El Servicio de Desactivación de Explosivos (SEDEX) de la Guardia Civil, con base en Valdemoro ha desactivado un proyectil de artillería originario de la Guerra Civil, localizado por un agricultor en una finca sita en el término municipal de Abánades (Guadalajara).
Se trata del segundo artefacto explosivo procedente de esta guerra que enfrentó a los españoles entre 1936 y 1939 que se ha sido hallado en apenas dos meses en dicho municipio, tras la granada de mano que encontró un senderista el pasado 19 de agosto.
El hallazgo del nuevo proyectil se produjo el pasado miércoles 21 de octubre y una vez recibido el aviso del agricultor, se desplazó una patrulla de la Guardia Civil de Trillo que permaneció en el lugar custodiando el artefacto hasta la llegada de una dotación del SEDEX, que se hizo cargo del artefacto y procedió a su desactivación, según han informado hoy sábado fuentes del Instituto Armado en un comunicado.
Este tipo de hallazgos son muy habituales en la provincia de Guadalajara, ya que por su cercanía a Madrid constituyó uno de los principales frentes de batalla en esa guerra fratricida (1936-1939).
La Guardia Civil ha vuelto a recordar la extrema peligrosidad de estos artefactos, que, aunque pueden permanecer en estado latente durante largos periodos de tiempo si no son manipulados, pueden explosionar ante cualquier tipo de intervención, incluso de carácter mínimo.
El deterioro que presentan algunos de estos artefactos, provocado por el óxido y el paso del tiempo, puede generar una falsa sensación de seguridad, sin embargo, la mayoría conserva intacta su carga explosiva por lo que su manipulación supone un riesgo muy elevado.
Recomendaciones ante el hallazgo de un artefacto explosivo.
Ante la localización de un objeto que pueda ser susceptible de ser un artefacto explosivo, la Guardia Civil recomienda no tocarlo, moverlo ni manipularlo bajo ningún concepto, así como evitar cualquier actuación que pueda alterar su estado.
Asimismo, se aconseja señalizar o recordar su ubicación para facilitar su posterior localización y comunicar el hallazgo a la Guardia Civil por el medio más rápido disponible.
La Guardia Civil desaconseja expresamente transportar estos objetos, incluso con la intención de alejarlos de zonas habitadas, y abandonarlos posteriormente en otro lugar.
Esta actuación entraña un riesgo durante el traslado y puede situar el artefacto en un entorno en el que quede expuesto a manipulaciones o circunstancias que puedan provocar su activación.
Por último, se recuerda que estos artefactos pueden permanecer en estado latente durante largos periodos de tiempo y que, en condiciones normales y sin que medie una acción externa, no suelen explosionar de forma espontánea.
Ante su hallazgo, es fundamental mantener la calma, no manipular el objeto y seguir las indicaciones de la Guardia Civil.
El Heraldo del Henares