo, claro, que de ahí siempre desaparece y nadie sabe dónde acaba.
Crónica de Andoni Madrid y Cuka Leyre
Y es que el presidente de CLM aterrizó en la capital europea como quien va a la Eurovisión del regadío: dispuesto a pedir una “moratoria” de la nueva Directiva Marco del Agua, que viene muy europeamente seria, con mucha transición ecológica y poca paciencia con los trasvases y los riegos XXL.
García-Page quiere que se prorrogue la estrategia actual en vez de aplicar de inmediato la nueva directiva europea del agua, más restrictiva con los regadíos, con el objetivo de evitar que se precipiten cambios, que en su opinión, aún no cuentan con el consenso necesario, especialmente para regiones con problemas hídricos como Castilla La Mancha.
Y así entre reunión y reunión, insistirá en la “resiliencia hídrica”, un concepto que básicamente significa “arreglárselas con el agua que hay sin que te tomen por tonto en la UE”. De paso, recordar que en media Europa no saben lo que es mirar al cielo en agosto, no ver ni una nube y aun así pagar la factura del agua como si lloviera champán.
Así que en el equipaje político de García-Page esperemos que además de la moratoria de la Directiva Marco del Agua, se incluyeran otros asuntos, como la defensa de las prioridades hídricas del Tajo, para que no se use el río como tubería low cost hacia el Levante; o la reforma de la Política Agraria Común (PAC); la defensa del vino y la incorporación de jóvenes al campo, porque sin ayudas, sin agua y sin relevo generacional el futuro del medio rural no se presenta demasiado optimista en la región
Frente a Page se alza el PP de Castilla La Mancha, que considera que la petición del presidente socialista en Bruselas, de solicitar una nueva moratoria de la Directiva del Marco del Agua ante el Comité de Regiones, es solo una declaración simbólica sin efectos jurídicos ni ejecutivos, ya que cualquier cambio debe hacerse en el Consejo de la UE y en el Parlamento Europeo, donde, dicen los populares, ya trabajan ellos junto a todo el Partido Popular Europeo para adaptar la normativa a las necesidades del campo
Así que con este divertido panorama regional, el ciudadano de a pie se pregunta si Page se acordó en Bruselas de la provincia de Guadalajara, provincia que, por otra parte, vive entre embalses y trasvases mientras nuestros pueblos ven pasar el agua del Tajo como quien ve pasar el AVE: rapidita y para otros (bueno, disculpen esta metáfora: era perfectamente válida hasta que llegó Óscar Puente a Transportes para dejar el AVE más lento que el regional a Extremadura, pero no se nos ocurría otra).
Así que Sr García-Page, esperemos haya hecho los deberes y haya revisado de una vez por todas las reglas del trasvase Tajo-Segura, para que el Tajo deje de ser la “barra libre” de España y se tenga en cuenta el equilibrio ecológico y el abastecimiento de los municipios ribereños. ¿O no?
El Heraldo del Henares
