La Guardia Civil ha desactivado una granada de mano originaria de la Guerra Civil que había sido localizada por un senderista en el término municipal de Abánades (Guadalajara).
Según han informado fuentes del Instituto Armado en un comunicado, tras recibirse el aviso, se desplazaron dos patrullas del Servicio de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil de Torremoncha del Campo y de Cifuentes, hasta el punto indicado por el testigo.
Los agentes permanecieron en el lugar custodiando el artefacto hasta la llegada de una dotación del Servicio de Desactivación de Explosivos (SEDEX) de la Guardia Civil, con base en Valdemoro (Madrid), que se hizo cargo del artefacto y lo trasladó hasta una cantera en la localidad de La Torresaviñán, donde se realizó su detonación controlada.
Este tipo de hallazgos son muy habituales en la provincia de Guadalajara, ya que por su cercanía a Madrid constituyó uno de los principales frentes de batalla en esa guerra fratricida (1936-1939).
Recomendaciones ante el hallazgo de un artefacto explosivo.
La Guardia Civil ha recordado en este comunicado la extrema peligrosidad de estos artefactos, que, aunque pueden permanecer en estado latente durante largos periodos de tiempo si no son manipulados, pueden explosionar ante cualquier tipo de intervención, incluso de carácter mínimo.
El deterioro que presentan algunos de estos artefactos, provocado por el óxido y el paso del tiempo, puede generar una falsa sensación de seguridad.

Sin embargo, la mayoría conserva intacta su carga explosiva por lo que su manipulación supone un riesgo muy elevado.
Ante la localización de un objeto que pueda ser susceptible de ser un artefacto explosivo, la Guardia Civil recomienda no tocarlo, moverlo o manipularlo bajo ningún concepto, así como evitar cualquier actuación que pueda alterar su estado.
Asimismo, se aconseja señalizar o recordar su ubicación para facilitar su posterior localización y comunicar el hallazgo a la Guardia Civil por el medio más rápido disponible.
En el caso de que el objeto se encuentre en el interior de un domicilio, se recomienda contactar con el número de emergencias de la Guardia Civil, 062, y comunicar su localización, sin necesidad de trasladarlo.
La Guardia Civil desaconseja expresamente transportar estos objetos, incluso con la intención de alejarlos de zonas habitadas, y abandonarlos posteriormente en otro lugar.
Esta actuación entraña un riesgo durante el traslado y puede situar el artefacto en un entorno en el que quede expuesto a manipulaciones o circunstancias que puedan provocar su activación.
Por último, se recuerda que estos artefactos pueden permanecer en estado latente durante largos periodos de tiempo y que, en condiciones normales y sin que medie una acción externa, no suelen explosionar de forma espontánea.
Ante su hallazgo, es fundamental mantener la calma, no manipular el objeto y seguir las indicaciones de la Guardia Civil.
El Heraldo del Henares