Lo que está pasando en las filas del PSOE a nivel local y regional no tiene nombre. Y a nivel nacional ya ni hablamos. De auténtica vergüenza se pueden catalogar las declaraciones y posterior rectificación que hizo en Toledo la pasada semana la consejera de Igualdad de la Junta y exconcejal del Ayuntamiento de Guadalajara, Sara Simón.
Crónica de Andoni Madrid y Cuka Leyre
En ellas, Simón denunciaba supuestas irregularidades en las Primarias que llevaron a Pedro Sánchez a la secretaria General del PSOE en 2017, o que este último desconociera los casos de abusos sexuales en los que se encuentran inmersos algunos de sus más cercanos colaboradores.
Por un lado, Simón aseguró que se habían inflado los censos de votantes, al menos en la provincia de Guadalajara, hechos que muchos sospechábamos y que fueron confirmados por Simón en Toledo.
Por otro lado, la todavía consejera de Igualdad de la Junta, en relación a las acusaciones sexuales que algunas mujeres del PSOE están realizando contra cargo públicos y orgánicos de su partido, algunos de ellos muy cercanos al propio Pedro Sánchez, como el asesor de Moncloa Paco Salazar, también dijo que «podríamos estar hablando de casos aislados si no viésemos cómo los principales casos tienen que ver con personas que han estado en el círculo más íntimo y más cercano de nuestro secretario general».
Son unas gravísimas las palabras de la consejera de Igualdad de CLM, en términos políticos y morales, que ponen de manifiesto la inmunidad más absoluta a la que parecen están abonados todos los socialistas acusados en casos de corrupción.
Y es que parece que todo está permitido en el PSOE, ya que las acusaciones vertidas por parte de la pupila del exalcalde Alberto Rojo han sembrando la duda sobre la legitimidad de las primarias socialistas y de la permisividad de este partido con los casos de abusos sexuales que les afectan. Y, lo que es más grave, dichas palabras han sido respaldadas tácitamente por el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que siguiendo su modus operandi no ha aclarado si existieron o no estas irregularidades.
Las disculpas posteriores -y esperadas por todos, la apuesta no era si se iban a producir, sino cuándo-, de la diplomada en biblioteconomía y documentación no son suficientes. De hecho, miembros de la Coordinadora Regional de Izquierda Socialista PSOE de Castilla la Mancha (IS-PSOE-CLM) han solicitado la destitución inmediata de la consejera de Igualdad.
Por eso, este ciudadano de a pie, ante tal tomadura de pelo, se pregunta si habría que llevar el caso al Comité de Garantías del partido ante la ineficiencia y desidia de Emiliano García-Page.
¿Estamos hablando de un “pucherazo” a nivel local del partido socialista?
¿Es moral que Sara Simón siga al frente de una consejería que insta a denunciar mientras ella calló supuestas graves irregularidades durante 9 años?

¿Algún dirigente del PSOE ha ordenado a la consejera de Igualdad que rectifique sus críticas?
Si ha habido irregularidades, Sara Simón ha estado 9 años calladita, viviendo de la sopa boba y sin denunciar, por lo que si es ahora cuando ha mentido debería ser cesada de manera inminente por denuncia falsa. ¿O no?
Como ven, las cloacas del PSOE no son solo un tema nacional, también están presentes en nuestra ciudad. Y es que igual Sara Simón, si tuviera dignidad, debería replantearse su futuro y dedicarse a otros menesteres como bibliotecaria, documentalista o archivadora que para ello dice en su currículum que se formó y con ello haría un gran favor a los vecinos de Guadalajara.
El Heraldo del Henares
