lunes , 10 agosto 2020

Carta semanal del obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara: ‘Contigo hay futuro’

La celebración del Sínodo Diocesano, regalo de Dios a nuestra Iglesia, es una magnífica oportunidad para que todos los bautizados reflexionemos sobre nuestra pertenencia a la comunidad cristiana y para que, desde la fidelidad a Jesucristo, salgamos con nuevo ardor misionero al encuentro de los hermanos para mostrarles la alegría del Evangelio.

En mis frecuentes visitas a las parroquias, observo que muchos creyentes, con profundas convicciones religiosas, participan responsablemente en las celebraciones litúrgicas y en los distintos proyectos pastorales parroquiales. La oración y la participación frecuente en los sacramentos les permite descubrir que la fe, regalo de Dios a cada ser humano, es preciso vivirla y celebrarla en el seno de la comunidad cristiana.

Al dar gracias a Dios por estos testimonios de fe en Jesucristo y de amor a su Iglesia, no deberíamos cerrar los ojos a los efectos maléficos del individualismo, tanto en la convivencia social como en las manifestaciones religiosas. Hoy, muchos cristianos saben que, por el bautismo, han sido injertados en Jesucristo e incorporados a la comunidad cristiana, pero en la práctica viven una fe individualista, pues se han distanciado de los hermanos y tienen miedo a asumir su responsabilidad en la evangelización.

La celebración del Día de la Iglesia Diocesana es una ocasión propicia para que todos los bautizados, además de colaborar responsablemente a su sostenimiento económico, asumamos nuestra misión en la misma como discípulos misioneros. El lema “Sin ti no hay presente. Contigo hay futuro”, nos invita a participar consciente y activamente en la misión de la Iglesia para mostrar al mundo su verdadera identidad y para impulsar, desde la comunión fraterna, su actividad evangelizadora y caritativa. Asumir que el futuro de la Iglesia depende de nuestra responsabilidad como miembros de la misma presupone que todos nos dejemos interpelar y transformar por la contemplación del misterio trinitario. Sólo desde la comunión con Dios podremos dar muerte en nosotros al individualismo y estaremos en condiciones de colaborar corresponsablemente con nuestros hermanos en el anuncio del Evangelio. La superación del individualismo religioso y social pasa por la victoria sobre el egoísmo y el relativismo que nos llevan a la esterilidad pastoral y al fracaso personal.

Atilano Rodriguez

El verdadero amor a nuestros semejantes pasa por la escucha de sus propuestas, por la contemplación de sus necesidades y por la búsqueda del bien común de la comunidad cristiana y de la sociedad. Un discípulo de Jesucristo no puede olvidar que la Iglesia tiene la misión de colaborar con su Señor a la construcción de la fraternidad entre todos los bautizados y entre todos los miembros de la familia humana, sean creyentes o no.

Con mi sincero afecto y bendición, feliz día de la Iglesia diocesana.

Atilano Rodríguez, obispo de Sigüenza-Guadalajara

NOTA DE LA REDACCIÓN: EL HERALDO DEL HENARES acepta el envío de comunicados, cartas y artículos de opinión para ser publicados en el diario, sin que comparta necesariamente el contenido de las opiniones ajenas, que son responsabilidad única de su autor, por lo que las mismas no son corregidas ni apostilladas.

EL HERALDO DEL HENARES se reserva la posibilidad de rechazar dichos textos cuando no cumplan unos requisitos mínimos de respeto a los demás lectores o contravengan las leyes vigentes.

Acerca de El Heraldo del Henares

Diario digital de Guadalajara y el Corredor del Henares fundado en 2009.

Ver también

Carta semanal del obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara: ‘María, camina con nosotros’

Durante los meses de verano, en nuestros pueblos y ciudades se multiplican las fiestas en …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.