El próximo 12 de agosto, Guadalajara y buena parte de Castilla-La Mancha se convertirán en lugares privilegiados para contemplar un eclipse solar total, visible en gran parte del territorio nacional y que constituye uno de los fenómenos astronómicos más esperados de los últimos años.
Castilla-La Mancha va a ser una de las regiones donde mejor se verá el eclipse, especialmente las provincias de Guadalajara y Cuenca, atravesadas en el atardecer por la franja de totalidad, un espectáculo único ante el que los especialistas de Oftalmología del hospital universitario de Guadalajara han querido alertar sobre los riesgos de contemplar el eclipse sin las medidas adecuadas.
Estos profesionales han recordado en un comunicado que mirar directamente al sol, incluso durante un eclipse, puede provocar lesiones graves en la retina.
Tal como ha explicado la jefa de Oftalmología del centro guadalajareño, Inmaculada Ortega Canales, la radiación solar alcanza el interior del ojo y puede causar una retinopatía solar, “una quemadura irreversible de las células de la retina quepuede derivar en una pérdida permanente de visión central que no tiene tratamiento”.
Los síntomas del daño retiniano por radiación solar pueden ser visión borrosa o disminución de la agudeza visual, un punto ciego en el centro de la visión (escotoma central), alteración en la percepción de los colores (discromatopsia), dificultad para leer y enfocar objetos pequeños o ver las líneas rectas torcidas o deformadas (metamorfopsias).
La retina carece de receptores del dolor por lo que una persona puede estar sufriendo una lesión grave sin percibir molestias inmediatas y que los primeros síntomas aparezcan horas después de la exposición.
Los especialistas insisten en que las gafas de sol convencionales o ciertos métodos caseros como radiografías, cristales ahumados, negativos fotográficos, discos compactos o filtros improvisados no son seguros para contemplar el eclipse «ya que ninguno de estos métodos bloquea la radiación solar de forma adecuada para proteger la retina”, ha añadido Inmaculada Ortega.
Por todo ello, desde el centro sanitario del Sescam han insistitido en que la única forma segura de observar el eclipse directamente es mediante gafas específicas para eclipses homologadas y certificadas conforme a la normativa internacional vigente.
En este sentido, las gafas deben llevar el marcado ISO 12312-2 que avala que incorporan filtros especiales capaces de bloquear la radiación dañina para observar el sol de forma segura.
Empleo correcto de gafas de eclipse
Incluso con gafas homologadas de eclipse hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones, la primera de ellas que las gafas deben ponerse antes de mirar el sol y apartar la mirada del sol antes de quitárselas y se recomienda hacer observaciones breves, inferiores a 30 segundos, e intercalar descansos prolongados antes de volver a mirar.
Es importante recordar que las gafas homologadas para eclipse no deben usarse para mirar a través de un telescopio, prismático o cámaras fotográficas, ya que las gafas no protegen en estos casos ya que este tipo de lentes sin protección adecuada multiplican el riesgo de lesión ocular, por lo que estos dispositivos deben llevar un filtro específico delante del objetivo.
Las personas con gafas graduadas pueden usar las gafas de eclipse puestas por encima, asegurándose de que quedan ajustadas, sin espacios laterales y cubriendo completamente los ojos y en el caso de usar lentillas, las gafas de eclipse también son aptas.
Otra recomendación es que solo resulta seguro retirar las gafas para contemplar la corona solar durante la fase de totalidad, cuando el disco solar esté completamente cubierto por la luna, y en cuanto aparece un mínimo destello de sol hay que volver a ponerse las gafas inmediatamente. No obstante, la mejor opción es que al tratarse de un momento breve, la recomendación es mantener las gafas puestas en todo momento.
Por otra parte, se recuerda que los niños son especialmente vulnerables y es más probable que se quiten las gafas por curiosidad o miren directamente al sol sin darse cuenta, por lo que no se recomienda la contemplación directa del eclipse en edades tempranas.
Finalizado el eclipse es importante estar atentos a cualquier síntoma visual anómalo y consultar con un profesional de forma inmediata en el caso de que se produzca una pérdida de visión o la aparición de manchas oscuras o zonas borrosas en el centro del campo visual.
España está situada al final de la franja de totalidad, por lo que el eclipse tendrá lugar cuando el sol se esté poniendo, próximo al horizonte, y al ser verano hay alta probabilidad de cielo despejado y con las medidas de protección adecuadas millones de personas podrán contemplar el eclipse con total seguridad y sin comprometer su salud visual, han finalizado.
El Heraldo del Henares

