La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, ha valorado hoy miércoles lo ocurrido en la noche de ayer martes, cuando el partido de dieciseisavos de final de la Copa del Rey entre el CD Guadalajara y el FC Barcelona tuvo que retrasar su inicio por falta de los permisos necesarios para que se pudieran utilizar varias gradas portátiles con capacidad para 1.860 personas.
Esta situación provocó una larguísima cola de miles de aficionados, de más de un kilómetro de larga, que tuvieron que esperar bajo el frío y lluvia nocturna más de una hora para poder acceder al estadio.
La alcaldesa ha explicado las gestiones realizadas para garantizar la seguridad en las gradas instaladas por el club «sin licencia municipal, y desde el primer momento requerimos la documentación necesaria, ya que sin un proyecto técnico y un plan de evacuación no se podía conceder la autorización, porque la seguridad es prioritaria”.
Recordó que en las gradas instaladas cabían 1.860 personas y que desde el primer momento se exigió la documentación necesaria, “pero dentro de la documentación que aporta el Club, le falta lo más importante, que en este caso es el proyecto técnico y sin un proyecto técnico, evidentemente no se puede legalizar la instalación”.
La alcaldesa, que asistió al encuentro de Copa del Rey en el palco del Pedro Escartín junto a los presidentes de los clubs, Carlos Ávila y Joan Laporta, ha insistido en que “ese proyecto tenía que incluir también un plan de evacuación y autoprotección, por lo que sin eso, la licencia no se podía conceder, por una cuestión elemental: la seguridad, algo que para nosotros es prioritaria y para cualquier persona es prioritaria la seguridad”.
Guarinos ha explicado cómo se resolvió la situación en tiempo récord: “El proyecto entra junto con la documentación relacionada con el plan de evacuación a las siete menos cuarto de la tarde y, por supuesto, los técnicos se ponen a trabajar para que en un tiempo récord fuera posible una solución que finalmente fue la que se les pudo dar, es decir, desde las siete menos cuarto hasta las ocho y media de la tarde y eso yo creo que no sucede en ningún lugar de España”.
La solución fue que se pudiera abrir la grada portátil principal, con capacidad para unos 1.400 espectadores más, pero no dos más pequeñas, de unos 400 asientos, que quedaron precintadas, si bien no afectó a los aficionados que compraron sus entradas pues el club siempre deja un porcentaje de taquilla sin vender en previsión de situaciones como esta.

“Conseguimos que el partido se celebrara con total y absoluta garantía de seguridad, que era, evidentemente, y es lo que un Ayuntamiento tiene que garantizar y tengo que agradecer a la Policía Local, Policía Nacional y Guardia Civil y también a Protección Civil y bomberos, que en todo momento, junto con los técnicos del Ayuntamiento, estuvieron al pie del cañón para que todo saliera como finalmente salió”, ha añadido la alcaldesa.

Finalmente, Guarinos también ha recordado las palabras del presidente del Club Deportivo Guadalajara, Carlos Ávila, quien ha reconocido públicamente la responsabilidad de su directiva en el retraso en la entrega de la documentación.
“Me quedo con el resultado, me quedo con el magnífico partido que jugó el Dépor, insisto, me quito el sombrero y me quedo sobre todo con la ejemplaridad de todos los guadalajareños, que dieron un ejemplo magnífico de comportamiento, tanto a la entrada en el campo de fútbol, donde ustedes saben que había unas filas tremendas, como evidentemente a la salida. El comportamiento fue ejemplar y miren, me quedo con eso, que para mí es lo más importante”, ha concluido la alcaldesa.

El partido finalizó con el resultado de 0-2 a favor del FC Barcelona, si bien el equipo alcarreño dejó una buena impresión sobre el campo por su lucha y esfuerzo, además de contar con varias ocasiones claras de gol para haber, al menos, equilibrado el marcador.
El Heraldo del Henares
