miércoles , 22 abril 2026

Carta del obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara: ‘Entusiasmo’

Queridos hermanos en el Señor: Os deseo gracia y paz.

Conviene distinguir entre “ilusión” y “entusiasmo”. Según el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia, la ilusión puede ser una “esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo”, una “viva complacencia en una persona, una cosa, una tarea, etc.”. Pero también puede ser un “concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos”.

La ilusión se puede desvanecer, puede ir perdiendo brillo y esplendor, puede acabar en el desencanto, en la fatiga, en la rutina, puede desembocar en el desengaño y la insatisfacción. En estos casos, produce desconfianza, angustia y decepción.

Con frecuencia seguimos ilusiones que nos cansan, nos desorientan y nos conducen a resultados exiguos e insuficientes. Entonces los sueños se convierten en pesadillas y los proyectos se traducen en fracasos.

Por el contrario, el entusiasmo es una inspiración divina. Es una fuerza que procede de lo alto, es una luz que no conoce ocaso, un fulgor que anima y acompaña. Entusiasmo es estar lleno de Dios, tener a Dios dentro de sí, estar guiado por la fuerza y la sabiduría de Dios. Esta plenitud supera y desborda el vacío interior y asegura una certeza que no se basa en criterios humanos ni en cualidades de cartón piedra.

El entusiasmo desemboca en la acción de gracias al Señor y en la entrega al prójimo. Se traduce en actitudes de alabanza y en gestos de servicio fraterno. Permite vivir intensamente el amor a Dios y el amor a los demás. Sin decepciones, sin decadencias, porque, aún en medio de las adversidades, descubre una potencia interior que no se desgasta. Así se puede vivir con un corazón entusiasmado en los caminos del Señor.

El entusiasmo capacita para vivir el precepto más importante: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente” y “Amarás al prójimo como a ti mismo” (Mt 22,37.39).

El entusiasmo permite superar los obstáculos, no rendirse, perseverar en la fe, peregrinar en clave de esperanza y vivir la constancia del amor.

Julián Ruiz Martorell

San Pablo escribe a los cristianos de Roma: “no me avergüenzo del Evangelio, que es fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree” (Rom 1,16). Y en la carta a los Colosenses: “Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma” (Col 3,23).

Reconocemos que la Virgen María es la “llena de gracia” (Lc 1,28). El anuncio del ángel Gabriel le segura la presencia dinámica y eficaz de Dios: “el Señor está contigo” (ibid.).

Recibid mi cordial saludo y mi bendición

Julián Ruiz Martorell, obispo de Sigüenza-Guadalajara

NOTA DE LA REDACCIÓN: EL HERALDO DEL HENARES acepta el envío de cartas y artículos de opinión para ser publicados en el diario, sin que comparta necesariamente el contenido de las opiniones ajenas, que son responsabilidad única de su autor, por lo que las mismas no son corregidas ni apostilladas.

     EL HERALDO DEL HENARES se reserva la posibilidad de rechazar dichos textos cuando no cumplan unos requisitos mínimos de respeto a los demás lectores o contravengan las leyes vigentes.

Acerca de El Heraldo del Henares

Diario digital de Guadalajara y el Corredor del Henares fundado en 2009.

Ver también

Opinión de Mane Corral, portavoz del PP en Azuqueca de Henares, ante el corte de suministro de agua: ‘El Ayuntamiento merece un capitán, no un gobierno que hace aguas’

Mane Corral Buenos días. O por decir algo, porque en Azuqueca lo único bueno es …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.