sábado , 15 agosto 2020

La nueva partícula en la era acuario

           Desde el 21 de junio 2020, nos bombardean con mensajes nuevos o imposibles.  Muchos ciudadanos no se paran a escucharlos, pero  están ahí. No se deben ignorar. l Se habla de «nueva normalidad»;  de una «nueva partícula descubierta»;   de la entrada en la «Nueva era Acuario»; y de una «Nueva consciencia global». Cada una de ellas, abren ventanas a un mundo apasionante, que nos toca vivir y compartir.

         1) ¿Nueva normalidad?

          Lo de nueva y lo de normalidad, me suenan muy extraños. ¿En relación a qué? ¿cómo se puede comparar lo que aún no se conoce?

          Por causa de la pandemia del virus chino, nos dicen que nos preparemos para entrar en la «nueva normalidad» distinta a lo que hemos conocido. Se anuncian medidas y se nos dice qué se puede hacer o qué no se debe hacer. Quieren decir, que después del confinamiento no se vuelve a la normalidad que dejamos hace meses.

         El real decreto de la nueva normalidad establece que el coronavirus es una enfermedad de declaración obligatoria urgente. Por ello, el documento establece la obligación de facilitar a la autoridad de salud pública competente todos los datos necesarios para el seguimiento y la vigilancia epidemiológica del coronavirus que le sean requeridos por esta, incluidos, en su caso, los datos necesarios para la identificación de personas.

            Se nos dice que el Estado permanecerá vigilante, en las medidas de prevención, contención y coordinación: entre otras cosas, el uso de mascarillas, evitar las aglomeraciones y la distancia de seguridad reducida a metro y medio. Las empresas y centros de trabajo deben poner a disposición de trabajadores y usuarios, geles hidroalcohólicos  o desinfectantes con actividad virucida, autorizados y registrados para limpieza de las manos.

Guantes desechables, gel desinfectante y mascarilla de protección contra el coronavirus. Fotografía de Cuka Leyre

             Pese a lo dicho, son  las comunidades autónomas quienes toman el control y cada región podrá establecer medidas propias dentro de esta «nueva normalidad». Han pasado horas hablando en TV los políticos, pero ni aquí ni allá han convencido.

            Sin embargo, el virólogo más popular de Italia ha dicho simplemente: «Ha aumentado la locura general. Hagan lo posible por no contagiarse». ¡Hay que hacerle caso!   

         2) Una nueva partícula, ¿para una Nueva Física?

         No soy especialista, pero…los investigadores son humanos y suelen servirse de expresiones cercanas que todos puedan conocer. Hablan de partículas, de quarks, y paradójicamente, con mucho «encanto» y «sabor».

         Hay que decir que «los quarks«, son los componentes fundamentales de toda la materia. Hasta ahora se conocían  «seis tipos de quarks diferentes, que los científicos han clasificado por sus «sabores»: quark fondo, quark abajo, quark arriba, quark cima, quark extraño y quark encanto. Las combinaciones entre quarks de varios sabores dan como resultado las diferentes partículas que constituyen la materia.

         Intento únicamente hacerme eco, a modo de reseña, y dar a conocer que un equipo de investigadores de uno de los cuatro grandes detectores del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN), «acaba de anunciar el hallazgo de una extraña partícula compuesta por «cuatro quarks encanto» (un tetraquark compuesto por dos quarks «encanto» y dos antiquarks «encanto»), nunca observada hasta ahora.

           Según los investigadores se trata de una clase de partícula totalmente nueva y desconocida. Se sabe que se unen para formar otras partículas como los hadrones. «En física, hadrón (del griego «denso»,» fuerte») es el nombre que se da al conjunto de partículas que se encuentran afectadas por la fuerza nuclear fuerte, aunque no igual en todos los casos.

         En efecto, en el micromundo cuántico, las partículas se dividen en dos grupos: los bosones (como los fotones) y los fermiones (como los electrones, protones y neutrones).

          El enorme Gran Acelerador de Partículas o Gran Colisionador de Hadrones  (Large Hadron Collider) LHC, construido por el CERN, en Ginebra, se provoca el choque de haces protones que son acelerados en sentidos opuestos casi hasta la velocidad de la luz, para que colisionen. (En realidad, lo que hacen chocar en el LHC no son los protones, sino los racimos de quarks que los constituyen).

          Estamos ante la aparición de un hadrón exótico, que contiene cuatro quarks en lugar de los dos o tres habituales, y el primero que contiene quarks pesados. Los científicos tienen que determinar si forman parte de la física estándar o si, por el contrario, estamos  a las puertas de una Nueva Física, más allá de todo lo hasta ahora conocido.

         La mayoría de los no expertos desconocemos casi todo de este micromundo. Así que por el momento, baste con saber que los investigadores han descubierto esa nueva partícula y que eso puede cambiar la percepción física actual y tal vez futura. Algo desconocido pero apasionante para el saber humano.

         3) La  nueva era acuario.

          Lo dicho sobre la nueva partícula, sucede justo cuando tomamos consciencia de estar en una nueva aventura astral: laEra Acuario.

          Si decir unas palabras, mínimamente coherentes e inteligibles, para que el lector pueda hacerse una idea de la nueva partícula, uno de los componente de la materia, era una tarea arriesgada, intentar algo parecido en el plano astral es aún más complicado.

           Sabemos que la Tierra, y otros  planetas, satélites y cometas giran alrededor del Sol; que está aproximadamente a 150 millones de kilómetros. De él recibe energía en forma de luz. Un rayo de Sol tarda 8 minutos y 20 segundos en llegar, pero  sustenta todas las formas de vida en nuestro mundo.

El satélite Solar Orbiter, de la UAH, orbitando alrededor del sol

           Todos saben que la Tierra gira sobre su eje, cuyos puntos son los Polos. En ese movimiento de rotación en el que el mismo meridiano pasa frente a nuestra estrella cada 24 horas, lo llamamos comúnmente día solar y  comprende  día y noche.

            Pero hablando con precisión, una vuelta completa de rotación dura 23 horas con 56 minutos 4,1 segundos: día sidéreo.  Es decir, el mismo meridiano pasa frente al Sol con 3 minutos y 56 segundos de diferencia. En ese plazo de tiempo la Tierra debe girar algo más que un día sideral para completar un día solar.

         Además de rotar sobre sí misma, la Tierra tiene otros movimientos que son  traslación, precesión, nutación, y otro más.

         El más conocido de ellos es el de traslación en que la Tierra se desplaza en una órbita elíptica alrededor del Sol, en 365 días y algo menos de 6 horas. Como los calendarios cuentan únicamente días enteros, el comienzo de cada año se adelanta un poco y eso se compensa con un día más cada cuatro años, al que llamamos año bisiesto.

          El movimiento de precesión de la Tierra es causado por el momento de fuerza ejercido por el sistema Tierra-Sol en función de la inclinación del eje de rotación terrestre con respecto al plano de la órbita terrestre (alrededor de 23°43′ actualmente). La Tierra se desplaza unos nueve segundos de arco cada 18,6 años. Este movimiento se efectúa por completo cada 25 776 años por lo que aproximadamente cada 130 siglos se invertirían las estaciones.

         Se puede entender mejor los movimientos siguientes, si nos fijamos o pensamos en la Tierra girando sobre sí misma un poco inclinada y al mismo tiempo viajando alrededor del Sol. Nos puede dar idea la peonza con que antes se jugaba.

         Debido a este movimiento oscilante, el Sol no cruza el Ecuador por el mismo sitio todos los años, sino un poco más atrás, y de ahí el término de «precesión de los equinoccios», porque el equinoccio «precede».

         El punto en el que el Sol pasa del hemisferio sur al norte, o punto vernal ocurre hacia el 21-22 de marzo (equinoccio de primavera), varía gradualmente respecto a la constelación del zodíaco que tiene como fondo a causa de la  precesión de los equinocios formándose así doce períodos o eras, que se pueden asociar con los doce signos del zodiaco.

         En el recorrido de una órbita elíptica de 930 millones de kilómetros, a una velocidad media de 107.280 km, o 29,8 kms, pero la velocidad de la Tierra suele alcanzar su punto máximo al situarse en el perihelio. Esto quiere decir que se sitúa en su mayor proximidad al Sol en su órbita anual y que acelera 3.420 kilómetros por hora sobre el promedio.

         Por contra, el punto diametralmente opuesto o anti-vernal, es donde encontramos el Sol en el equinoccio de otoño (21-22 setiembre).

          El ciclo de la precesión terrestre es de unos 26.000 años. Los astrólogos sostienen que una era astrológica es producto de la lenta rotación precesional de la Tierra y que dura 2160 años en promedio. Es decir, 26 000 años de precesión, entre 12 signos del zodiaco = 2160 años.

          Durante este tiempo, la dirección del cosmos adonde apunta el eje terrestre (actualmente la llamada Estrella Polar) se va desplazando lentamente y esa es la razón por las que los puntos vernal y anti-vernal se desplazan al mismo ritmo sobre el fondo de estrellas de la «bóveda celeste» y sobre la correspondiente constelación zodiacal. Donde antes los astrónomos babilonios encontraban la constelación de Aries hace 3000 años, ha cambiado hacia  el límite entre las de Piscis y Acuario.

         Y por si eso fuera poco, la precesión se acompaña de una oscilación del eje de rotación hacia abajo y hacia arriba, que recibe el nombre de nutación. 

          La Era de Acuario es una de las doce  eras astrológicas. Según los cálculos de los diferentes astrólogos, varían las opiniones sobre cuando ha comenzado o comienza. Muchos piensan que el cambio de era tuvo lugar a mediados del siglo XX.

         En lo que suelen coincidir sabios y analistas, es que los fenómenos astronómicos tienen  y tendrán influencia en los asuntos humanos. La Madre tierra es un ser vivo. Pero los humanos hemos vivido muchas veces de espaldas, o en contra de ella.

                 4) Nueva conciencia global

                Los cambios que se están produciendo a varios niveles, nos conciernen tanto emocional, como mental y anímicamente. La Naturaleza es un ser vivo y de ella dependemos y nos interesa cuidarla y respetarla.

               El nuevo mundo anunciado, se construye aquí y ahora, integrando el pasado, con apertura mental, procurando el cambio armónico desde nosotros mismos, sin imponer nada ni excluir a nadie. Desde uno mismo y desde dentro se genera en nosotros y a nuestro alrededor un cambio histórico y pacífico. Hay que despertar esa consciencia, porque es lo que vamos a vivir.

       José Manuel Belmonte

Acerca de José Manuel Belmonte

Soy un ciudadano del mundo observador y caminante. La Vida, la Naturaleza y la Humanidad, pero sobretodo el corazón del hombre son una fuente inagotable de sorpresas. De eso escribo…

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