viernes , 30 octubre 2026

Comentarios de Ramón Bernadó desde la Semana Internacional de Cine de Valladolid SEMINCI 2026 – @SEMINCI – #71Seminci (VII)

Por cuarto año consecutivo, Ramón Bernadó, asiste como crítico de cine acreditado y enviado especial por EL HERALDO DEL HENARES a uno de los más grandes eventos cinematográficos internacionales, la Semana Internacional de Cine de Valladolid, SEMINCI 2026.

Bernadó, que hace unas semanas se ocupaba, también un año más, del festival de San Sebastián, analiza desde el pasado día 23 y con su particular punto de vista aquellas películas del programa oficial a las que asista, así como nos desvelará todos aquellos detalles que perciba a su alrededor en un evento de estas características.

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Un hombre en un puente – A Man on a Bridge – 2026 – David Martín de los Santos – Sección Oficial – SEMINCI. Semana Internacional de Cine de Valladolid 2026 – @SEMINCI – #71Seminci

Un vago de mucho cuidado

Al principio, Andrés parece uno de esos hombres a los que la vida les ha salido torcida. Un fracasado que puede despertar cierta compasión. Pero Un hombre en un puente va desvelando quién es este individuo y a mí se me van quitando las ganas de compadecerlo.

Lo interpreta estupendamente Roger Casamajor, que construye un personaje capaz de cabrearme durante toda la película. Y eso tiene mérito.

La dirección de David Martín de los Santos me parece magnífica. Seguimos a Andrés a través de sus encuentros con otras personas, que van completando una especie de biografía. Cada relación añade algo a ese retrato y modifica la impresión inicial.

Belén Cuesta, Juanfra Juárez y Font García están estupendos. Especialmente me ha gustado Nidia Bermejo, dentro de un reparto que sostiene muy bien este recorrido.

A partir de aquí comento detalles de la trama.

Este antiguo sindicalista se ha metido después en negocios inmobiliarios especulativos, con corrupción de por medio. Ahora vive de gorra y se aprovecha de quienes encuentra. Trabajar le da alergia. Un vago profesional.

A mí me parece bien que alguien sea vago. Incluso puedo compartir esa falta de entusiasmo por el trabajo. Lo que me irrita es que pretenda que los demás lo mantengan y, encima, le tengan lástima. Uno puede querer no pegar palo al agua; exigir que otro le financie la vagancia ya es mucho pedir.

Entre los compañeros periodistas hubo discrepancias sobre la relación que establece con esa mujer sudamericana y evangélica interpretada por Nidia Bermejo. Alguno veía ahí una posibilidad de redención.

Yo no. Mi impresión es que va a aprovecharse de ella, exprimirla cuanto pueda y seguir vagueando. No veo una transformación que me haga pensar otra cosa. Me parece un parásito social, de esos que uno puede encontrarse por la vida y que terminan agotando la compasión ajena.

La película es muy buena y el personaje está muy bien construido. Precisamente por eso me cabrea tanto.

Sobre el director y el estreno

David Martín de los Santos. Imagen de Photogenic. Iván Tomé. Seminci

David Martín de los Santos debutó en el largometraje de ficción con La vida era eso (2020).

También ha dirigido documentales como Ni vivos ni muertos y ¿Generación perdida?, además de tres episodios de Los años nuevos.

Un hombre en un puente es su segundo largometraje de ficción.

La película tiene su estreno mundial en la 71 Seminci, dentro de la Sección Oficial fuera de concurso.

Vértigo Films anuncia su estreno en cines españoles para el 27 de noviembre de 2026.

Mi puntuación: 7,67/10.

Ficha técnica en este enlace.

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Mr. Nelson, Did You Kill People? – 2026 – Shinya Tsukamoto – Sección Oficial – SEMINCI. Semana Internacional de Cine de Valladolid 2026 – @SEMINCI – #71Seminci

El verdugo también tiene pesadillas

Mr. Nelson, Did You Kill People? aborda el estrés postraumático de un veterano de Vietnam, pero lo que más me interesa es que permite compadecerlo sin olvidar lo que hizo. Allen Nelson sufre, sí. También ha sido un verdugo. Conviene tener presentes ambas cosas.

Basada en su relato de no ficción, la película lo sigue desde la infancia, apenas esbozada, hasta la vejez. Varios actores encarnan sus distintas edades, con Mark Merphy como el joven que va a la guerra y Rodney Hicks en su etapa adulta.

Me resulta curioso encontrar esta historia tan norteamericana en una película de dirección japonesa, aunque la producción reúne a Japón, Estados Unidos, Tailandia y Vietnam.

Las escenas bélicas están bien filmadas y son brutales. Muestran cómo el ambiente de la guerra puede favorecer atrocidades tremendas. Pero también ponen delante a los vietnamitas, a esos inocentes asesinados salvajemente y sin piedad. Agradezco que tengan sitio en una historia centrada en el sufrimiento de quien participó en aquellas matanzas.

Para mí, Nelson es responsable de crímenes atroces. El daño que arrastra merece atención, pero no convierte a sus víctimas en personajes secundarios de su culpa.

Geoffrey Rush está estupendo como el psiquiatra que lo ayuda a afrontar lo ocurrido. Se le ve envejecido y más gordo. La película recorre ese proceso y su actividad como conferenciante, contando las atrocidades cometidas en lo que yo interpreto como un intento de expiar su culpa.

El montaje me parece eficaz. Tengo más reservas con la abundancia de primeros planos: a ratos echo de menos que la cámara se aleje un poco. Es un recurso valioso, pero conviene dosificarlo.

Ese predominio de los rostros me hace pensar en tanto cine actual que parece concebido para acabar en una pantalla pequeña, incluso en el móvil. No sé si aquí responde a eso; es la impresión que me produce.

Me sorprenden algunas críticas tan negativas. Entiendo que se le reproche cierta reiteración y que cargue demasiado las tintas melodramáticas sobre el protagonista. También lo veo. Aun así, me parece una buena película, convincente como alegato contra la guerra y atenta al daño que esta deja incluso en quienes han ejercido la violencia.

Shinya Tsukamoto. Imagen de Filmaffinity

De los cuerpos de hierro a las heridas de guerra

Shinya Tsukamoto alcanzó proyección internacional con Tetsuo, el hombre de hierro (1989).

Su filmografía incluye Tokyo Fist, Vital y Kotoko.

En Fires on the Plain y Shadow of Fire ya abordó la devastación de la guerra.

En esta película firma dirección, guion, fotografía y montaje.

Participó en la competición de Venecia 2026 y recibió el Leoncino d’Oro, premio colateral concedido por un jurado de estudiantes.

Se presenta en la Sección Oficial de la 71 Seminci.

Mi puntuación: 7,46/10.

Ficha técnica en este enlace.

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Promised Spaces (Documental) – 2026 – Ivan Marković – Alquimias – SEMINCI. Semana Internacional de Cine de Valladolid 2026 – @SEMINCI – #71Seminci

La jungla de las promesas incumplidas

En Promised Spaces se construye a todas horas. Se levantan edificios gigantescos en Camboya, mientras los trabajadores viven y sobreviven a duras penas dentro de las propias obras. El futuro se vende por apartamentos, aunque todavía falte bastante para poder habitarlo.

Ivan Marković mezcla documental y ficción en una propuesta experimental en la que distingo dos partes, o dos recorridos por ese mismo paisaje.

Por un lado, seguimos a un trabajador que deambula entre construcciones inacabadas, espacios medio desiertos y estructuras de aspecto fantasmagórico. Por otro, acompañamos a la primera inquilina de una de esas torres, instalada en un edificio que aún no está terminado.

La mujer vive en lo que fue el piso piloto, con humedades y un aire acondicionado que no funciona bien. Hasta el restaurante donde puede conseguir comida le queda lejos. Intenta adaptarse a una vivienda que, sobre el plano, seguramente prometía otra cosa.

Es una jungla de cemento, hormigón y ladrillo. Ese crecimiento urbano desmesurado, irregular y caótico se hace visible tanto en quienes construyen los edificios como en quien llega para vivir en ellos. Compartir el paisaje no significa habitarlo de la misma manera.

Todo esto me interesa. Me suelen atraer los documentales que observan esos espacios y las vidas que se desarrollan en ellos. La fotografía es excelente y la construcción de las dos historias no está mal.

Pero me cuesta congeniar con una propuesta tan experimental. Le falta ese engranaje que da consistencia al conjunto y mantiene las ganas de seguir mirando. Las imágenes tienen fuerza; su sucesión no consigue sostenerme con el mismo interés.

Son solo 76 minutos y se me hacen eternos. Creo que lo que cuenta podía haberse condensado bastante. Otra paradoja inmobiliaria: aquí sobra espacio, también en el metraje.

No termino con ganas de ver más. Esas promesas, para mí, quedan incumplidas.

Ivan Marković Imagen de Photogenic. Goyo Conde. Seminci

Un cineasta atento a los espacios

Ivan Marković es un cineasta, director de fotografía y artista visual serbio afincado en Berlín.

Entre sus trabajos figuran el documental Center (2018), From Tomorrow On, I Will (2019), codirigida con Linfeng Wu, y el corto Inventory (2025).

En Promised Spaces comparte la fotografía con Katharina Hauke y firma el montaje.

Es una coproducción de Francia, Alemania, Serbia y Camboya, estrenada en el programa independiente ACID Cannes 2026 y presentada en Alquimias de la 71 Seminci.

Recibió el premio King Kong del Festival de Cine de Arquitectura de Róterdam.

Ficha técnica en este enlace.

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Un hombre de nuestro tiempo – A Man of His Time – 2026 – Emmanuel Marre – Sección Oficial – SEMINCI. Semana Internacional de Cine de Valladolid 2026 – @SEMINCI – #71Seminci

Vuelva usted mañana, mariscal

La idea de Un hombre de nuestro tiempo es cojonuda: seguir el ascenso de un burócrata mediocre dentro del régimen de Vichy y mostrar cómo su afán de eficacia lo convierte en una pieza del engranaje criminal. El problema es que la película parece querer tramitar cada conversación por duplicado.

Estamos en 1940, con Francia dividida entre la zona ocupada por los alemanes y la llamada zona libre, todavía no ocupada, donde se instala el gobierno del mariscal Pétain.

Me llama la atención ese detalle de los documentos: desaparece la denominación de República francesa y entra la de Estado francés. El cambio político también se escribe en los membretes.

Hasta allí llega Henri, con su tratado patriótico Notre salut, «Nuestra salvación», bajo el brazo. Quiere hacerse un sitio y demostrar que sabe organizar las cosas.

Un individuo despreciable, convencido de que optimizar los recursos del Estado constituye una gran aportación, aunque ese Estado los emplee para fines atroces.

Me interesa mucho esa mirada a la Francia colaboracionista, repugnantemente sumisa ante los nazis.

A veces parece que el relato de la Resistencia lo ocupa todo.

Conviene recordar también a quienes colaboraron e incluso a los voluntarios franceses que combatieron junto a los alemanes en el frente oriental.

La película permite ver cómo esa ambición burocrática acaba sirviendo a la persecución y al exterminio nazi.

El funcionario eficaz puede ser un instrumento espantoso cuando pone su capacidad de organización al servicio de semejante régimen.

Todo eso me interesa. Lo que me cuesta soportar es el bla, bla, bla continuo. Hablan y hablan, muchas veces de cuestiones anodinas del funcionamiento administrativo que a mí me importan bastante poco.

Entiendo que esas conversaciones sirven para retratar al personaje y mostrar cómo funciona esa maquinaria. Pero llega un momento en que ya lo he entendido y la película sigue explicándomelo. Sus dos horas y media largas se me hacen inmensas.

Y hay un matiz: no me duerme. Sigo atento porque el asunto me atrae. Puedo estar interesado y, al mismo tiempo, encontrar tediosa la manera de contarlo.

Me cuesta imaginar que el público aguante semejante acumulación de conversaciones sin salir despavorido.

Esa burocracia criminal merece una película; no hacía falta que el espectador terminase cumpliendo también su jornada de oficina.

Emmanuel Marré. Imagen de Photogenic. José C. Castillo. Seminci

Una historia que venía de familia

Emmanuel Marré codirigió con Julie Lecoustre Generación Low Cost (2021).

Antes había realizado obras como Le film de l’été y D’un château l’autre.

Este es su primer largometraje en solitario, inspirado libremente en la historia de su bisabuelo y en la correspondencia familiar. Swann Arlaud interpreta al protagonista.

Coproducción de Francia y Bélgica, ganó el Premio al mejor guion en Cannes 2026.

Llega a la Sección Oficial de la 71 Seminci, cuya ficha indica una duración de 158 minutos.

La distribución española corresponde a Elastica Films.

Mi puntuación: 5,36/10.

Ficha técnica en este enlace.

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Más comentarios sobre este festival:

Comentarios de Ramón Bernadó desde la Semana Internacional de Cine de Valladolid SEMINCI 2026 – @SEMINCI – #71Seminci (I)

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Muchos besos y muchas gracias.

Chistes y críticas en holasoyramon.com

Crítico de Cine de El Heraldo del Henares

​​Colaborador de Esradio Guadalajara, Alcarria TV, Nueva Alcarria y GuadaTV Media

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Acerca de Ramón Bernadó

Cinéfago compulsivo desde la infancia. Cuando veo una peli no puedo resistir la tentación de escribir una crítica…

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