sábado , 19 septiembre 2026

Comentarios de Ramón Bernadó desde el Festival de Cine de San Sebastián 2026 #74SSIFF @sansebastianfes (I)

Una edición más, Ramón Bernadó asiste como crítico de cine acreditado por EL HERALDO DEL HENARES al Festival de San Sebastián 2025 #73SSIFF @sansebastianfes (18 al 26 de septiembre de 2026), uno de los eventos cinematográficos más relevantes del mundo.

Bernadó analizará a diario y con su particular punto de vista aquellas películas del programa oficial a las que asista.

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Ghost Song – Geister – 2026 – Fatih Akin – Donostia Zinemaldia – Sección Oficial Festival de San Sebastián 2026 – #74SSIFF – @sansebastianfes

Ghost, pero sin torno de alfarero

Empezamos el Festival de San Sebastián.

En los festivales se crea una especie de opinión colectiva. Sales de una película y enseguida empiezan los comentarios, las conversaciones y las discusiones.

Yo suelo absorber bastante de todo eso porque hay gente muy preparada y se escuchan reflexiones interesantes. Algunas las incorporo a mi propia visión de la película.

Otras, naturalmente, no me convencen ni por asomo.

Ghost Song (Geister) nos presenta a Farasha y Faris, dos jóvenes de veinte años que se conocen durante una fiesta de graduación.

Una mirada.

Un encuentro.

Y el amor.

Pero un suceso luctuoso los separa esa misma noche.

A partir de ahí es inevitable acordarse de Ghost, aquella película con Demi Moore y Patrick Swayze que convirtió un torno de alfarero en uno de los objetos más eróticos de la historia del cine.

Aquí tenemos algo parecido.

Un Ghost sin alfarería.

Algunos compañeros han calificado la película de cursi.

A mí no me lo parece.

Me parece romántica, que no es exactamente lo mismo. La película habla de un amor que intenta sobrevivir incluso después de la muerte.

Faris debe enfrentarse a dos fantasmas. Uno bastante literal y otro mucho más complicado: la culpa de haber sobrevivido.

Y además está la sensación devastadora de haber encontrado al amor de su vida justo antes de perderlo.

La idea me parece interesante.

El problema es que la película gira prácticamente solo alrededor de esa idea.

Y una buena idea no siempre da para llenar una película entera.

Echo de menos un mayor desarrollo de los personajes secundarios. Hubiera sido interesante conocer mejor cómo viven el duelo la madre, las hermanas o quienes rodeaban a Farasha.

Esas tramas podrían haber enriquecido una película demasiado empeñada en dar vueltas alrededor de su núcleo central.

Y llega un momento en que la idea comienza a agotarse.

La narración va reconstruyendo mediante flashbacks lo sucedido durante aquella noche, mientras Faris intenta convivir con la pérdida y con esa presencia que se resiste a desaparecer.

Hay además una secuencia que para mí fue especialmente puñetera.

Padezco acrofobia y cuando el muchacho se encarama a una enorme torre de comunicaciones lo pasé francamente mal.

Aviso a navegantes acrofóbicos.

Se puede cerrar los ojos.

No pasa nada.

La dignidad cinéfila se recupera luego.

Mariam Dawoud y Eren M. Güvercin, como Farasha y Faris, me parecen dos protagonistas muy convincentes. Buena parte de la película descansa sobre ellos y consiguen sostenerla.

No me ha parecido una gran película, pero sí una película interesante, romántica y con momentos visualmente muy atractivos.

El problema es que su fantasma tiene poco recorrido.

Ghost tenía a Whoopi Goldberg, un torno de alfarero y Unchained Melody.

Aquí hay bastante menos material con el que jugar.

Así comienza mi Festival de San Sebastián.

Un viejo conocido del cine alemán

Fatih Akin

Fatih Akin, nacido en Hamburgo en 1973 en una familia de origen turco, es uno de los cineastas alemanes más reconocidos de su generación.

Alcanzó proyección internacional con Contra la pared (Gegen die Wand), Oso de Oro en Berlín en 2004, y posteriormente dirigió títulos como Al otro lado, En la sombra, El monstruo de St. Pauli, Rheingold y Amrum.

Con Al otro lado obtuvo el premio al mejor guion en el Festival de Cannes de 2007.

Ghost Song (Geister) tuvo su estreno mundial el 18 de septiembre de 2026 en el Festival de San Sebastián, donde fue elegida para inaugurar la Sección Oficial a concurso.

Está protagonizada por Mariam Dawoud y Eren M. Güvercin, dura 106 minutos y es una producción alemana.

Mi puntuación: 6,77/10.

Ficha técnica en este enlace.

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Hope – 2026 – Na Hong-jin – Donostia Zinemaldia – Perlak Festival de San Sebastián 2026 – #74SSIFF – @sansebastianfes

Cuando aparece el bicho, se acabó la esperanza

Estamos ante una película coreana de monstruos realmente divertida, bañada además por un sentido del humor que funciona estupendamente.

Hope construye su historia alternando tres puntos de vista: Bum-seok, el jefe del puesto de policía; Sung-ae, la agente; y Sung-ki, el cazador que se adentra en las montañas.

Desde esas tres perspectivas se va armando una película en la que, evidentemente, los grandes protagonistas son las bestias.

Y no voy a contar de dónde vienen.

Para eso hay que ver la película.

El comienzo se me hizo un poquito largo. Tardamos bastante en ver a la criatura y yo ya tenía ganas de bicho.

Pero cuando aparece…

Madre mía.

La irrupción de la bestia es como un patadón en la tripa. A partir de ahí llegan unas escenas de acción absolutamente trepidantes, con un montaje magnífico y una realización que impresiona.

Na Hong-jin sabe perfectamente cómo organizar el caos, cómo dosificar la información y cómo convertir una persecución en un espectáculo.

El problema es que Hope dura 157 minutos y termina dando demasiadas vueltas alrededor de una idea que, por potente que sea, no siempre justifica semejante metraje.

La película acaba resultando algo reiterativa.

Eso sí, el tramo final deja clarísimas las posibilidades de continuar explorando este universo. No parece precisamente que estos monstruos hayan venido para hacer una visita de cortesía.

Y es una película muy, muy, muy de Sitges.

De hecho, allí me imagino perfectamente al público aplaudiendo, vitoreando y gritando ante algunas de sus escenas más bestias. En San Sebastián somos bastante más serios. Aquí vemos aparecer al monstruo, nos recolocamos educadamente en la butaca y seguimos con nuestra vida.

Pero nos lo hemos pasado fenomenal.

Y tratándose de 157 minutos de monstruos, eso tiene bastante mérito.

El hombre que ya nos hizo pasar miedo con El extraño

Na Hong-jin

El surcoreano Na Hong-jin (Seúl, 1974) debutó en el largometraje con The Chaser (2008), presentada en Cannes, y continuó con The Yellow Sea (2010).

Su consagración internacional llegó con El extraño (The Wailing) (2016), también presentada en Cannes.

Diez años después regresa al largometraje con Hope, escrita y dirigida por él.

Hope compitió por la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 2026 y llega a San Sebastián dentro de Perlak.

El Festival de San Sebastián acredita una duración de 157 minutos, aunque Cannes y la distribuidora española manejan versiones/fichas de 160 minutos.

En España, BTeam Pictures anuncia su estreno en cines para el 30 de octubre de 2026, en colaboración con MUBI.

Mi puntuación: 6,95/10.

Ficha técnica en este enlace.

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Tangles – 2026 – Leah Nelson – Donostia Zinemaldia – Perlak Festival de San Sebastián 2026 – #74SSIFF – @sansebastianfes

Cuando el Alzheimer enreda a toda la familia

Tangles nos permite seguir durante unos años la vida de Sarah, una joven artista gráfica que prospera profesionalmente, encuentra el amor de su vida y, al mismo tiempo, tiene que enfrentarse a una realidad demoledora: su madre padece Alzheimer.

La película contempla la enfermedad fundamentalmente desde el punto de vista de la hija y de la familia.

Pero Sarah es una cuidadora peculiar. No es la que permanece continuamente en casa, sino la que está lejos y, cuando regresa, tiene la sensación de que debe solucionar el mundo.

En mi experiencia personal y laboral durante muchos años he visto esta situación muchas veces.

Llega alguien de fuera y, en diez minutos, pretende organizar la vida de quienes llevan meses o años en la brecha.

Y eso puede resultar bastante irritante.

Pero Tangles también consigue que comprendamos a esa persona.

Entendemos su remordimiento por estar lejos. Su sensación de culpa. Esa necesidad de llegar a casa y dejarlo todo perfecto, colocar a cada uno en su sitio y conseguir que las cosas funcionen como ella cree que deberían funcionar.

Como si el Alzheimer admitiera manual de instrucciones.

Ahí está uno de los mayores aciertos de la película: no convierte a Sarah ni en heroína ni en villana. Es simplemente una hija intentando enfrentarse a algo que la supera.

Todo esto está contado mediante una animación dibujada a mano, fundamentalmente en blanco y negro, con personajes muy cotidianos y situaciones reconocibles.

Y, pese al tema, hay mucho humor.

Un humor crítico, irónico y frecuentemente dirigido contra la propia protagonista, que se observa continuamente a sí misma y es capaz de reírse de sus contradicciones y de su propia existencia.

Eso evita que la película caiga en el melodrama lacrimógeno fácil.

Tangles habla de una enfermedad terrible, pero sobre todo habla de quienes permanecen alrededor del enfermo, de sus contradicciones, del cansancio, de la culpa y de esa absurda pretensión que tenemos de intentar controlar lo que sencillamente no podemos controlar.

Una película sencilla, humana y bastante emotiva.

Y además sabe algo importante: incluso cuando la memoria se va deshaciendo, todavía puede quedar sitio para echarse unas risas.

Detrás de los dibujos

Leah Nelson

Leah Nelson es una cineasta canadiense y cofundadora del estudio de animación Giant Ant.

Tangles supone su primer largometraje y llega después de una trayectoria vinculada a la publicidad, el documental y los formatos cortos. La película necesitó más de diez años de desarrollo y más de tres años de producción.

Y hay un dato especialmente interesante: la impresión autobiográfica que transmite la película no es casual, aunque la historia no sea la autobiografía de Nelson.

Está adaptada de las memorias gráficas de Sarah Leavitt, Tangles: A Story About Alzheimer’s, My Mother and Me, basadas en la experiencia real de la autora con la enfermedad de su madre.

La propia Nelson también atravesó una experiencia familiar relacionada con la demencia.

Tangles se presentó en 2026 en las Sesiones Especiales del Festival de Cannes, donde figuró como primera película de Leah Nelson, y posteriormente llegó a Perlak en el Festival de San Sebastián.

La película es una coproducción entre Canadá y Estados Unidos, dura 102 minutos y cuenta en sus voces originales con Abbi Jacobson, Julia Louis-Dreyfus, Bryan Cranston, Beanie Feldstein, Seth Rogen y Samira Wiley. Su distribución en España corresponde a Elastica Films.

Mi puntuación: 7,85/10.

Ficha técnica en este enlace.

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Fatherland – 2026 – Paweł Pawlikowski – Donostia Zinemaldia – Perlak Festival de San Sebastián 2026 – #74SSIFF – @sansebastianfes

Paweł Pawlikowski nos lleva a la Alemania de 1949 de la mano de Thomas Mann, Premio Nobel de Literatura, y de su hija Erika Mann.

Fatherland se construye alrededor del regreso del escritor a un país que había abandonado dieciséis años antes. Una Alemania destruida por la guerra y partida en dos mundos que comenzaban a mirarse con bastante mala leche.

Fráncfort, bajo influencia norteamericana. Weimar, controlada por los soviéticos.

Capitalismo frente a comunismo. Occidente frente a Oriente.

La Guerra Fría resumida en unos cuantos kilómetros de carretera.

Thomas Mann decide acudir a las dos ciudades para recibir sendos reconocimientos relacionados con Goethe, convirtiendo su viaje en algo inevitablemente político.

Aquella confrontación terminó décadas después con la victoria del bloque occidental y la desaparición de la Unión Soviética. La película, sin embargo, nos devuelve al momento en que aquello todavía estaba por decidir.

Y Pawlikowski lo contempla desde una perspectiva mucho más íntima: la de una familia bastante hecha polvo.

Erika Mann, interpretada por Sandra Hüller, es actriz, escritora, periodista y hasta piloto de rallies. Aquí se convierte además en una especie de secretaria para todo de su padre: conduce, organiza, revisa discursos y procura que el ilustre escritor llegue donde tiene que llegar sin que el mundo se desmorone por el camino.

Aunque el mundo ya está bastante desmoronado.

La película adopta fundamentalmente su mirada para observar a Thomas Mann, interpretado por Hanns Zischler, y las enormes distancias emocionales existentes dentro de la familia.

Especialmente inquietante resulta la forma en que aparece la reciente muerte de Klaus Mann, hijo de Thomas y hermano de Erika. Hay una frialdad familiar que produce desasosiego.

Y entonces está el blanco y negro.

Magnífico blanco y negro.

La fotografía de Łukasz Żal vuelve a demostrar que hay películas en las que quitar el color no supone eliminar información, sino añadirla.

Curiosamente, está siendo el día del blanco y negro en el Festival.

Primero Ghost Song (Geister), después la animación de Tangles y ahora Fatherland.

Tres películas muy distintas que han decidido prescindir del color.

Hope no. Por un momento casi la meto también en el saco. La sobredosis de festival empieza a producir efectos secundarios.

Fatherland tiene además algunos momentos de humor fino y seco, pequeñas grietas que permiten respirar dentro de una película dominada por la tristeza, las ruinas y unos personajes que parecen cargar con Europa entera sobre los hombros.

Me ha gustado.

Es elegante, visualmente extraordinaria y profundamente melancólica.

Pero tampoco esperemos salir dando saltitos.

Es Pawlikowski.

Después del viaje

El polaco Paweł Pawlikowski es el director de Ida (2013), ganadora del Óscar a la mejor película de habla no inglesa, y de Cold War (2018), por la que obtuvo el premio a la mejor dirección en Cannes.

Paweł Pawlikowski

Con Fatherland continúa explorando la identidad europea, la memoria, la culpa y las heridas dejadas por la historia.

La película se presentó en la competición oficial del Festival de Cannes 2026, donde Pawlikowski obtuvo de nuevo el premio a la mejor dirección, ex aequo.

Ahora participa en Perlak del Festival de San Sebastián.

En España tiene anunciado su estreno en salas para el 4 de diciembre de 2026, con distribución de MUBI y la colaboración de Caramel Films.

Una precisión histórica interesante: la película ficcionaliza el viaje de Erika con su padre.

En el viaje real de 1949, Thomas Mann estuvo acompañado por su esposa Katia y Erika decidió no entrar en Alemania.

La película utiliza, por tanto, personajes y acontecimientos históricos para construir su propio relato.

Mi puntuación: 7,66/10.

Ficha técnica en este enlace.

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The Housewife (La esposa perfecta) – 2026 – Ben Shirinian – Donostia Zinemaldia – Proyecciones Premio Donostia – Festival de San Sebastián 2026 – #74SSIFF – @sansebastianfes

La perfecta ama de casa… con un armario lleno de cadáveres

The Housewife (La esposa perfecta) comienza presentándonos a una mujer aparentemente modélica.

Una inmigrante austriaca instalada en Queens, perfectamente adaptada a la sociedad norteamericana, que consigue la ciudadanía estadounidense y ejerce con entusiasmo de buena esposa, buena vecina y cuidadora vocacional.

Todo parece muy normal.

Demasiado normal.

Naomi Watts está extraordinaria construyendo primero a esa mujer amable, educada y complaciente, perfectamente integrada en su pequeño mundo doméstico.

Pero aparece un joven periodista que comienza a investigar el pasado de la familia.

Y hasta aquí puedo contar sin destripar la película.

Alerta: spoilers

Porque esa encantadora ama de casa es Hermine Braunsteiner Ryan, antigua guardiana de los campos de concentración de Ravensbrück y Majdanek.

Y ahí está lo mejor de la interpretación de Naomi Watts.

Su personaje se va transformando poco a poco conforme el periodista se aproxima a la verdad. La máscara de perfecta ciudadana norteamericana empieza a resquebrajarse y detrás aparece alguien muy diferente.

La película vuelve inevitablemente sobre una cuestión que Hannah Arendt formuló alrededor del juicio de Adolf Eichmann: la banalidad del mal.

No necesariamente el monstruo que lleva escrito «soy un monstruo» en la frente.

Puede ser la vecina amable.

La señora educada.

La mujer que cuida su casa y saluda cortésmente por las mañanas.

The Housewife plantea además otra cuestión bastante incómoda: ¿hasta qué punto construir una nueva vida puede hacer olvidar un pasado criminal?

¿Una persona que consigue integrarse, comportarse durante años como una ciudadana aparentemente ejemplar y llevar una existencia completamente normal puede dejar atrás lo que hizo?

La película, evidentemente, no puede borrar ese pasado.

Pero sí resulta interesante contemplar el contraste entre ambas vidas y preguntarnos cuánto puede esconderse detrás de la apariencia más cotidiana.

El principal problema es que todo esto está contado con un tufillo a telefilm bastante pronunciado.

La puesta en escena resulta demasiado convencional para la potencia del asunto que tiene entre manos.

Parece una película concebida para la pantalla pequeña cuando su historia pedía bastante más profundidad cinematográfica.

Porque el material era tremendo.

Naomi Watts también.

La película, algo menos.

Después de los títulos de crédito

The Housewife (La esposa perfecta) supone el debut en el largometraje del director canadiense Ben Shirinian, que anteriormente había dirigido cortometrajes como Lost in Motion (2012), Lost in Motion 2 (2013) y Josef et Aimée (2015).

Ben Shirinian

El guion es de Alyssa Hill y acompañan a Naomi Watts en el reparto Tye Sheridan, Luke Evans, Michael Imperioli, Lena Olin y Debi Mazar.

La película está inspirada en el caso real de Hermine Braunsteiner Ryan, nacida en Viena, que se instaló en Estados Unidos y obtuvo la ciudadanía estadounidense en 1963.

En 1964, las investigaciones impulsadas por Simon Wiesenthal permitieron localizarla en Queens y sacar a la luz su pasado como guardiana en campos de concentración nazis.

Años después fue extraditada a Alemania y condenada a cadena perpetua.

The Housewife se proyecta en el Festival de San Sebastián dentro de las Proyecciones Premio Donostia, coincidiendo con la concesión del Premio Donostia 2026 a Naomi Watts.

En España la distribución corresponde a DeAPlaneta.

Mi puntuación: 6,57/10.

Ficha técnica en este enlace.

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Muchos besos y muchas gracias.

Chistes y críticas en holasoyramon.com

Crítico de Cine de El Heraldo del Henares

​​Colaborador de Esradio GuadalajaraAlcarria TV, Nueva Alcarria y GuadaTV Media

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Acerca de Ramón Bernadó

Cinéfago compulsivo desde la infancia. Cuando veo una peli no puedo resistir la tentación de escribir una crítica…

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