domingo , 16 enero 2022

Carta semanal del obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara: ‘El silencio’

Vivimos en una sociedad con muchos ruidos. Estos condicionan con frecuencia la reflexión personal, la relación con los hermanos y la posibilidad de escuchar sus necesidades. El ruido, además de impedirnos acoger las propuestas de nuestros semejantes, es también un obstáculo para entrar dentro de nosotros mismos y para preguntarnos por el sentido de nuestra existencia y de nuestras acciones.

Desde el punto de vista religioso, la falta de silencio nos incapacita para escuchar la voz de Dios, para acoger sus enseñanzas y orientación. La vocación cristiana, que es siempre respuesta a la llamada de Dios, resulta muy difícil percibirla sin tomar distancia de los ruidos de la vida diaria. Aprender a escuchar a Dios en silencio es la condición necesaria para percibir su voz, para no cerrarnos a la trascendencia, para descubrir nuevos horizontes a la existencia y para darle una orientación nueva y definitiva.

Ahora bien, este encuentro personal con Dios en lo más hondo del corazón no solo exige el silencio exterior que nos permita distanciarnos de los ruidos del mundo y de las opiniones de los demás, sino que requiere también el silencio interior. Este nos permite poner freno a la imaginación y serenar el espíritu para distinguir entre nuestros deseos y nuestro deber, para discernir entre los sentimientos del corazón y la voluntad de Dios

Las decisiones importantes sobre nuestra vida y sobre la actividad pastoral no es posible tomarlas sin momentos de silencio y escucha. La misión a la que el Señor nos llama, en muchos casos exige renunciar a nosotros mismos y a nuestros criterios para orientar los quehaceres diarios y el anuncio del Evangelio desde el querer de Dios.

Atilano Rodríguez

La vida espiritual y la práctica pastoral resultan imposibles si no existe la firme voluntad de romper con aquellas actitudes y comportamientos que son contrarios al Evangelio. Solo la escucha de la Palabra de Dios y la respuesta meditada a la misma en la oración y el silencio pueden ayudarnos a descubrir qué quiere el Señor de nosotros en los distintos momentos de la existencia, pues la vida cristiana no consiste en hacer muchas cosas, aunque estas sean buenas y estén bien realizadas, sino en cumplir la voluntad de Dios.

Ser cristiano es una determinada forma de plantearse la vida en todos sus aspectos, de pensarla y vivirla siempre a luz de las enseñanzas y comportamientos de Jesús, rechazando todo lo que pueda ser un obstáculo para la vivencia de la Buena Noticia. Esto quiere decir que las decisiones personales o pastorales, asumidas en un momento determinado porque eran más acordes con la voluntad de Dios, es preciso revisarlas y corregirlas, si cambian las circunstancias y la realidad. Con mi sincero afecto y estima, feliz día del Señor.

Atilano Rodríguez, obispo de Sigüenza-Guadalajara

NOTA DE LA REDACCIÓN: EL HERALDO DEL HENARES acepta el envío de cartas y artículos de opinión para ser publicados en el diario, sin que comparta necesariamente el contenido de las opiniones ajenas, que son responsabilidad única de su autor, por lo que las mismas no son corregidas ni apostilladas.

     EL HERALDO DEL HENARES se reserva la posibilidad de rechazar dichos textos cuando no cumplan unos requisitos mínimos de respeto a los demás lectores o contravengan las leyes vigentes.

Acerca de El Heraldo del Henares

Diario digital de Guadalajara y el Corredor del Henares fundado en 2009.

Ver también

Comunicado: La Junta de Personal del Sescam en Guadalajara manifiesta que los profesionales de Atención Primaria están pasando por una situación insostenible y denuncia que pacientes y políticos están provocando ‘situaciones violentas e indeseables’

Dada la situación insostenible que sufren los trabajadores de Atención Primaria de este Área de …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.