El concejal de Alumbrado Público, José Luis Aguacil, ha presentado esta mañana un nuevo plan de mejora del alumbrado público que permitirá eliminar 38 puntos negros en distintos barrios y pedanías de la ciudad.
Esta actuación forma parte de la segunda fase del programa municipal iniciado al comienzo del mandato, cuyo objetivo es que “ningún rincón de Guadalajara quede en penumbra”, según han informado fuentes municipales en un comunicado.
Durante su intervención, Aguacil ha recordado que en la primera fase del plan se abordaron dos grandes zonas críticas: el parque de la Amistad, con una inversión de 50.000 euros, y el parque del Mar Cantábrico en Aguas Vivas, con 23.000 euros, que ya están ejecutadas y en funcionamiento.
La nueva fase se centrará en puntos más localizados, como accesos a viviendas, parques y calles peatonales, que generan sensación de inseguridad por falta de iluminación, y que espera esté ejecutada en seis meses, según estas fuentes.
De hecho, según Alguacil, «muchas de estas intervenciones responden a peticiones vecinales que anteriormente no se contemplaban, lo que demuestra que este equipo de Gobierno sí escucha a los ciudadanos y actúa en consecuencia”.
El contrato, ya en fase de licitación, contempla una inversión de 70.000 euros y permitirá actuar en zonas de las pedanías como el centro médico de Usanos y parque de los Bolos en Iriépal.
En lo que respecta a la ciudad de Guadalajara, se actuará en rincones como el aparcamiento y aceras del teatro Buero Vallejo, calle Chorrón, calle Pedro Pascual, avenida de Beleña (cruce CAI Alfanhui), entrada al polideportivo San Vázquez, calle Chile, calle Río Salado, calle Río Lillas, ramal Francisco Aritio hacia Renfe, barrio de Escritores (calle Jorge Luis Borges y parque) y aparcamiento en calle Alamín (nº 26).
Además se va a proceder a la reposición de cableado robado en la zona del río Arandilla, que fue sustraído hace años, cuando la zona quedó urbanizada, pero sin vivienda, pues ya están llegando nuevos vecinos, así como la mejora de iluminación en avenidas Entrepeñas, Beleña y Alcorlo mediante instalación de brazos en luminarias para evitar sombras provocadas por árboles.
El Heraldo del Henares
