Queridos hermanos en el Señor: Os deseo gracia y paz.
El lema del Día de la Iglesia Diocesana de este año nos recuerda que hay una iniciativa que procede de Dios mismo, de su bondad, de su amor: “Dios cuenta contigo”. Existe un gesto previo y generoso de eterna benevolencia. Él te llama, Él te convoca, Él te integra en su Pueblo como una familia, Él te envía para ser su testigo, misionero de la fe.
Dios cuenta contigo porque eres tú quien contribuyes personalmente para que se haga realidad todo lo que la Iglesia es y lleva a cabo. Eres tú, con tu nombre y apellidos, con tu particular circunstancia, con tus logros y flaquezas, quien te integras como piedra viva, edificada sobre la única piedra angular, que es Cristo, y sobre el fundamento de los Apóstoles, con la gracia de Dios.
Formamos parte de la Iglesia Diocesana. Somos miembros de la Iglesia que se concreta en esta porción del Pueblo de Dios peregrino que llamamos Diócesis de Sigüenza-Guadalajara. En esta jornada agradecemos al Señor su iniciativa, su voluntad, su designio de amor.
Nos sentimos impulsados a hacer nuestro el proyecto que Dios tiene sobre esta parcela de su Pueblo. Como Iglesia Diocesana, tomamos conciencia de nuestra responsabilidad, de nuestra capacidad, de nuestras posibilidades y limitaciones, y de nuestro compromiso. Para caminar por los senderos de la historia, la Iglesia también necesita agentes humanos y recursos económicos y materiales.
La Iglesia Diocesana nos ofrece formación, ayuda, acompañamiento, discernimiento y es canal que comunica la gracia del Espíritu Santo. En la comunidad eclesial hemos recibido el Evangelio, en ella escuchamos, acogemos y celebramos la Palabra de Dios y en ella vivimos la caridad. El anuncio del Evangelio, la celebración de la fe y la actividad socio-caritativa son los pilares de la vida eclesial.
Ayudando a la Iglesia Diocesana, ganamos todos. Ayudando a la Iglesia Diocesana, reunida en el nombre del Señor, es posible seguir adorando a Dios, poder amarle, seguirle y caminar hacia el Reino prometido.
Son muchas las personas que contribuyen, con gran generosidad, para que se haga realidad el bienaventurado plan de Dios en nuestra Iglesia Diocesana. A todas ellas, una vez más, les expresamos nuestro sincero agradecimiento.
Seguimos necesitando la colaboración de todos, y reiteramos la apremiante llamada a sentirnos corresponsables. Con nuestra aportación económica se pueden hacer viables muchas iniciativas, que no se realizarían si careciésemos de recursos y de la ayuda perseverante de tantas personas generosas.
Recibid mi cordial saludo y mi bendición
Julián Ruiz Martorell, obispo de Sigüenza-Guadalajara
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El Heraldo del Henares
