Las labores de extinción del incendio forestal que desde el domingo 21 de septiembre asola una amplia comarca del parque natural de la Sierra Norte de Guadalajara y que ya ha entrado en la provincia de Segovia se han visto favorecidas por la bajada de temperaturas y la lluvia caída en las últimas horas, según han informado fuentes de la Junta de Castilla la Mancha en un comunicado.
Además, se ha permitido el regreso a sus viviendas a los vecinos de Peñalba de la Sierra y Cabida, y a las 20,30 horas de este lunes se ha rebajado del 2 al nivel 1 de situación operativa del incendio, aunque no está el mismo perimetrado ni controlado, por lo que se ha desmovilizado a la UME.
El número total de hectáreas calcinadas a fecha de hoy, según estas fuentes, es de 3.000, 300 de ellas en la provincia de Segovia y 2.700 en la de Guadalajara.
Además, se mantiene cerrada la carretera GU-187 y el camino de acceso al Puerto de la Quesera, así como el acceso a visitantes la Hayedo de Tejera Negra.
A estas horas, se encuentran trabajando en la lucha contra el fuego 7 medios aéreos, 32 medios terrestres y 180 efectivos humanos «con el objetivo de seguir rematando y consolidando el perímetro especialmente los puntos calientes», han señalado estas fuentes.
Se trata de medios propios de la Junta de Castilla La Mancha, comunidades autónomas de Madrid y Castilla León, y brigadas del ministerio de Transición Ecológica, que responden a un mando unificado decretado ayer domingo entre las comunidades castellanomanchega y castellanoleonesa.
Un incendio a más de 2.000 metros de altitud
Ante el aluvión de críticas generalizadas a la gestión de la Junta de Castilla La Mancha en las labores de extinción de este incendio, el viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar, ha señalado que “desde el principio el despliegue que se ha hecho es contundente y el que la emergencia requería, ya que estamos hablando de un incendio forestal a más de 2.000 metros de altitud, donde hay muchos kilómetros de distancia y para llegar los medios más efectivos son las helitransportadas que están muy habituadas a trabajar junto con el helicóptero».
Arévalo ha añadido que “en INFOCAM tenemos experiencia en apagar incendios en esta zona, pues son incendios siempre de muy difícil acceso, de altísima pendiente con muchos riesgos asociados, ya ha habido en el pasado incendios con accidentes y la seguridad de las personas es la primera premisa que tenemos en nuestro dispositivo”.
Además, ha dicho que el nivel 2 se acordó «cuando el incendio pasó a una configuración diferente donde se requerían medidas de protección ciudadana de cara al corte de las carreteras, a proteger las poblaciones y solicitamos la activación de la UME como viene siendo habitual cuando empieza a ser un gran incendio y requiere este tipo de medidas”.
“Esa es la secuencia que se ha seguido en INFOCAM en este incendio y como se ha hecho en los diez últimos años. Llevamos ya 1.060 incendios y el 87 por ciento se apaga en fase de conato”, ha aclarado.
“No es nada fácil trabajar a tantos metros de altitud donde no llega nadie más que nuestros helicópteros”, ha añadido.
Por último, con respecto a la afirmación que han hecho algunos representantes de los trabajadores, sobre haber helitransportado los primeros días a los retenes de tierra, Almodóvar ha hecho hincapié en que “quien propone esto, vive muy lejos de la realidad actual del dispositivo, es una absoluta temeridad, pues para subirse a un helicóptero de emergencias hace falta una habilitación y una formación previa, no es algo que puedas hacer en mitad de una emergencia”.
Y ha terminado asegurando que “proponer dejar a bomberos forestales en alta montaña sin evacuación disponible, ni zona segura, es simplemente una temeridad que se salta las normas básicas de seguridad de INFOCAM”.
El Heraldo del Henares