Con esta hermosa balada de Kurt Weill con letra de Bertolt Brecht -popularizada entre el gran público a raíz del estreno de la película El rey León– concluye el espectáculo que comentamos. Viene a simbolizar de algún modo el sueño, jamás hecho realidad, de escapar del tedio de la vida cotidiana, de las pequeñas o grandes renuncias, de las penalidades y frustraciones que nos atenazan, y con ellas, de la imposibilidad de autorrealización; sueños de libertad y de felicidad, que en la Europa de la década de los 30 en que fue compuesta esta melodía, con el ascenso de Hitler al poder se vieron repentinamente, drásticamente, amenazados.
Y es que esas son precisamente las circunstancias y el lugar que trata de recrear Los tiempos que vivimos trasladándonos a una pequeña sala de fiestas berlinesa de la época, más concretamente a la última noche antes del cierre como resultado de una prohibición gubernativa, que ya anticipaba, como una premonición, los tiempos oscuros que se avecinaban en toda Europa.

Se trata de un viaje poético musical donde la actriz y cantante Rita Barber, acompañada al piano por Germán Barrio va desgranando algunas de las composiciones más conocidas del inmenso repertorio de piezas escritas por Kurt Weill en colaboración con el dramaturgo Bertolt Brecht. Articulado de manera un tanto artificiosa en torno al texto “Si los tiburones fueran hombres”, una de las muchas parábolas sociales a las que era tan aficionado el dramaturgo, canciones de diversos tonos y acentos, desde las más canallas como la del sanguinario delincuente londinense Maquinavaja, incluida en La ópera de los tres peniques, hasta la ya citada Youkali, pasando por el enardecido alegato sobre Cómo sobrevivir, el trepidante ritmo de fox-trot de La luna de Alabama o la vibrante balada de La mujer del soldado. Dialogando de tú a tú con el piano -espléndido- de Germán Barrio, Rita Barber pone todo su talento y “tablas” en interpretaciones de una innegable calidad artística y con la atinada dosis de sensualidad, picardía, rabia o desgarro para adaptarse a esa diversidad de tonos a la que hacíamos referencia arriba. El resultado, es de justicia indicarlo, no siempre se ve favorecido por el uso del micrófono inalámbrico, que ocasionalmente como en el caso de la emblemática La vida es un cabaret, o la inolvidable Ne me quittez pas de Brel, empobrece, opaca y distorsiona hasta oscurecerla la riqueza y variedad de timbres y la amplitud de voz de la intérprete.

En el 70 aniversario de la muerte de Brech, al que se rinde homenaje con este montaje hay que afirmar que su legado permanece vivo por lo que respecta a las profundas transformaciones que introdujo en la poética teatral de su tiempo, pero a la luz de los textos de este espectáculo, no cabe decir lo mismo de sus profecías sobre el hombre del futuro, ese futuro esperanzador que auguraba para la generaciones venideras cuando, como solía decir: “el hombre sea amigo del hombre”. No hay sino mirar a nuestro alrededor.
Gordon Craig. 25-IX-2026
Ficha técnico artística:
Textos: Bertolt Brecht.
Con: Rita Barber y Germán Barrio (piano).
Escenografía: Juan Carlos Talavera y Rita Barber.
Música: Kurt Weill y otros.
Iluminación: Lia Alves.
Dramaturgia y Dirección: Juan Carlos Talavera.
Alcalá de Henares. Corral de Comedias.
25 y 26 de septiembre de 2026.
El Heraldo del Henares