Ser una bastarda en la Corte no era exclusivamente un hecho biológico. También era un problema jurídico y social, ya que colocaba a estas hijas ilegítimas en la marginalidad, a veces, recluidas en conventos; otras, enviadas con parientes y casadas a la fuerza con nobles.
Pero en la Historia existen ejemplos también que muestran que las hijas secretas reivindicaron su lugar y siempre lucharon por construir su identidad real. Así, Juana de Trastámara, apodada ‘La Beltraneja’ y a la que siempre acompañó el rumor de hija bastarda de Enrique IV de Castilla; Ana y Giovanna de Austria, bastardas de Juan de Austria; Matilde de Saboya, descendiente del duque Manuel Filiberto y su amante, Beatrice Langosco Martinengo; el linaje de los condes de Mélito o Margarita de Parma, hija que tuvo fuera del matrimonio el rey Carlos V, han sido los casos de estudio presentados en el segundo Curso de Verano de UNED Guadalajara Bastardas en monasterios y palacios: Genealogías, marginalidad y poder de las hijas ilegitimas en la Edad Moderna, celebrado entre el 1 y el 3 de julio en el Centro San José.
“Hemos tratado de examinar la ilegitimidad femenina en el ámbito de la monarquía y de la alta nobleza, donde el nacimiento legítimo se convirtió en un instrumento estratégico de poder y de consolidación familiar, y la ilegitimidad en un arma de expulsión”, ha dicho la catedrática de la UNED, Esther Alegre Carvajal, directora del curso y experta en Historia de las mujeres en la Edad Moderna, según informa Elena Clemente desde el centro asociado de UNED Guadalajara.
Bastardía, cartas genealógicas y estrategias de poder
El concepto de la bastardía ha sido ampliamente reflexionado en este seminario, que también ha permitido ahondar en conceptos claves para entender este fenómeno demográfico. Entre ellos, la sangre, elemento moral pero, sobre todo, jurídico y social, que vinculaba el origen familiar a la genealogía; la heráldica, ya que los bastardos solían tener el mismo escudo y las mismas armas que sus padres; y los nombres: “se les solía poner algunos imaginativos y molones como Tristán o Isolda» y menos «aburridos» que “Juanes, Fernandos, Marías o Leonores», señala el profesor de la Autónoma Jaime Elipe.
El curso también ha reparado en el arte y el patrimonio asociado a estos linajes, ya que las cubiertas palaciegas, concretamente del Renacimiento italiano, decoradas con retratos, han resultado ser auténticos mapas genealógicos.
Además, se ha hecho un repaso de algunas de las más conocidas clausuras reales, como las Huelgas en Burgos o el convento de Madrigal de las Altas Torres, lugares de reclusión de algunas de las ilegítimas más conocidas, así como de las estrategias sucesorias que se pensaron para conservar el poder.
La profesora siciliana Valeria Manfré, coordinadora del ciclo, reivindica que muchas de las bastardas que han protagonizado las intervenciones no fueron “figuras periféricas” sino “mujeres conscientes de su posición», que recurrieron «a la memoria dinástica y sus redes para reafirmar su identidad”.
El tercer curso, en Azuqueca de Henares a partir del 6 de julio
El lunes 6 de julio dará comienzo el tercer Curso de Verano, que lleva por título ‘Más allá del trauma: abordajes clínicos frente a un fenómeno complejo’. Dirigido por Genny Lubrini, se celebra hasta el 8 de julio en la sede de la UNED en Azuqueca de Henares.
El Heraldo del Henares
